MOTOTRIP POR EL SUR DE INDIA. ETAPA 3: KANYAKUMARI – MADURAI

Hoy nos espera un duro día de moto. Por delante más de 230 km hasta Madurai, así que ponemos nuestros despertadores bien tempranito para ver amanecer y poner pies en polvorosa!

Echamos un vistazo al google maps y parece que la carretera es bastante buena, esperemos! Dejamos atrás la puntita de India para adentrarnos hacia el interior de Tamil Nadu. Los primeros kilómetros son bien chulos! Pasamos por campos de arroz, montañas a lo lejos, palmerales… y todo esto acompañados de un viento terrible! Bueno, exageramos un poco :P, pero sí que hay viento, los miles de molinos que han clavado aquí lo pueden corroborar, eh?

Nos comemos los kilómetros como si fueran gulabs jamuns, por autopistas solitarias, las cuales no tenemos que pagar por enseñar nuestra acreditación de bloggeros (en realidad ninguna moto paga jeje). Aprovechamos una parada para darle de comer a nuestra Gambita, y ya de paso aprovechamos nosotros también y seguimos adelante.

Nos plantamos en Madurai en menos de lo esperado y es que hoy hemos podido comprobar de que pasta está hecha nuestra Hero, a medias de 60, 70 y 80 km/h! Run run! En 5 horas nos hemos metido los 240 kilómetros hasta Madurai. El motivo de esta parada no es otro que visitar el templo de Meenakshi, uno de los más importantes del sur de India.

Madurai es una de aquellas ciudades que nos gustan. Inexplicablemente.

De hecho, Madurai lo tiene todo para asustar a un viajero: tráfico caótico, calor pegajoso, olores nauseabundos que se mezclan con las especias y a los tenderetes callejeros, miles de personas que andan, conducen, corren, pasean, pedalean por tooooodos lados.

Aun así es un sitio que tiene un encanto especial, sí lo sabes buscar claro está. Así que de repente, tras esquivar un rickshaw te topas con un religioso medio desnudo sonriente, tras devolverle la sonrisa entras en una callejuela oscura que de pronto te revela un gran mercado al aire libre (con viejecitas que enseñan sus peras incluidas, y no hablo de la fruta!), más adelante ves un gatito saltar entre plátanos y patatas que se detiene para posar en tu foto, y a lo lejos las ves: las torres inmensas y coloridas de la joya más preciosa de Madurai, el Sri Meenakshi Temple, uno de los más grandes y bonitos de India.

Allí es cuando sabes que la visita sí ha merecido la pena! El templo en sí es espectacular: las 4 torres (norte, sur, este y oeste) están decoradas y cargadas con estatuas y figurillas de dioses y demonios. A Rober le hubiera gustado ser un niño hinduista: dice que estas esculturas las hubiera utilizado como playmobils… le hubiera sacado mucho partido! Un poco sacrílego ya lo sabemos.

La zona alrededor del templo está salpicada por barecillos, tiendas de recuerdos y joyerías, pero lo mejor es que es peatonal… por fin una calle donde pasear tranquilamente en India! El templo está dedicado a la Diosa Meenakshi Amman que debía tener un aspecto curioso: poseía nada más y nada menos que 3 pechos y ojos de pez (según la poesía tamil esto era el máximo de la belleza y perfección!).

Una vez dado la vuelta del templo nos decidimos a entrar y aquí es cuando comienza el espectáculo: cientos de peregrinos ofrecen pujas a las estatuas de sus dioses, el olor de las velas y de las flores es omnipresente, así como las miradas divertidas de los niños.

Los sitios más sagrados (templo Meenakshi y de Shiva) solo son accesibles a los hinduistas, nos quedamos con muchas ganas de verlos! Eso sí, descansamos un poco mirando la vida del complejo en las escaleras del gran estanque central. Antes de irnos pasamos a saludar al elefante que con su trompa bendice a los peregrinos, a cambio de unas cuantas rupias claro. La verdad es que es increíble ver lo listo que es este animal. Y da un poco de penita sí, evidentemente su sitio no debería ser este.

Dejamos Madurai para dirigirnos a nuestro siguiente destino: Thanjavur, que el mototrip sigue y el viaje con él!

INFO ÚTIL

Madurai

Donde dormir? En los alrededores de Town Hall ST es donde se localizan la mayoría de alojamientos. Lo mejor es ir directamente aquí y buscar. Además están a un paso del templo. Nosotros nos quedamos en el Padmam Hotel, correcto, muy bien situado, el jefe (o el hijo del jefe…no lo entendimos!) muy majo. Hay wifi gratis en la recepción.

La visita al templo: El templo es gratuito, aunque hay algunas zonas que no están permitidas a los no hindúes. Al parecer hace un tiempo sí se podía entrar, previo pago de billete, pero hoy no dejan a los extranjeros. Hay carteles que siguen indicando el precio del billete pero nos comentaron que hace unos meses cambiaron las reglas. Tampoco se puede llevar cámara de fotos (hay que dejarla en una taquilla junto con los zapatos). En cambio se pueden sacar fotos con el movíl, y no hay que pagar nada. Ojo a como vas vestido: te dejaran entrar solo si llevas pantalones largos y hombros cubiertos.

Recorrido
Han sido 240 km todos  por autopistas, primero la NH-44 y luego la NH-7. Todas desiertas y con posibilidad de darle zapatilla. Solo hemos encontrado tráfico a 15 km de Madurai, y hasta el final.

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