20 cosas que ver y hacer en La Valeta ¡imprescindibles!

Imagina una ciudad diminuta, encajonada en una península, rodeada por el azul del Mediterráneo y protegida por unas murallas que esconden siglos de historia. Si estás preparando un viaje a Malta, en este artículo vamos a contarte lo mejor que ver y hacer en La Valeta, la joya de la corona y capital de la isla.

Lo bueno de La Valeta es que, al ser tan concentrada, se pueden conocer sus imprescindibles en un día sin tener que patear demasiado. En cuestión de minutos, pasas de la espectacular Concatedral de San Juan a las vistas abiertas de Upper Barrakka Gardens, de perderte por la animada Republic Street a acabar subido en una góndola de camino a las Tres Ciudades a través de la bahía.

Eso sí, anota el primer consejo: madruga y ve tempranito por la mañana. Es uno de los atractivos más importantes de Malta y, si no quieres compartir sus fotogénicas cuestas con tres cruceros a la vez, el despertador es tu mejor aliado. ¿Listo para saber todo lo que ver y hacer en La Valeta? ¡Arrancamos!

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Qué ver y hacer en La Valeta

Antes de empezar a recorrer sus calles adoquinadas, merece la pena pararse un momento y adentrarse primero en su historia. Si te ha dado pereza leer nuestro artículo sobre la historia de Malta (mal, muy mal), te dejamos por aquí un mini-resumen ultrarápido del pasado de la capital para que no vayas a ciegas…

Para encontrar el origen de La Valeta, no hay que irse demasiados siglos atrás, como otras capitales europeas. Nace tras el famoso Gran Sitio de Malta de 1565, un asedio en el que los Caballeros de la Orden de San Juan (junto a la población local) resistieron el ataque del Imperio Otomano. Después de aquello, decidieron construir una ciudad nueva y fuerte que hiciera frente a las futuras invasiones. El impulsor del proyecto fue el Gran Maestre Jean Parisot de la Valette, de quien la ciudad tomó orgullosamente el nombre.

Y no se anduvieron con chiquitas: contrataron a Francesco Laparelli (discípulo de Miguel Ángel) para diseñar una fortaleza impenetrable con un moderno plano en cuadrícula. Las calles se trazaron rectas para ventilar la ciudad con la brisa marina y para que los defensores pudieran disparar en línea recta desde los bastiones altos hasta los muelles.

Con los siglos, la ciudad pasó también por manos francesas tras la invasión de Napoleón Bonaparte y, posteriormente, se convirtió en un bastión clave del Imperio británico, dejando esa mezcla cultural tan curiosa y única que hoy se respira en cada rincón.

Ahora sí, ponte calzado cómodo porque vamos a desgranarte los 20 imprescindibles que ver en La Valeta (más un extra obligatorio), ordenados según te los irás encontrando en una visita de un día por la capital de Malta:

1. Fuente de los Tritones, City Gate y murallas

Antes siquiera de llegar a los muros, te vas a topar de bruces con la monumental Fuente de los Tritones, una plaza peatonal presidida por esta monumental fuente en la que tres figuras de bronce sostienen una gran cuenca. Este punto es el verdadero inicio de nuestro paseo por La Valeta y el centro neurálgico del transporte en la isla: si vienes en autobús público desde cualquier rincón de Malta, te dejará exactamente aquí, en la estación central de Floriana.

Justo detrás de la fuente aparecen las colosales murallas de La Valeta, construidas en piedra caliza tan típica de la isla y que rodean la ciudad hasta el Fuerte de San Telmo, al otro extremo. Para atravesarla, pasarás por la City Gate, la quinta puerta que ha tenido la ciudad en toda su historia, que quizás te decepcione…

De una ciudad amurallada de esta índole, te esperas una puerta monumental, tipo un arco del triunfo portentoso. Pero la versión que hoy nos da la bienvenida es más bien minimalista, y el diseño del arquitecto italiano Renzo Piano no suele dejar indiferente a nadie. De hecho, cuando se inauguró allá por 2014, los malteses se dividieron entre los que amaban su vanguardismo y los que se echaban las manos a la cabeza por romper la estética barroca. ¿De qué equipo eres?

Sea como sea, nada más cruzar el umbral, te sumerges de lleno en el casco histórico de La Valeta, de calles rectas repletas de palacios, tiendas, cafés y edificios históricos, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

⚠️ Para enterarte de todos los chismes de los caballeros, las intrigas palaciegas y no perderte ni un detalle de la historia de la ciudad, te recomendamos apuntarte a este free tour por La Valeta en español, sin duda, la mejor forma de situarte nada más llegar. O bien, algo más completa, esta visita guiada por La Valeta también en español.

Puerta entrada a La Valeta

2. Plaza del Teatro Real y Parlamento

Ya al otro lado de la City Gate, a mano derecha te vas a topar con el edificio del Parlamento de Malta, otra de las piezas de la gran transformación urbanística que firmó Renzo Piano. Es una estructura moderna, recubierta con inmensos bloques de piedra caliza perforados de tal manera que parecen esculpidos por la erosión del viento. Al igual que la puerta, tiene tantos fans como detractores, pero es innegable que capta la atención al instante.

Pocos viajeros imaginan que esas columnas clásicas que aparecen justo al lado del anterior edificio son los restos de la antigua Ópera Real, un majestuoso teatro neoclásico inaugurado en 1866 que llegó a ser uno de los templos de la lírica más espectaculares de Europa. Por desgracia, la tragedia lo golpeó dos veces. Primero sufrió un incendio devastador y, tras ser reconstruido, los bombardeos alemanes e italianos lo redujeron a escombros durante la Segunda Guerra Mundial.

En lugar de levantar una réplica del edificio original o demolerlo del todo, se optó por consolidar las ruinas y dejar las columnas a la vista de todos. Hoy en día, es parte de un teatro al aire libre que acoge conciertos y obras de teatro.

Royal Opera de La Valeta

3. Albergue de Castilla

Desde aquí nos dirigimos a la Plaza de Castilla, donde destaca el Albergue de Castilla, probablemente la fachada más majestuosa, fotografiada y espectacular de toda la ciudad. Pero, ¿de qué se trataban estos «albergues»?

Hay que remontarse a la época de la Orden de los Caballeros de San Juan, que, recordemos, era una organización multinacional. Sus miembros llegaban de las familias más nobles y ricas de toda Europa y, para organizarse, se dividían por «lenguas» (lo que hoy serían nacionalidades). En la época dorada de La Valeta existían ocho albergues diferentes, que funcionaban como las sedes oficiales para los caballeros de cada una de esas lenguas.

Este edificio en concreto fue levantado originalmente en 1574 por el arquitecto maltés Girolamo Cassar para alojar a los caballeros de la lengua de Castilla, León y Portugal. A mediados del siglo XVIII, el Gran Maestre portugués Manuel Pinto de Fonseca ordenó remodelarlo, impregnando ese estilo barroco tan característico, con una fachada repleta de ventanas ornamentadas y una escalinata monumental central.

En la actualidad, el edificio alberga la oficina del Primer Ministro de Malta y, por razones obvias, su interior no es visitable para los turistas. Pero merece la pena acercarse a su plaza, especialmente al caer el sol, cuando la iluminación nocturna resalta cada detalle de su piedra dorada.

Albergue de Castilla en La Valeta

4. Recorrer Republic Street y Merchants Street

Ahora sí es hora de adentrarnos en el corazón de La Valeta, y lo hacemos por sus dos arterias peatonales principales: Republic Street (Triq ir-Repubblika) y Merchants Street (Triq il-Merkanti), que atraviesan la ciudad de punta a punta. Alrededor de estos dos ejes paralelos se organiza prácticamente todo el mapa de La Valeta.

Si Republic Street es, digamos, la calle noble de la ciudad, en la que se concentran los palacios históricos, las joyerías, los cafés y el ambiente más institucional, Merchants Street sería el alma comercial. De hecho, era aquí donde se montaban los mercados de abastos tradicionales y donde hoy puedes encontrar tiendas locales y terrazas con mucho más bullicio.

Pero no te limites a caminar en línea recta, sino déjate llevar por las callejuelas laterales para descubrir rinconcitos que no salen en las guías. Y si te estás preguntando qué son esos balcones de madera cerrados, pintados de colores vivos que sobresalen de las fachadas barrocas, acabas de encontrar uno de los icónicos de la arquitectura maltesa: las gallarijas. Su origen tiene raíces árabes (inspiradas en las mashrabiyas) y estaban pensadas para que las mujeres de la época pudieran asomarse a cotillear la vida de la calle y tomar el fresco sin ser vistas desde el exterior.

De tanto patear, seguro que te entra el apetito. En Malta eso tiene una solución tan barata como deliciosa. Puedes hacer una parada para recargar energías en cualquiera de los pequeños locales de comida rápida que venden los tradicionales pastizzi. Nosotros lo hicimos en Sphinx Pastizzeria y por menos de 1€ nos metimos pal cuerpo una buena dosis de calorías.

calles de la Valeta

5. Concatedral de San Juan

Continuando el paseo por Republic Street, no tardaremos mucho en toparnos con la gran joya arquitectónica de La Valeta: la Concatedral de San Juan. Fue construida entre 1573 y 1578 por orden del Gran Maestre Jean de la Valette para que sirviera como templo conventual de los Caballeros de la Orden. Se dedicó a San Juan Bautista, patrón de Malta, y al ya existir una catedral principal en la archidiócesis de Malta, ubicada en Mdina, lleva el título de concatedral.

Su exterior es bastante austero, con dos torres macizas y con aires de fortificación, no llama especialmente la atención. Pero al cruzar sus puertas se abrirá ante ti uno de los templos barrocos más elaborados de Europa. Las paredes están talladas a mano de manera magistral, los techos aparecen completamente cubiertos por frescos y los suelos de mármol policromado acogen las tumbas de los caballeros y frailes más ilustres de la Orden.

A los lados de la nave principal se distribuyen las capillas dedicadas a las distintas divisiones de la Orden (la de España, la de Italia, la de Francia…). Cada una competía con las demás por ver quién gastaba más dinero y quién conseguía la decoración más opulenta y exagerada.

Y las sorpresas no acaban aquí… En el Oratorio se exhibe La decapitación de San Juan Bautista (1608), obra del pintor Caravaggio, quien se refugió en Malta huyendo de la justicia tras cometer un asesinato en Roma, y la única que lleva su firma (la encontrarás bajo el charco de sangre que brota del cuello degollado del santo). Se considera una de sus obras maestras, por cómo utiliza el claroscuro, ese contraste brutal entre luz y sombra que hace que la escena parezca casi real.

Concatedral de San Juan La Valeta

decapitación de San Juan Bautista (Caravaggio)

6. Otras iglesias que ver en La Valeta

En una ciudad construida por monjes-soldados ultra religiosos, las iglesias brotan casi en cada esquina. De hecho, hay más de 25 templos en menos de un kilómetro cuadrado. Si te gusta el turismo religioso o simplemente quieres tomar un poco de fresquito en algunos de los lugares con más historia de la ciudad, apunta estas otras cinco iglesias en tu ruta:

✓ Basílica de Nuestra Señora del Monte Carmelo

Su gigantesca cúpula de 42 metros de altura domina el horizonte de todas las postales de La Valeta, especialmente cuando se observa la ciudad desde el mar o desde la vecina Sliema. El edificio original del siglo XVII quedó destrozado en la Segunda Guerra Mundial y tuvo que ser reconstruido por completo a mediados del siglo XX. Es el icono del skyline de la capital, aunque por dentro es bastante sencillita.

✓ Iglesia Parroquial del Naufragio de San Pablo

Escondida en la empinada Triq San Pawl, esta iglesia conmemora el naufragio del apóstol San Pablo en las costas de la isla en el año 60 d.C., y por tanto, la llegada del cristianismo a Malta. En su interior se custodian dos reliquias sagradas que atraen a peregrinos de todo el mundo: un hueso de la muñeca derecha del propio San Pablo y un fragmento de la columna de piedra sobre la que fue decapitado en Roma.

✓ Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria

Se trata del primer edificio que se construyó en toda La Valeta en 1566. El Gran Maestre Jean de la Valette ordenó levantarla en el lugar exacto donde se celebró la misa de acción de gracias tras ganar el Gran Sitio contra los otomanos. De hecho, el propio De la Valette estuvo enterrado aquí antes de que sus restos se trasladaran a la Concatedral de San Juan. Sus techos están cubiertos por unos frescos barrocos preciosos que narran la vida de la Virgen (es la iglesia de la foto).

✓ Iglesia de Santa Catalina de Italia

Situada justo enfrente de la de la Victoria, en la animada Plaza de Castilla, esta iglesia de planta octogonal pertenecía a los caballeros de la lengua de Italia. Su fachada barroca es una pasada y el interior, diseñado por el arquitecto Girolamo Cassar, destaca por las pinturas de Mattia Preti que decoran el altar.

✓ Procatedral de San Pablo

Reconocerás este templo anglicano al instante por su altísima aguja de estilo neoclásico de 60 metros, que compite en el horizonte con la cúpula del Monte Carmelo. Fue mandada construir en el siglo XIX por orden de la reina viuda Adelaida de Gran Bretaña durante el periodo colonial, ya que los británicos que residían en la isla no disponían de un lugar de culto anglicano propio.

Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria en La Valeta

7. Palacio del Gran Maestre

Unos pasos más allá, se levanta el Palacio del Gran Maestre, el centro del poder político en Malta desde hace casi 450 años. Si los albergues eran las «sedes de las naciones», este palacio barroco de 1571 era el cuartel general del jefe supremo de la Orden. Tras la expulsión de los caballeros por las tropas napoleónicas, el edificio se reconvirtió en el Palacio del Gobernador Británico y, tras la independencia del país, pasó a ser la sede del Parlamento de Malta y la oficina oficial del Presidente de la República.

Tras una profunda restauración, hoy se puede visitar por dentro. En el recorrido vas a flipar con los patios exteriores repletos de ventanas y arbolitos, los salones ceremoniales profusamente decorados y los pasillos interiores cubiertos de armaduras con techos pintados con trampantojos.

Sin embargo, el espacio que se lleva todas las miradas de los viajeros más frikis es La Armería, que alberga una de las colecciones de armas históricas más grandes y valiosas de Europa, entre las que se conservan las propias armaduras reales de caballeros ilustres, incluida la del mismísimo Gran Maestre Jean de la Valette.

Si te apetece un caprichito, al salir, siéntate en la terraza el Caffé Cordina, la cafetería más antigua e histórica de Malta (fundada en 1837). Ojo, que el café y sus pasteles tradicionales (kannoli malteses) se pagan a precio de oro, ¡avisado quedas!

  • Precio de la entrada: 15€ (da acceso tanto a los Salones de Estado como a la Armería).

que ver en La Valeta Palacio del Gran Maestre

Puerta del Palacio Gran Maestre La Valeta

8. Biblioteca Nacional de Malta y estatua de la Reina Victoria

Justo anexa al palacio se abre la encantadora Republic Square, conocida por los locales como la Plaza de la Reina. Allí se levanta la Biblioteca Nacional de Malta, uno de los edificios neoclásicos más elegantes y fotogénicos de la capital, terminado a finales del siglo XVIII por el arquitecto polaco-italiano Stefano Ittar.

Entre sus muros se guardan los archivos oficiales de la Orden de los Caballeros de San Juan desde la época de las Cruzadas medievales en Jerusalén y Rodas, los documentos firmados por los reyes europeos de la época y la joya de la colección: el trozo de pergamino original de 1113 conocido como la Bula Papal de Pascual II, el documento fundacional que dio origen a la Orden Hospitalaria.

Biblioteca Nacional de Malta en La Valeta

Justo en mitad de la plaza, custodiando la entrada del edificio, se encuentra la famosa estatua de mármol de la Reina Victoria. Fue colocada allí en 1891 para celebrar el jubileo de la monarca británica y es uno de los recordatorios de la larga presencia del Imperio Británico en la isla.

Puedes brindar por ella con un café o una cervecita en las agradables terrazas que rodean a la estatua, algunas del histórico Café Regina.

estatua Reina Victoria La Valeta

9. Museo Arqueológico Nacional

El Museo Arqueológico Nacional ocupa las salas del antiguo Albergue de Provenza, un magnífico palacio barroco de 1571 diseñado por Girolamo Cassar que ya de por sí merece una visita (especialmente por el espectacular Salón de los Grandes Maestres, con sus techos de madera pintada intactos).

Dentro se exhiben los restos originales, herramientas, cerámicas y estatuillas encontrados en los yacimientos arqueológicos de la isla, que no son pocos. De entre todos los objetos, el que más valor tiene es La Dama Durmiente, una figurilla de apenas 12 centímetros que muestra a una mujer robusta durmiendo de lado sobre un diván. Fue descubierta en el interior del Hipogeo de Ħal Saflieni y es considerada una de las obras de arte prehistórico.

Nos parece una parada imprescindible si tienes planeado visitar los templos megalíticos de la isla, como Tarxien, Ħaġar Qim o Mnajdra. Recuerda que las civilizaciones prehistóricas de Malta levantaron estas estructuras de piedra colosales hace unos 5.000 años, lo que significa que son más antiguas que las mismísimas pirámides de Egipto.

  • Precio de la entrada: 5€. Más info en su web oficial.

Museo Arqueológico Nacional de La Valeta

sleeping lady malta

10. Valletta Food Market

¿Te ha entrado el apetito? En Merchants Street te espera el Valletta Food Market, uno de esos mercados gastronómicos modernillos, que reinventan edificios históricos para ofrecer productos de calidad de la tierra. Su construcción se remonta a la década de 1860, durante la época colonial británica, y fue el primer edificio de Malta diseñado íntegramente con hierro forjado (traído directamente desde el Reino Unido).

En su momento fue el corazón del comercio de alimentos de la capital, pero sufrió daños severos durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y, tras décadas de abandono, reabrió sus puertas bajo un concepto de mercado gastronómico, siguiendo el rollo del Mercado de San Miguel en Madrid o el Time Out Market de Lisboa. Y como sus primos hermanos, está bastante enfocado al turismo, por lo que no es el sitio más barato donde comer en Malta ni el más auténtico. Pero para echar un ojo, está bien.

Para los foodies sin remedio, tenemos un plan alternativo: un tour de comida callejera por La Valeta, que incluye 5 degustaciones gastronómicas y 2 bebidas.

que hacer en La valeta Valletta Food Market

11. Casa Rocca Piccola

Si quieres cotillear cómo vivían (y cómo viven) los aristócratas malteses, tienes que visitar Casa Rocca Piccola. Este impresionante palacio señorial del siglo XVI fue mandado construir por Don Pietro de La Rocca, uno de los primeros caballeros de la Orden de San Juan. En la actualidad, todavía pertenece a la misma familia, así que no es un museo “congelado”, sino una residencia que sigue viva.

A lo largo del recorrido, vas a cruzar unas 50 estancias espectaculares repletas de mobiliario histórico de madera de jacarandá, comedores de gala con vajillas de plata fina, retratos familiares con siglos de antigüedad y la colección privada de encaje maltés hecho a mano más grande e importante de la isla. Y oye, con un poquito de suerte, quizás es algún miembro de la propia familia quien te guíe por los salones de la casa.

Uno de los puntos más interesantes está bajo tierra: los refugios de la Segunda Guerra Mundial. Durante los bombardeos sobre Malta, la familia se escondía aquí, como mucha gente de la isla, y todavía se conservan esos espacios excavados que te ayudan a entender lo duro que fue ese periodo para la población.

Que ver y hacer en La Valeta Casa Rocca Piccola

12. Fuerte de San Telmo

En el extremo más septentrional de la península de Sceberras se levantan las murallas ciclópeas del Fuerte de San Telmo. Dada su posición estratégica, que le permitía controlar la entrada al Gran Puerto y al puerto de Marsamxett, fue durante siglos uno de los bastiones más importantes de defensa de la ciudad.

De hecho, el Fuerte de San Telmo tuvo un papel clave en el Gran Asedio de Malta de 1565, pues fue el primer gran objetivo de la gigantesca armada otomana nada más llegar. Pensaban que el pequeño fuerte caería en cuestión de días, pero se estrellaron contra unos heroicos caballeros de la Orden de San Juan que aguantaron semanas de cañonazos, sin apenas refuerzos. Finalmente cayó, pero esa resistencia fue clave para el devenir de la batalla y salvar la isla.

Dentro del castillo se puede visitar el Museo Nacional de la Guerra, que hace un repaso por toda la historia bélica de la isla, con especial foco en el papel de Malta durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el archipiélago se convirtió en el territorio más bombardeado del planeta por la aviación del Eje.

Entre las piezas de más valor destacan La Cruz de Jorge, otorgada a la población de Malta en 1942 por el rey Jorge VI; el Faith, el único caza biplano Gloster Gladiator superviviente de los míticos aviones que defendieron los cielos de la isla en los primeros días del ataque italiano; y el jeep Husky, el vehículo militar original utilizado por el general Eisenhower durante la planificación de la invasión aliada de Sicilia.

¿Merece la pena? Creemos que solo si te interesa la historia bélica, pero si vas justo de tiempo, puede que no sea imprescindible frente a otros puntos más icónicos de la ciudad.

  • Precio de la entrada: 10€ por persona.

Fuerte San Telmo

13. Jardines superiores de Barrakka y Saluting Battery

Es un agradable parque público que se asienta sobre la parte más elevada del Bastión de San Pedro y San Pablo y desde donde se obtienen las vistas más icónicas y famosas de toda Malta. Desde sus balconadas tendrás una panorámica hacia el mar y a las siluetas fortificadas de las Tres Ciudades (Vittoriosa, Senglea y Cospicua).

Fueron construidos a finales del siglo XVI como jardines privados para los caballeros de la lengua de Italia. Afortunadamente, con la llegada de los británicos en 1824, las puertas se abrieron para el disfrute de todo el mundo.

mirador Jardines superiores de Barrakka La Valeta

Si te asomas al balcón y miras hacia la terraza inferior, verás una hilera de cañones apuntando al mar. Es la Saluting Battery, una de las baterías navales operativas más antiguas del mundo y que mantiene una tradición que data de la época británica…

Todos los días a las 12:00 del mediodía y a las 16:00 de la tarde, los soldados vestidos de época disparan un cañonazo (o salva) que retumba en toda la bahía. Antiguamente, este cañonazo servía para que los capitanes de los barcos mercantes calibraran sus cronómetros de navegación y para marcar las horas de la ciudad.

El acceso a los Jardines Upper Barrakka es 100% gratuito, pero si quieres bajar a la terraza inferior para ver el cañonazo de cerca y visitar su pequeño museo histórico, la entrada cuesta 3€. Aunque creemos que desde los balcones gratuitos de arriba se ve y se escucha perfectamente.

cañones de La Valeta

14. Cruzar en dgħajsa hacia las Tres Ciudades

Desde los jardines tomaremos un ascensor de 58 metros de altura que conecta la parte alta de la ciudad con los muelles del Gran Puerto en apenas 20 segundos. El ticket solo cuesta 1€ y te incluye también la subida, ¡así que no lo tires!

Nuestro próximo objetivo será subir a una dgħajsa compartida, una embarcación tradicional parecida a una góndola motorizada, y atravesar la bahía para llegar en apenas 10 minutos a las famosas Tres Ciudades: Vittoriosa (Birgu), Senglea (Isla) y Cospicua (Bormla). El precio del trayecto es de 3€ por persona (se paga en cash directamente al barquero) y te permitirá disfrutar de unas preciosas vistas de La Valeta desde el agua.

dgħajsa La Valeta barco tradicional Tres Ciudades de Malta

Este lado de la bahía fue el lugar donde se asentaron los Caballeros de la Orden de San Juan nada más llegar a Malta en 1530, mucho antes de poner la primera piedra de La Valeta. El puerto donde llegarás corresponde a Vittoriosa, pero en la práctica funcionan como tres barrios históricos interconectados, así que con tiempo suficiente podrás recorrer las tres de forma sencilla. Si no, céntrate en los callejones medievales de Birgu y Senglea, que es lo que nosotros hicimos.

Si prefieres hacer la visita con transporte y guía, puedes apuntarte a este tour por las Tres Ciudades en español, que incluye recogida en el hotel, transporte y las visitas guiadas por sus callejones coloniales.

⭐ Para saber qué te espera, lee nuestro artículo sobre qué ver y hacer en las Tres Ciudades de Malta (próximamente).

La Valeta desde el Gran Puerto

capilla Virgen Damasco Birgu Malta

15. Jardines inferiores Barrakka y Campana de Asedio

De vuelta en La Valeta, podremos visitar estos otros jardines mucho más tranquilos, verdes y solitarios, ideales para desconectar del bullicio del centro. Están presididos por un llamativo templo de estilo neoclásico dedicado a Sir Alexander Ball, el almirante británico que lideró a los malteses contra las tropas de Napoleón en 1798 y que acabó convirtiéndose en el primer gobernador civil de las islas.

Otro de los monumentos que llama la atención es la Campana del Memorial de Asedio, inaugurado en 1992 por la mismísima reina Isabel II para conmemorar el 50 aniversario de la concesión de la Cruz de Jorge al pueblo maltés por su resistencia frente a los bombardeos del Eje en la Segunda Guerra Mundial. Es una preciosa cúpula neoclásica de diez columnas de piedra que cobija en su interior una gigantesca campana de bronce de 11 toneladas, la más grande de toda Malta.

El monumento rinde homenaje a las más de 7.000 personas (militares y civiles) que perdieron la vida en el archipiélago durante el durísimo segundo Gran Sitio de Malta en la Segunda Guerra Mundial. Justo al lado de la estructura de piedra, tumbada sobre el mar, descansa una impresionante escultura de bronce que representa a un soldado muerto cubierto por una mortaja, simbolizando el sacrificio de los caídos. Todos los días a las 11:00 am, la campana repica con fuerza sobre las aguas del puerto en señal de recuerdo y respeto.

Jardines Inferiores de Barraka

16. Lascaris War Rooms

Si quieres profundizar sobre el papel que desempeñó Malta en la Segunda Guerra Mundial, no hay mejor lugar que estas galerías subterráneas. Ubicadas bajo los Jardines Superiores de Barrakka, las Lascaris War Rooms son un entramado de túneles y salas secretas que funcionaron como el cuartel general de las fuerzas aliadas en el Mediterráneo. Desde este búnker se coordinaron todas las acciones militares de defensa de la isla.

Fue aquí donde el general estadounidense Dwight D. Eisenhower y sus generales británicos (como Montgomery y Alexander) se encerraron en julio de 1943 para dirigir la Operación Husky, la gigantesca invasión aliada de Sicilia que supuso el principio del fin del régimen de Mussolini en Italia.

Lo mejor de todo es que se conserva exactamente igual que el día en que concluyó la guerra en 1945. Salas de operaciones con sus mapas gigantescos sobre las mesas, teléfonos de baquelita, pizarras donde se anotaban las posiciones de los aviones enemigos y salas de comunicaciones encriptadas. Es una especie de cápsula del tiempo.

  • Precio de la entrada: 20€ por persona (incluye una audioguía excelente en español que te va guiando por el laberinto de salas). Más info en su web oficial.

Lascaris War Rooms La Valeta

17. Victoria Gate

Bajando desde las Lascaris War Rooms hacia el mar, te vas a topar con esta monumental puerta de piedra caliza, la única puerta original de acceso a La Valeta desde el puerto que queda en pie. Antiguamente, para cruzar la muralla existía una pequeña y angosta puerta, pero a finales del siglo XIX y con el puerto de La Valeta bullendo de actividad, el gobernador británico ordenó construir una nueva entrada mucho más grande, majestuosa y acorde al poderío de la Corona.

Cuenta con dos grandes arcos centrales pensados para el paso de los carros y carruajes tirados por caballos, flanqueados por dos pasajes laterales más pequeños para los peatones. El conjunto está coronado por el escudo de armas del Reino Unido.

que ver en La Valeta Victoria Gate

18. Sliema y el ferry panorámico

Al otro extremo de la bahía, pero esta vez en el lado noroeste de la península, se extiende Sliema, una de las zonas comerciales, modernas y con más vida nocturna de Malta. Aunque lo que vendremos a buscar será una de las vistas más maravillosas de La Valeta. Se puede llegar a Sliema en coche o en autobús público, pero la forma más espectacular de hacerlo es subiéndote al ferry de La Valeta a Sliema (2,00€ o 2,80€ ida y vuelta).

El muelle está situado en la calle Mattia Preti (justo por debajo de los Jardines de Hastings) y el trayecto apenas dura unos 10 o 15 minutos, pero te regalará una de las panorámicas más bellas del viaje. Ver cómo se alejan los baluartes ciclópeos de La Valeta, con la inconfundible aguja de la Procatedral de San Pablo y la gigantesca cúpula del Monte Carmelo recortando el cielo, es una experiencia en sí misma.

Una vez que el ferry te deje en el muelle de Sliema, no te entretengas demasiado y dirígete hacia Tigné Point, desde donde se captura la mítica foto de postal con el skyline de La Valeta. Especialmente recomendable al atardecer. Como alternativa, puedes contratar este crucero por los puertos de La Valeta.

Vista panorámica de La Valeta desde Sliema Malta

19. Valletta Waterfront

¿Tienes pensado pasar una noche en La Valeta? Cuando el sol ya se ha ido y las luces de la ciudad se encienden, nada mejor que poner rumbo al Valletta Waterfront, unos antiguos almacenes frente al puerto, que han sabido reinventarse conservando parte de su esencia.

Su origen se remonta al siglo XVIII, como necesidad de centralizar la actividad comercial del puerto. Aquí se descargaban y custodiaban las mercancías y los tesoros que traían los barcos de todo el mundo. Si te fijas, verás que las puertas están pintadas de diferentes colores, pues era la forma en que los marineros podían identificar el tipo de mercancía de cada almacén.

Tras pasar décadas en un estado de semi-abandono, el complejo fue restaurado y hoy en día se ha convertido en un animadísimo paseo marítimo repleto de restaurantes con terrazas al aire libre, cafeterías, tiendas de artesanía y bares de copas. Además, es el punto neurálgico donde atracan los cruceros que hacen escala en la isla. Eso sí, ten en cuenta que los precios de los restaurantes de la primera línea suelen ser algo más elevados que en los callejones del centro.

¿Llegas en un crucero y tienes poquitas horas para visitar Malta? Esta excursión por Malta para cruceros es súper completa e incluye las paradas más recomendables tanto de La Valeta como de Medina.

Valletta Waterfront

20. Hipogeo de Ħal Saflieni, una joya única en el mundo

Aunque técnicamente no se encuentra dentro del casco histórico de La Valeta —está ubicado en el municipio vecino de Paola, a unos 15 minutos en autobús—, no podíamos escribir una guía de la capital sin hablar del Hipogeo de Ħal Saflieni. Estamos ante una de las maravillas de la arqueología mundial, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y el único templo subterráneo prehistórico conocido en todo el planeta.

Descubierto por pura casualidad en 1902 por unos albañiles que excavaban las cisternas de agua para unas viviendas, este laberinto subterráneo es una gigantesca necrópolis excavada en la roca caliza hace unos 5.000 años (alrededor del 2500 a.C.). El complejo se divide en tres niveles subterráneos que alcanzan los 10 metros de profundidad y se calcula que aquí dentro fueron enterradas más de 7.000 personas a lo largo de los siglos.

Entre sus estancias destaca la Cámara del Oráculo, famosa por sus propiedades acústicas (cualquier sonido grave emitido en su interior resuena con una vibración que amplifica la voz de por todo el hipogeo), y el rincón exacto donde se descubrió la famosa estatuilla de la Dama Durmiente que ya habrás visto en el Museo Arqueológico de la capital.

Importante: para garantizar la conservación del recinto, las visitas están ultra restringidas y las entradas se agotan con meses de antelación. Si te ha pillado el toro y ya no quedan entradas online, leímos que Heritage Malta reserva algunas de última hora para el día siguiente. Se venden por 50€ y se pueden comprar online en su web el día anterior a partir de las 09:00 o de forma física en el Museo Nacional de Arqueología de La Valeta o en el Fort St. Elmo.

  • Precio de la entrada general: 35€ para adultos, a través de su web oficial.

Sea cual sea tu destino, no te la juegues y contrata el seguro de viaje IATI que mejor se adapte a tu plan, ¡con un 5% de descuento!

Información útil para visitar La Valeta

Para que veas que te queremos mucho, mucho, te dejamos unas cuantas recomendaciones que te facilitarán tu visita a la capital de Malta:

✓ Dónde alojarse en La Valeta

Aunque dormir dentro de las murallas de La Valeta tiene una magia indudable, es la zona más cara donde alojarse de toda Malta y la oferta se centra en hoteles boutique en antiguos palacios. Si tu presupuesto te lo permite, sin duda es la opción número uno.

Ahora, si viajas con presupuesto más ajustado, la alternativa es buscar alojamiento en Sliema o en Gżira. Están justo al otro lado de la bahía, cuentan con hoteles, hostales y apartamentos a precios razonables, y podrás llegar a La Valeta en apenas 10 minutos cruzando con el ferry. Otra opción excelente es Floriana, el barrio que está pegado a las puertas de La Valeta, desde donde caminando se llega al centro en 5 minutos.

✓ ¿Dónde comer en La Valeta barato y bien?

Si quieres comer rico, auténtico y a precios locales, apunta estos rincones que nos encantan:

  • Pastizzería Jeff’s / Sphinx: no puedes irte de Malta sin probar los pastizzi, el rey del «street food» maltés. Cuestan menos de 1€ y con un par de ellos ya vas servido para seguir pateando. Uno de los locales donde comer en tu viaje a Malta sin falta.
  • Sally Port Pizzeria: situado en una pintoresca calle escalonada cerca de los jardines de Barrakka, es un sitio minúsculo que sirve unas pizzas al corte buenisimas a unos precios super competitivos.
  • Nenu the Artisan Baker: buen sitio para probar la gastronomía maltesa en un local con solera. Su especialidad es la ftira maltesa, una especie de pizza tradicional con una masa de pan de hogaza espectacular, pero el menú es muy amplio.
  • The Submarine: un local pequeño y sin pretensiones escondido en Straight Street, donde preparan bocadillos y ftira en el momento, con productos frescos y de calidad.

✓ Dónde aparcar en La Valeta

¿Visitas La Valeta en coche? Hay varias zonas de aparcamiento público en los alrededores de la avenida The Mall. El más cercano a la entrada de la ciudad está al lado de la rotonda principal, pero es pequeño y se suele llenar pronto por la mañana. Si no hay plaza allí, un poquito más lejos hay otro mucho más amplio, donde seguro encuentras sitio (te dejamos los puntos en el mapa al final del artículo). Son aparcamientos libres, pero cuando fuimos nos cobraron 4€ por todo el día.

Recuerda que el centro histórico de La Valeta tiene el acceso restringido para coches no autorizados mediante un sistema de cámaras de control de tráfico (CVA). No te metas con el coche de alquiler dentro de las murallas a menos que tu alojamiento te haya gestionado un permiso especial, o te llegará una receta de recuerdo a casa.

✓ ¿Cómo llegar a La Valeta desde el aeropuerto?

El Aeropuerto Internacional de Malta está a solo 8 kilómetros de la capital, por lo que el trayecto es rápido y muy sencillo. Tienes cuatro opciones principales según tu presupuesto y equipaje:

  • Autobús público: la línea exprés X4 pasa cada 20 o 30 minutos y el trayecto hasta la terminal central de La Valeta (justo al lado de la Fuente de los Tritones) dura una media hora. El billete sencillo cuesta 2,50€ (se le paga directamente al conductor en efectivo o con tarjeta bancaria contactless).
  • VTC / Uber / Bolt: en Malta funcionan bastante bien, sobre todo Bolt. Te recogerá en la zona habilitada del parking del aeropuerto y te dejará en la puerta de entrada a la ciudad en unos 15 o 20 minutos. Calcula unos 12€ – 15€, por lo que si viajáis dos o más personas, sale super a cuenta.
  • Taxi oficial: en el hall de llegadas del aeropuerto hay un mostrador con precios cerrados donde puedes contratar un taxi oficial de color blanco. El trayecto hasta La Valeta tiene una tarifa fija (entre 17€ y 20€).
  • Traslado privado: que puedes dejar contratado online desde esta página y tendrás tu coche con chofer esperándote a la llegada de tu vuelo. Por un precio cerrado te lleva a cualquier lado de la isla.

✓ ¿Cuántos días se necesitan para visitar La Valeta?

Para exprimir al máximo todo lo que te hemos contado en esta guía, nuestra recomendación es que le dediques al menos un día completo (y si son dos, mejor que mejor). La Valeta no es una ciudad grande, pero se disfruta mejor si se recorre sin prisas… Así que si te quedas a dormir una noche allí, ¡has triunfado! Y si tienes tiempo, aquí te contamos cuáles son las 7 mejores excursiones en Malta.

Mapa con los imprescindibles de La Valeta

Para que no te pierdas entre tanto callejón escalonado, cuesta empinada y baluarte, aquí te dejamos un mapa con todos los puntos imprescindibles de los que te hemos hablado a lo largo del artículo:

Después de recorrer murallas, iglesias, cañones mirando al mar y callejuelas que parecen no llevar a ningún sitio pero siempre llevan a algo, lo normal es que te vayas con la sensación de querer regresar, antes o después. No eres el único… ¿Qué te ha parecido la capital maltesa? ¿Estás preparando tu ruta y te ha quedado alguna duda? ¿Conoces más cosas que ver y hacer en La Valeta?

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que hacer en La Valeta

1 comentario en “20 cosas que ver y hacer en La Valeta ¡imprescindibles!”

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