YA FLORECE EN HIROSHIMA

Os contamos nuestra experiencia visitando la ciudad de Hiroshima en Japón. Si sigues leyendo podrás hacerte una idea de las cosas que ver y hacer en esta ciudad.

La imagen que se proyecta en la mente de cualquier persona al oír hablar de Hiroshima probablemente sea una ciudad arrasada, devastada por la bomba atómica en la Segunda Guerra Mundial, muerte y desolación. Aquello ocurrió hace exactamente 70 años… se dijo que en Hiroshima no crecería una hierba en los siguientes 80 años… lo cierto es que un año más tarde el árbol Gingko Biloba, situado en el epicentro del desastre, volvió a la vida, convirtiéndose en el símbolo de la lucha por levantar la ciudad sobre sus cenizas. Tras nuestra visita podemos decir que lo consiguieron… en Hiroshima ha vuelto a florecer…

El destino quiso que llegáramos a Hiroshima en su época de pleno florecimiento del sakura y sinceramente, no vimos otro lugar tan plagadito de flores.

Disfrutamos de unos paseos tranquilos, agradables y en completa armonía. En el mismo sitio donde años atrás se produjo una de las mayores atrocidades de la historia, el epicentro del odio y de la peor cara de la humanidad, ahora se respira paz y tranquilidad.

Turísticamente hablando, no es una ciudad que ofrezca demasiado al turista, más allá de su trágica historia reciente. Es cierto que durante la época Edo (1603-1868) Hiroshima era una ciudad próspera, un buen ejemplo de ello es el Castillo, construido en 1589, destruido parcialmente con la bomba atómica y restaurado tras ella. En torno a él se desarrollaba la vida y hoy en día es un lugar ideal para pasear, disfrutar de un agradable picnic, o contar historias en grupitos.

Con la restauración Meiji, la ciudad abrió una gran escuela de enseñanza y empezó a construir instalaciones militares. No sabían que estaban tallando su propia lápida. En el año 1945 la bomba americana explotó en el centro de Hiroshima, destruyendo casi la totalidad de la ciudad. En ese mismo punto hoy se encuentra el «Peace Memorial Park«, en un islote entre los ríos Motoyasu-gawa y Honkawa. Desde su entrada sur se encuentra el Museo Conmemorativo de la Paz de Hiroshima, una visita obligada para entender y aprender más sobre este suceso, aunque en ocasiones haya que hacer de tripas corazón.

Dirigiéndonos hacia el norte por el parque llegaremos al Cenotafio Conmemorativo, monumento en honor a las 200.000 victimas de la bomba atómica con su Llama de la Paz. A su derecha se puede entrar al Peace Memorial Hall, con algunas colecciones de fotos, un impresionante hall en el que transportarse al epicentro de la explosión unas horas después de que hiciera acto con una visión de 360 grados de la ciudad… y donde puedes ser testigo de las historias de supervivientes contadas en primera persona. Verdaderamente impactante. Un poquito más arriba se llega al Monumento por la Paz de los Niños, dedicado a Sadako Sasaki y a los miles de niños muertos por la bomba.

Sadako Sasaki tenía 2 años cuando explotó la bomba atómica a escasos 1,5 km de su casa. Sobrevivió pero a los 9 años cayó enferma de leucemia y fue hospitalizada. Era una niña fuerte y no quiso rendirse ante toda la tragedia que le rodeaba por lo que se propuso realizar 1.000 grullas de papel para que así los dioses le concedieran su único deseo: paz y curación a todas las personas del mundo. Murió con 12 años, habiendo creado 644 de estas grullas, pero sus compañeros de escuela completaron su cometido tras su muerte. Muchas de estas grullas se exhiben en el museo.

Al otro lado del río permanece todavía en pie la Cupula de la Bomba Atómica, el símbolo de la destrucción de la bomba y de la esperanza por conseguir la paz mundial. Fue el edificio más cercano (a escasos 150 metros del epicentro) que resistió al impacto y se preservó tal cual para no olvidar los efectos devastadores de la guerra.

Hiroshima no es la ciudad más bonita de Japón, ni la más rica en historia, no tiene ningún atractivo espectacular pero recomendamos encarecidamente una visita para poder ser conscientes, aunque sea por un tiempo, de las locuras de la guerra y del hombre…

INFO ÚTIL 

  • Cómo llegar: fuimos desde Kobe con bus de Willer (Japan Bus Pass). Con salida a las 24:45 y llegada a las 06:50
    – Lugar de salida en Kobe Sannomiya: (ver mapa).
    – Si llegas con tiempo tendrás que ir a la sala de espera:

    – Si vas justo dirigete directamente a la salida del bus:

    – Lugar de llegada en Hiroshima: (ver mapa).

  • Dónde dormir: nos alojamos en el Hiroshima City Bunka Koryu Kai, en el centro de la ciudad. Pagamos 62,60€ por noche, sin desayuno. El hotel esta bien y la localización es buena.
  • Cómo moverse: hay un ticket de un día para coger el tranvía (llamado «Electric Railway» o «Streetcar») por 600¥ o por 840¥ si quieres añadir la ida y vuelta a Miyajima.
  • Entradas:
    – Museo Conmemorativo de la Paz: 50¥.
    – Peace Memorial Hall: gratis.
    – Castillo de Hiroshima: gratis.
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