Los 10 pueblos más bonitos de Malta

Lo más probable es que, si piensas en los imprescindibles de Malta, lo primero que te venga a la mente sean la Laguna Azul, las playas y las imponentes calles de La Valeta. Pero una de las cosas que más disfrutamos de nuestro viaje fueron sus pueblos. Hablamos de aldeas costeras de pescadores con barcas que te miran, ciudades amuralladas medievales que desafían al tiempo y pueblos de interior donde todavía se respira la vida local más auténtica, a salvo de las masificaciones turísticas.

Si llegaste aquí buscando cuáles son los pueblos más bonitos de Malta, saca papel y boli: aquí van nuestros 10 favoritos absolutos.

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Los 10 pueblos más bonitos de Malta

En un país tan pequeño (ocupa una décima parte que la isla de Mallorca), sorprende ver la cantidad de pueblos que van apareciendo a nuestro paso. De todos los que visitamos, nuestro pueblo favorito de Malta —y nos consta que no somos los únicos— fue Marsaxlokk. Con su puerto repleto de barquitas tradicionales, la vida tranquila de los pescadores, el olor a salitre y los restaurantes de pescado nos enamoró al instante…

Pero, en general, todo el archipiélago nos ha parecido un destino completísimo. De hecho, la sorpresa más grande nos la dio Mosta, una localidad de interior que a priori no suele salir en las postales típicas y que nos conquistó por completo gracias a su imponente templo (y algún que otro as en la manga).

Pero basta de spóilers, prepara la mochila, que arrancamos el recorrido por los 10 pueblos más bonitos de Malta:

1. Mdina, «La Ciudad Silenciosa»

No se trata de un pueblo cualquiera; esta joya fortificada medieval en lo alto de una colina fue la capital del archipiélago hasta la llegada de los Caballeros de la Orden de San Juan en 1530. Al cruzar la imponente Mdina Gate barroca, el ruido del tráfico desaparece por completo y te parecerá entrar de lleno en un capítulo de Juego de Tronos. De hecho, seguro que reconoces esta puerta porque se rodaron algunas escenas de Desembarco del Rey.

Dentro de las murallas que rodean por completo esta ciudadela, el tiempo parece haberse congelado hace siglos (si obviamos los miles de turistas que la reconquistamos cada día). Las calles laberínticas están llenas de tiendecitas de artesanía, pequeñas iglesias y palacios normandos y barrocos, como el bellísimo Palazzo Falson.

Uno de los puntos de obligada visita es la Catedral de San Pablo, el templo más importante de la ciudad. El edificio actual es de estilo barroco y data del siglo XVII, cuando el arquitecto Lorenzo Gafà la mandó reconstruir tras un fuerte terremoto. Según la tradición, se levanta exactamente en el lugar donde el gobernador romano Publio recibió al apóstol Pablo tras su naufragio en las costas maltesas en el año 60 d.C., marcando el origen de la fe cristiana en el país.

Nuestro consejo es que, si quieres disfrutar de Mdina con tranquilidad, madrugues y llegues sobre las 08:00 de la mañana, o bien esperes a última hora de la tarde. A esas horas, el calor sofocante afloja, no coincidirás con los tours organizados y podrás saborear casi a solas una tarta de chocolate mítica con vistas panorámicas en el famoso Fontanella Tea Garden.

Mdina

2. Rabat

Literalmente, cruzando la calle desde las murallas de Mdina, se encuentra Rabat. Aunque compartieron origen histórico, el ambiente aquí es radicalmente diferente, mucho más residencial y cotidiano, perfecto para ver el día a día de los malteses.

Las calles de Rabat son estrechas y están adornadas con los típicos balcones cerrados de madera pintada de colores (gallarijas). Aunque lo más fascinante se encuentra en el subsuelo… Aquí abajo se pueden visitar las Catacumbas de San Pablo y las de San Ágata, un gigantesco laberinto subterráneo de tumbas excavadas en la roca caliza que se remonta a la época romana, cuando se prohibía enterrar a los muertos dentro de los límites de la ciudad.

No te vayas de Rabat sin hacer una parada técnica en Is-Serkin – Crystal Palace Bar, para probar uno de los mejores pastizzi de Malta (hojaldres crujientes rellenos de ricotta o de pasta de guisantes). Son adictivos, súper auténticos y cuestan menos de 1€.

⭐ Aquí te contamos los imprescindibles que ver y hacer en Mdina y Rabat.

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3. Marsaxlokk, el pueblo pesquero de los mil colores

Ubicado en el extremo sureste de la isla, este pueblito pesquero de nombre impronunciable es posiblemente el más pintoresco, fotogénico y famoso de toda Malta. Nos parece una de las mejores excursiones que hacer en Malta.

Su gran atractivo se encuentra en su puerto, completamente salpicado de luzzus, las embarcaciones tradicionales de madera pintadas de todos los colores. Si te fijas bien en las proas de las barcas, verás esculpido el Ojo de Osiris, un antiguo amuleto de origen fenicio que los pescadores siguen colocando para protegerse de los malos espíritus en alta mar y asegurar una buena pesca.

Aunque no cuenta con grandes monumentos o museos que visitar, aquí todo gira alrededor del mar. Date un paseo junto al agua, observa a los pescadores remendando las redes al sol, contempla cómo se balancean las barcas y espía a los gatos del puerto esperando pacientemente a que caiga algún descarte.

Marsaxlokk

Y por supuesto, Marsaxlokk es uno de los mejores sitios donde comer pescado fresco en Malta. Nosotros nos pegamos una señora parrillada de pescado en el restaurante Skuna, al final del paseo marítimo, y nos pareció un acierto total en calidad y precio. No dejes de probar el lampuki, el pescado local por excelencia.

Además, desde el propio puerto puedes tomar una barca o caminar unos 25 minutos para visitar la famosa piscina natural de St. Peter’s Pool, ideal para darte un chapuzón.

Si puedes cuadrarlo, visita el pueblo un domingo por la mañana (hay tours que hacen Marsaxlokk y Gruta Azul el mismo día). Es cuando se monta el mercado semanal, aunque hoy en día hay muchos puestos de souvenirs, la parte del mercado de pescado fresco sigue siendo un espectáculo genial con un ambientazo único.

pescado en Skuna, Marsaxlokk

4. Marsaskala

Continuando la línea de costa hacia el norte desde Marsaxlokk, iremos a parar a este otro pueblo costero del este de la isla. Lo descubrimos y le tomamos un cariño especial porque lo utilizamos como una de las bases durante 2 días en nuestra ruta por Malta. ¡Y menuda sorpresa!

Eso sí, la atmósfera nada tiene que ver con la del anterior pueblo. Marsaskala mantiene un ambiente residencial y muy local, alejado del turismo de masa o la fiesta masiva de San Julián o la zona de la Bahía de San Pablo. Disfrutamos muchísimo de los paseos al atardecer bordeando su larga y estrecha bahía, tomando unas cervezas en un pub británico y comiendo unos arancini en un restaurante 100% siciliano.

Además, en la zona se pueden visitar la histórica Torre de San Tomás (una fortificación de defensa costera del siglo XVII) y las salinas tradicionales excavadas en la roca marina en los alrededores. Y por último, la St. Thomas Bay, donde vas a encontrar una playa de arena pequeña pero muy bonita, flanqueada por espectaculares acantilados de roca blanca calcárea, y con una blue pool secreta.

Sin duda, una base fantástica para buscar alojamiento económico, comer en restaurantes frecuentados por malteses y disfrutar de baños en aguas tranquilas sin el agobio turístico de otros destinos de costa.

Marsaskala

5. Tres Ciudades de Malta (Vittoriosa, Senglea y Cospicua)

Aunque históricamente se conocen como «Las Tres Ciudades», en realidad podrían considerarse como tres pequeños pueblos fortificados o barrios medievales situados justo enfrente de La Valeta, al otro lado del Gran Puerto. Nos parece una visita imprescindible si estás por la capital maltesa, por dos razones: cruzar la bahía en barquita tradicional, toda una experiencia; y huir de la masificación turística. Esto es lo que te espera en cada una:

Vittoriosa (Birgu): es más importante a nivel histórico, pues fue la primera base de los Caballeros de la Orden de San Juan antes de que se construyera La Valeta. Sus calles empedradas que bajan hacia el puerto están muy cuidadas, y todo el conjunto está dominado por el imponente Fuerte de San Ángel, que vigila majestuosamente la entrada del puerto.

Senglea (Isla): con un ambiente más residencial, su atractivo estrella es el jardín de Safe Haven, en la punta de la península, donde se encuentra la famosa Gardjola. Es una garita de vigilancia de piedra que tiene esculpidos un ojo y una oreja, símbolos de la vigilancia constante que requería la ciudad. Las vistas desde aquí hacia La Valeta y los astilleros son geniales.

› Cospicua (Bormla): es la más grande de las tres y la menos turística, con ambiente 100% de barrio, callejones menos decorados pero cargados de auténtica esencia maltesa, tabernas locales y fachadas desgastadas por el salitre.

Fuerte de Birgu

Puedes realizar la visita con ese tour en español por las Tres Ciudades de Malta o bien por libre. En ese caso, la forma más pintoresca y económica para llegar es subiendo a una dgħajsa, la embarcación tradicional de madera que recuerda a una pequeña góndola veneciana, pero a motor. Salen del embarcadero que hay justo debajo del ascensor de los jardines Upper Barrakka y, por apenas 3€, te dejan en los muelles de Birgu tras cruzar el Gran Puerto. Solo por la panorámica desde el agua, el trayecto ya vale cada céntimo.

En un destino como Malta, donde vas a combinar caminatas por acantilados, baños en piscinas naturales de roca y trayectos en barco, es fundamental viajar protegido. ¡No te la juegues! Contrata siempre el seguro de viaje IATI para ahorrarnos dolores de cabeza ante cualquier imprevisto médico o logístico, ¡con un 5% de descuento!

6. Mellieħa y el curioso Popeye Village

Mellieħa suele pasar desapercibido en los listados de pueblos bonitos de Malta, pero a nosotros nos pareció una parada de lo más enriquecedora. Con dos puntazos (o mejor dicho tres) a destacar…

Por un lado, destaca el Santuario de Nuestra Señora de Mellieħa, una iglesia parroquial neoclásica de piedra clara que domina el horizonte, que ofrece unas vistas brutales de todo el norte. Y por otro Għadira Bay (Mellieħa Bay), que es la playa de arena natural más grande y cómoda de toda Malta (algo bastante raro en una isla donde predominan las playas de roca y los acantilados).

El tercer sitio a visitar solo es recomendable si te mueres de hambre… Si es el caso, apunta el restaurante Ta’ Randi, un sitio fantástico donde sirven un menú degustación de platos típicos de Malta (como el stewed rabbit o conejo estofado) que estaba de vicio, a buen precio y con unas raciones inmensas.

Iglesia de Mellieha

A muy pocos minutos en coche de Mellieħa, escondido en la bahía de Anchor Bay, se encuentra el archiconocido Popeye Village. A ver, no se puede considerar un pueblo real porque es más falso que un billete de 7€, pero el sitio no engaña a nadie. Es el antiguo decorado cinematográfico de madera que se construyó en 1980 para la película musical de Popeye, protagonizada por Robin Williams.

Aunque no seas muy de este tipo de atracciones, es innegable que su encanto visual lo tiene, con casitas rústicas de colores torcidas o el edificio estilo western frente a la bahía de aguas turquesas. Hoy en día funciona como un parque temático de pago enfocado a familias, pero si no te apetece pagar la entrada, hay un mirador gratuito excelente justo en el acantilado de enfrente.

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Pueblo de Popeye

7. Mosta

Mosta podría ser un ejemplo del típico pueblo del interior de Malta, con calles rectas, edificios bajos de piedra ocre uniforme, puertas de colores y ambiente local. Pero si tuvieras que elegir una sola localidad del interior para visitar, sin duda tendría que ser esta.

¿La razón? La iglesia de la Asunción, comúnmente conocida como la Rotonda de Mosta, que alberga una de las cúpulas autoportantes más grandes del mundo (con aprox. 37 metros de diámetro), inspirada en el Panteón de Agripa de Roma. Es una auténtica barbaridad arquitectónica que se ve desde kilómetros a la redonda (nunca mejor dicho). Pero más allá de su tamaño, lo que hace que casi todo el mundo recuerde este lugar es la increíble historia que esconde: el Milagro de Mosta… Sigue leyendo…

Rotonda de Mosta

Cupula Rotonda Mosta

Durante la Segunda Guerra Mundial, el 9 de abril de 1942, la aviación alemana lanzó tres bombas sobre la iglesia mientras unas 300 personas asistían a la misa de la tarde. Una de las bombas atravesó la cúpula, cayó en medio de la nave central rodando por el suelo y… no explotó. Nadie sufrió un solo rasguño. Hoy en día, en el interior de la iglesia se expone una réplica exacta de aquella bomba de 200 kg.

La entrada cuesta 5€ e incluye el acceso al templo, la subida a la galería superior de la cúpula (desde donde se aprecia todavía mejor la inmensidad del espacio) y la visita a los refugios subterráneos de la Segunda Guerra Mundial (Mosta WW2 Shelters). Estos túneles excavados a mano bajo la plaza de la iglesia sirvieron para proteger a miles de locales de los intensos bombardeos enemigos que sufrió la isla debido a su posición estratégica en el Mediterráneo.

8. Victoria (Gozo)

Cruzamos en ferry a la isla vecina de Gozo, donde el ambiente es más verde, rural y tradicional, para llegar a su capital: Victoria (bautizada así por los británicos en honor a la reina Victoria, aunque los locales la siguen llamando por su nombre árabe original de Rabat). Aquí apenas viven unas 7.000 personas, manteniendo intacto ese encanto de pueblo grande y acogedor.

La gran protagonista es La Ciudadela, una imponente fortaleza medieval que corona el punto más alto de la ciudad y que, diríamos, domina toda la isla. Se trata de uno de los recintos históricos más fascinantes de Malta y que más disfrutamos. Ascender por sus callejuelas empedradas irregulares, asomarse a sus murallas con unas vistas que quitan el hipo y perderse entre sus pequeñas tiendas de artesanía te hará sentir dentro de un set de rodaje…

Al bajar de la fortaleza hacia el centro del pueblo, es imprescindible pasar por la plaza de la Independencia, por el Teatro Astra y visitar la bellísima Basílica de San Jorge. Su fachada exterior está rodeada de una escalinata preciosa, pero su interior barroco profusamente decorado te dejará boquiabierto. No en vano está considerada una de las iglesias más bonitas y ricas de todo el país.

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Independence Square Victoria Gozo Malta

9. Nadur (Gozo)

Siguiendo nuestra ruta por la tranquila Gozo llegamos a Nadur, rodeado de valles repletos de huertos de cítricos, olivos e higueras. Su ubicación, encaramado en una de las colinas del noreste de la isla, es uno de sus fuertes. De hecho, el nombre de Nadur deriva del término maltés que significa «vigía», lo cual cobra sentido en tu cabeza cuando contemplas las espectaculares vistas panorámicas que ofrece sobre el canal que separa Malta de Gozo.

El pueblito se organiza en torno a la monumental Basílica de San Pedro y San Pablo, un templo barroco construido en 1760 que destaca por su imponente fachada principal, su cúpula y su interior decorado no menos sorprendente.

Nadur puede servir como punto de partida para explorar algunas de las calas más salvajes y singulares del archipiélago. Desde el centro, en pocos minutos en coche (o una buena caminata en bajada), llegas hasta Ramla Bay, la playa más famosa de Gozo, inconfundible por su arena fina de un color rojo anaranjado intenso. Justo al lado se encuentra también la San Blas Bay, una cala mucho más pequeña y aislada, de acceso más complicadillo.

Y ojo, porque si tu viaje coincide con el carnaval, que sepas que en Nadur se celebra el Carnaval más original de Malta, en el que la gente se disfraza con máscaras caseras, ropa vieja y con un tinte satírico inconfundible.

carnaval de Nadur en Gozo Malta
Foto de Peter Grima

10. Xlendi (Gozo)

Terminamos nuestra lista de los 10 pueblos más bonitos de Malta en la pintoresca costa suroeste de Gozo con Xlendi. Lo que originalmente nació como un minúsculo asentamiento de pescadores resguardado en una ensenada, hoy se ha convertido en un encantador pueblo costero encajonado entre acantilados de piedra caliza que protegen sus aguas turquesas del viento.

El pueblo tiene un ambiente veraniego muy sanote, con un pequeño paseo marítimo repleto de terrazas donde comer frente al mar. Xlendi también es un paraíso para los amantes de las actividades acuáticas, pues sus aguas tranquilas y profundas, llenas de cuevas y arrecifes sumergidos, lo convierten en uno de los mejores puntos de Gozo para practicar snorkel y buceo.

Y si eres más de secano, puedes recorrer el Xlendi Walk, un sendero costero de 12 km con vistas memorables del mar abierto sobre los acantilados, que inicia en la Torre de Xlendi, una de las torres de guardia más antiguas de Gozo.

Xlendi Gozo pueblos más bonitos de Malta
Foto de Emmanuel Cassar en Unsplash

Consejos prácticos para visitar los pueblos de Malta

Para que tu ruta por los pueblos de Malta vaya genial, apunta estos consejos prácticos que te vendrán de perlas:

  • ¿Cómo moverse? Sin duda, alquilar coche es vital para visitar varios pueblos de Malta en un mismo día o llegar a rincones como Nadur, Xlendi o Marsaskala con total libertad. Eso sí, ten en cuenta que en Malta se conduce por la izquierda (herencia británica) y el tráfico en las zonas urbanas cercanas a La Valeta puede ser caótico. Fuera de ahí, es bastante accesible.
  • Mejor época para viajar: si quieres disfrutar del encanto de estos pueblos sin sufrir los 40 °C del verano y las riadas de turistas de los cruceros, la mejor época es la primavera (abril a junio) o, mejor todavía, el otoño (octubre y noviembre). El clima sigue siendo fantástico para pasear y bañarse, los precios de los alojamientos bajan y las ciudades silenciosas realmente hacen honor a su nombre.
  • Aprovecha los Free Tours: la mejor solución para enterarte de la historia en las zonas monumentales.
  • Tira de la comida callejera local: los pastizzi y las ftiras (un pan tradicional maltés relleno de atún, alcaparras, aceitunas y tomate) son opciones deliciosas, saciantes y baratísimas (por 3 o 4€ comes de lujo). Aquí te contamos más sobre la gastronomía maltesa.

Los pueblos más bonitos de Malta

Mapa con los pueblos con encanto de Malta

Para que te resulte facilísimo organizar tu itinerario y agrupar las visitas por cercanía geográfica, aquí te dejamos el mapa con las ubicaciones exactas de nuestros 10 pueblos favoritos de Malta y Gozo:

Hasta aquí nuestras recomendaciones para visitar los pueblos más bonitos de Malta. Por supuesto que hay más rincones con encanto repartidos por el archipiélago, pero estamos seguros de que estos 10 destinos te van a regalar la cara más auténtica, histórica y fotogénica de tu viaje. ¿Cuál de todos te ha llamado más la atención? Si ya has visitado Malta y crees que nos hemos dejado algún pueblo imprescindible en el tintero, ¡déjanos un comentario!

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