Divertida, multicultural, interesante, acogedora y cosmopolita: así es Berlín, una ciudad repleta de sorpresas que va mucho allá de ser la capital de Alemania. ¿Quieres descubrir las mejores cosas que ver y hacer en Berlín? En este artículo te dejamos nuestro listado personal con los 20 imprescindibles de Berlín, para que no te pierdas nada. Al final, encontrarás otros planes extras, por si te queda tiempo y un mapa muy útil para planificar tu visita a Berlín de la mejor manera.
En 3 días en Berlín te dará tiempo a visitar la Puerta de Brandeburgo, asombrarte en alguno de los museos más sensacionales de Europa, pasear por el mítico Muro de Berlín, que dividió la ciudad en dos, recorrer Alexanderplatz y mucho más. Y es que en este rincón del noreste de Alemania, además de disfrutar del presente, es esencial mirar hacia el pasado. ¿Te vienes a recorrer Berlín con nosotros?
Qué ver y hacer en Berlín
Esquizofrénica, bipolar, seria y cachonda. Lo cierto es que lo nuestro con Berlín no fue un flechazo instantáneo, y no solo porque nos recibió con sol para luego transformarse en Mordor al día siguiente. Berlín es una ciudad rara, donde en la misma calle en la que en un tiempo desfilaba Hitler, hoy puedes ver a un tío disfrazado de león que abraza a una tía disfrazada de ardilla (true story).
Lo que está claro es que es uno de esos sitios que rebosan personalidad y, te regalamos uno de los mejores consejos para viajar a Berlín: es mejor no ir en febrero. ¡Qué frío del carajen pasamos! El segundo: apúntate a este free tour en español para comenzar tu cita con Berlín. O mejor, anímate con este tour completo por Berlín que recorre los imprescindibles de la ciudad.
Y ahora si, ¿listo para conocer todos los principales lugares turísticos que ver en Berlín? ¡Vamos!

1. Puerta de Brandeburgo
Una de las primeras cosas que ver en Berlín –y que probablemente te dejará con la boca abierta– es la imponente Puerta de Brandeburgo (Brandenburger Tor). Con sus 26 metros de altura y ese aire solemne, es todo un símbolo de la ciudad desde que fue construida en 1791. Desde entonces ha sido testigo de algunos de los momentos más importantes de la historia alemana.
Durante la Guerra Fría, quedó atrapada en tierra de nadie, justo en la línea que separaba Berlín Este de Berlín Oeste. Pero con la caída del Muro en 1898, se convirtió en el emblema de la reunificación alemana. Aquí fue donde Ronald Reagan pronunció su célebre frase: «Mr. Gorbachev, open this gate. Mr. Gorbachev, tear down this wall». No es solo una postal bonita: es pura historia.
Lo que quizá no sabías es que esta obra maestra del neoclasicismo reemplazó a una puerta de entrada anterior mucho más modesta. Fue ordenada por el rey Federico Guillermo II de Prusia, no como arco de triunfo, sino como un símbolo de paz. De ahí que la escultura que la corona –la Cuadriga de la Victoria– mire hacia el centro de Berlín, avanzando en dirección al bulevar Unter den Linden.
Nuestro consejo es que te acerques al atardecer. Las luces cálidas del cielo sobre la silueta del monumento son un auténtico espectáculo. Aun así, cualquier momento del día es bueno para visitar este lugar imprescindible en Berlín.

2. Berlín del nazismo
Uno de los recorridos más duros, pero también más necesarios que hacer en Berlín, es el que te enfrenta cara a cara con los restos de su pasado más oscuro: el nazismo. Entender lo que ocurrió aquí entre 1933 y 1945 no solo es clave para conocer la historia de Alemania, sino también para reflexionar sobre las consecuencias del odio institucionalizado. Por eso queremos recomendarte tres lugares imprescindibles para recordar, honrar a las víctimas y, sobre todo, no olvidar.
› Monumento al Holocausto
Probablemente uno de los memoriales más sobrecogedores que ver en Berlín. El Monumento al Holocausto está formado por 2.711 bloques de hormigón de diferentes alturas distribuidos en una gran explanada. Al caminar entre ellos, en silencio, uno siente desorientación, inquietud, vacío… sensaciones que evocan el horror del exterminio sistemático de seis millones de judíos bajo el régimen nazi.
Un lugar para el recogimiento, NO para las redes sociales. Por muy obvio que parezca, no está de más recordarlo: no es un decorado para hacerse selfies, ni un parque para subirse a las losas. Es un espacio para honrar a millones de personas asesinadas de forma absurda.
Se encuentra a pocos pasos de la Puerta de Brandeburgo. Bajo tierra hay un pequeño centro de información con testimonios y documentación sobre las víctimas.
› Topografía del terror
En este lugar se encontraban las oficinas centrales de la Gestapo, las SS y el SD, los pilares operativos del aparato represivo nazi. Desde aquí se organizaron miles de arrestos, deportaciones, asesinatos y políticas de terror contra judíos, comunistas, homosexuales, opositores y otros colectivos perseguidos.
Hoy en día, el sitio ha sido transformado en un excelente centro de documentación histórica, que aborda con claridad cómo funcionaba el régimen del terror. La exposición permanente recorre cronológicamente los principales eventos, políticas y crímenes del Tercer Reich. Cuenta con con abundante material fotográfico, documentos y testimonios, y no es una visita cómoda, pero sí profundamente necesaria. Además, la entrada es gratuita.
› Campo de concentración de Sachsenhausen
Una de las excursiones más impactantes que se pueden hacer desde Berlín es la visita al campo de concentración de Sachsenhausen, a unos 35 km al norte de la capital. Aunque no sea una visita fácil, creemos que es casi obligatoria si quieres profundizar de verdad en la historia del nazismo y sus consecuencias.
Este campo fue construido en 1936 como modelo del sistema concentracionario nazi. Por sus barracones pasaron más de 200.000 personas, de los cuales se calcula que al menos 30.000 murieron aquí, víctimas de las ejecuciones, las enfermedades, el hambre, los trabajos forzados y las condiciones infrahumanas.
Hoy Sachsenhausen es un memorial y museo para recordar a las víctimas y generar conciencia para educar a las generaciones futuras sobre las atrocidades cometidas durante el Holocausto.
Con el contexto actual en tantos lugares del mundo, a veces da vértigo pensar que lo que ocurrió aquí no está tan lejos. La historia no siempre avanza en línea recta.

3. Muro de Berlín y la Guerra Fría
Si hay un símbolo que define la historia reciente de Berlín, es sin duda el Muro de Berlín. Durante casi 30 años, esta barrera física dividió no solo una ciudad, sino también familias, amigos y modos de vida. Hoy, recorrer sus restos es una de las visitas más impactantes y necesarias que hacer en Berlín.
Tras la Segunda Guerra Mundial, Berlín quedó fragmentada en cuatro sectores controlados por las potencias aliadas, pero pronto la tensión entre bloques fue creciendo y, en plena Guerra Fría, la ciudad quedó partida en dos: el oeste, democrático y capitalista; el este, bajo el control de la Unión Soviética. El 13 de agosto de 1961, comenzó la construcción del Muro, que se convirtió en el símbolo de la represión y el aislamiento del bloque oriental.
A lo largo de 155 km de longitud, con torres de vigilancia, alambradas y campos de minas, el muro fue un escenario de miedo, intentos de fuga desesperados y control total. Aunque la mayoría de sus tramos fueron derribados tras su caída el 9 de noviembre de 1989, aún quedan fragmentos visibles repartidos por la ciudad. Por cierto, ni se te ocurra arrancar un trozo “de recuerdo” o dejar tu nombre con un rotulador.
› East Side Gallery
El tramo más icónico del Muro de Berlín es, sin duda, la East Side Gallery: un pedazo de muro de 1,3 kilómetros transformado en galería de arte al aire libre. Aquí, más de 100 artistas de todo el mundo plasmaron sus mensajes de esperanza, libertad y reconciliación tras la reunificación.
Entre los murales más famosos está el “beso fraternal” entre Erich Honecker y Leonid Brézhnev. Muchos lo conocen, pero pocos saben que esa escena pasó en la vida real: la obra se basa en una fotografía real tomada en 1979 durante el aniversario número 30 de la fundación de la República Democrática Alemana (RDA). En la foto original, se ve a Honecker, líder de la RDA, y Brezhnev, líder soviético, dándose un beso en la boca (signo de camaradería).
¿Te interesa el arte callejero? Entonces no te pierdas a este tour de arte urbano por Berlín, una forma genial de explorar la ciudad a través de sus muros, sus mensajes y su historia más contemporánea.
› Memorial del Muro de Berlín (Bernauer Strasse)
Aunque la East Side Gallery se lleva muchas miradas, si quieres entender realmente cómo afectó el muro a la vida cotidiana de los berlineses, tienes que visitar el Memorial del Muro de Berlín en Bernauer Strasse. Allí se conserva un tramo original del muro con su estructura completa, incluida la franja de la muerte, y se pueden ver vídeos, testimonios y reconstrucciones que te erizan la piel. Es un lugar menos turístico pero mucho más impactante.

4. Checkpoint Charlie
Este es uno de los lugares más emblemáticos que ver en Berlín si quieres comprender cómo era la vida durante la Guerra Fría. Fue el más famoso de los pasos fronterizos que existieron entre Berlín Occidental (zona estadounidense) y Berlín Oriental (zona soviética) durante los años en los que la ciudad estuvo dividida por el muro.
Su nombre proviene del alfabeto militar de la OTAN: Alpha, Bravo, Charlie. Y aunque hoy pueda parecer solo una reconstrucción algo turística, este punto fue escenario de momentos de altísima tensión internacional. En 1961, por ejemplo, se vivió aquí un auténtico pulso entre tanques estadounidenses y soviéticos, en una confrontación que por poco no desencadena un conflicto armado directo.
El puesto de control consistía en una garita de madera, donde unos soldados controlaban pasaportes y documentos de todos los que querían pasar de un lado a otro. En la actualidad es una réplica del original y justo enfrente, se pueden ver los famosos carteles que recuerdan a los visitantes que están «saliendo del sector americano», y junto a ellos, las fotos de soldados soviéticos y estadounidenses que se enfrentaban simbólicamente cara a cara.
A pocos pasos se encuentra el Museo del Muro – Checkpoint Charlie, donde se exhibe una amplia colección de objetos originales, fotografías y documentos que cuentan la historia del Muro de Berlín y los numerosos intentos de fuga que tuvieron lugar durante la Guerra Fría. Aunque la entrada no es barata.

5. Berlín subterránea, algo original que ver en Berlín
Una de las experiencias más originales que hacer en Berlín es explorar lo que se esconde bajo el asfalto. Y no, no hablamos del metro ni de los túneles convencionales: nos referimos a los búnkeres, refugios antiaéreos y pasadizos secretos que se extienden por el subsuelo de la ciudad y que jugaron un papel crucial durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.
La mejor forma de adentrarse en esta Berlín subterránea es con los tours organizados por la asociación Berliner Unterwelten, que desde hace más de 25 años investiga, preserva y abre al público estos espacios llenos de historia. Los recorridos guiados te llevan a descubrir búnkeres antiaéreos que protegieron a la población durante los bombardeos, túneles de escape que algunos berlineses utilizaron para huir del lado oriental, depósitos ocultos o estaciones de metro abandonadas con historias sorprendentes.
Lo malo es que algunos tours solo están disponibles en alemán o inglés, así que te recomendamos consultar bien la web oficial para elegir el que más se adapte a ti. Y date prisa porque en temporada alta las plazas vuelan.
6. Mauer Park
Si hay un plan que no puede faltar en tu lista de cosas que hacer en Berlín un domingo, ese es el Mauer Park. No te dejes engañar: aunque su nombre aluda al muro (mauer), el verdadero motivo para venir es su karaoke al aire libre. Aquí cualquiera puede subirse al escenario, agarrar el micrófono y desatar su artista interior. ¿Te animas a sacar el Pavarotti que llevas dentro después de unas cervezas?
Además, el parque se llena de vida con un mercadillo donde encontrarás ropa vintage, artesanía, arte urbano y food trucks con comida muy variada. Es uno de esos planes gratuitos en Berlín que realmente merece la pena, perfecto para empaparse del ambiente local y descubrir tesoros inesperados.
Contrata el seguro de viaje IATI con un 5% de descuento aquí. Sea cual sea tu destino
7. Kreuzberg, el barrio turco de Berlín
Aunque muchos lo conocen como una de las mecas gastronómicas de Berlín, el barrio turco de la ciudad es mucho más. Aquí no solo disfrutarás de kebabs y baklava que son auténticos clásicos, sino que también podrás recorrer mercados como el de Maybachufer, que se realiza los martes y viernes y donde encontrarás desde especias exóticas hasta textiles y productos frescos.
Muy cerca de Kreuzberg, no te puedes perder una de las postales más icónicas de Berlín: el Oberbaumbrücke. Este puente destaca por su arquitectura de ladrillo rojo y sus torres góticas que parecen sacadas de un cuento. Es un lugar fantástico para hacer fotos con vistas al río Spree y a la ciudad, especialmente cuando el sol comienza a caer.

8. Palacio Sanssouci en Potsdam
¿Te apetece salir un poco del bullicio berlinés y hacer una escapada real? Entonces apunta una excursión al Palacio Sanssouci. Es, la antigua residencia de verano de Federico el Grande, situada en la preciosa ciudad de Potsdam, a menos de una hora de Berlín. Esta joya rococó, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es uno de los lugares más recomendables que ver cerca de Berlín. De hecho, muchos lo comparan con Versalles, pero en versión prusiana.
El nombre Sanssouci proviene del francés y significa literalmente “sin preocupaciones”, lo que ya te da una pista de lo que buscaba el monarca cuando mandó construirlo entre 1745 y 1747: una vía de escape, lejos de la bulliciosa vida de la corte y de las preocupaciones del día a día.
La visita incluye habitaciones decoradas con un gusto exquisito, el impresionante Salón de Mármol, las Cámaras Nuevas y espacios curiosos como el Pabellón Chino, que mezcla influencias orientales con la estética europea de la época. Y no te olvides de pasear por los jardines de Sanssouci: un parque inmenso con fuentes, terrazas ajardinadas, esculturas clásicas y hasta un viñedo escalonado que trepa por la ladera frente al palacio. Si vas en primavera o verano, el paseo es una delicia.
9. Museo de Pérgamo, el más interesante que ver en Berlín (cerrado por reformas)
Berlín no es solo techno, cerveza artesanal y currywurst: si eres de los que disfrutan de los museos o te ha tocado un día de lluvia en Berlín, que sepas que aquí hay más de 100. Los más destacados están en la famosa Isla de los Museos (Museumsinsel), declarada Patrimonio de la Humanidad, y entre todos ellos brilla con luz propia el Museo de Pérgamo.
OJO: tenemos una mala y una buena noticia. La mala: el Museo de Pérgamo cerró sus puertas en octubre de 2023 y permanecerá en reformas durante varios años. La buena: cuando vuelva a abrir, será más espectacular que nunca, con una museografía renovada y mejores condiciones para sus increíbles piezas. Puedes ver las actualizaciones en su web oficial.
¿Por qué merece tanto la pena? Estas son algunas de las obras maestras que se exponen (o se expondrán) allí:
- Puerta de Ishtar: la majestuosa entrada a la antigua Babilonia, decorada con relieves de dragones y toros, construida bajo el reinado de Nabucodonosor II.
- Victoria del rey Esarhaddon: un relieve asirio que muestra la victoria del rey sobre el faraón Taharqo, símbolo del poder de Mesopotamia.
- Salón de Alepo: reconstrucción de una sala del palacio de los gobernadores de Alepo, con una decoración exquisita en piedra.
- Puerta del mercado de Mileto: una estructura monumental que pertenecía a un mercado romano en Asia Menor, con columnas corintias y relieves clásicos.
- Altar de Pérgamo: quizá la pieza más famosa del museo, dedicado a Zeus y decorado con un friso de más de 100 metros que narra la lucha entre dioses y gigantes.
Y aunque no puedas ver estas maravillas en persona por ahora, vale la pena acercarse a la Isla de los Museos para explorar otros centros como el Museo Nuevo (Neues Museum) o el Museo Bode. En ese caso, quizás te compense comprar la Berlín Welcome Card, que ofrece transporte ilimitado y descuentos de hasta el 50% en museos y atracciones turísticas de la ciudad.

10. Iglesia-Memorial Kaiser Wilhelm
Puede que no sea la iglesia más bonita que ver en Berlín, pero pocas transmiten tanto como la Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, o lo que es lo mismo, la Iglesia-Memorial del Káiser Guillermo. Lo que la hace especial no es su arquitectura, sino su historia… y su fuerte carga simbólica.
Durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, esta iglesia neorrománica quedó prácticamente destruida. En lugar de reconstruirla por completo, se decidió conservar su torre dañada tal y como quedó tras la guerra, como un recordatorio de los horrores del conflicto. Hoy, esa torre rota, apodada por los berlineses como el “diente roto”, se alza en pleno centro de Berlín como un monumento a la paz y la memoria.
A su lado se construyó una moderna capilla octogonal con impresionantes vitrales azules, que contrastan con las ruinas originales.
11. Comer un currywurst, un must de Berlín
No has estado en Berlín si no has probado un currywurst. Básicamente, es una salchicha cortada en rodajas bañada en kétchup y curry, y es el snack berlinés por excelencia. La aman tanto que hasta tiene su propio museo (aunque actualmente está cerrado, por cierto).
Pero ojo: no cometas el error de comer solo salchichas, que la gastronomía alemana esconde unos cuantos platos bien ricos. Berlín es una ciudad multicultural y con una oferta brutal, desde cocina tradicional hasta street food internacional. Si te apetece probar platos más contundentes, lánzate a por una schnitzel del tamaño de tu cara (sí, como las de Viena), a menudo acompañada de kartoffelsalat (ensalada de patatas) o de sauerkraut (chucrut). Y para picar entre paseos, nada como un pretzel, ese pan salado con forma de lazo: crujiente por fuera, esponjoso por dentro… y absolutamente adictivo.
⭐ En este artículo te contamos dónde comer en Berlín (incluye el sitio donde comer el mejor currywurst de la ciudad).

12. Potsdamer Platz, símbolo de la nueva Berlín
Potsdamer Platz es uno de esos lugares donde la historia y la modernidad se dan la mano. Antes de la Segunda Guerra Mundial, era una de las plazas más animadas de Europa, pero quedó prácticamente arrasada por los bombardeos. Y con la construcción del Muro de Berlín, pasó a ser una «Tierra de Nadie», justo en la frontera entre el Berlín oriental y occidental.
Todo cambió tras la caída del Muro en 1989. La zona fue completamente rediseñada y hoy luce como uno de los grandes emblemas de la transformación de Berlín: rascacielos modernos, hoteles, centros comerciales, restaurantes y espacios culturales llenan esta plaza que parece sacada de otra ciudad.
Entre lo más curioso que ver en Potsdamer Platz están la futurista cúpula del Sony Center, el Boulevard der Stars (una especie de Paseo de la Fama alemán) y un plan genial si viajas con peques: Legoland Discovery Center, un espacio lleno de construcciones, juegos y actividades para niños.
13. Catedral de Berlín
La Catedral de Berlín (Berliner Dom) es el edificio religioso más importante de la ciudad y uno de los lugares imprescindibles que ver en Berlín. Apúntala cuando visites la Isla de los Museos. Su imponente cúpula verde se deja ver desde muchos rincones del centro y, si te animas a subir, desde lo alto tendrás unas vistas espectaculares del río Spree y de la ciudad.
En el interior destacan su púlpito neobarroco, el majestuoso órgano de Sauer y, sobre todo, la cripta de los Hohenzollern, donde descansan más de 90 miembros de esta antigua familia real prusiana. Es un lugar lleno de historia… y de mármol.
Si te estás preguntando qué sucedió con ella durante la Segunda Guerra Mundial, la catedral fue seriamente dañada por los bombardeos y estuvo parcialmente en ruinas durante décadas, hasta que se completó su restauración en los años 90.
Justo enfrente encontrarás una gran explanada verde, perfecta para descansar un rato si hace buen tiempo. Si vas en invierno… quizá ese rato sea más corto (que aquí el frío aprieta), pero el entorno sigue mereciendo la pena.

14. Paseo en barca por el río Spree, una forma diferente de ver Berlín
Un plan bueno, bonito y relativamente barato que hacer en Berlín es dar un paseo en barco por el río Spree y dejar que la ciudad te vaya saludando desde sus orillas. Es una forma muy relajada de ver Berlín desde otra perspectiva, perfecta para descansar un poco de tanta caminata y seguir descubriendo monumentos sin moverte del asiento.
Durante el recorrido verás edificios emblemáticos como la Catedral de Berlín, el Reichstag, el Museo Bode o el moderno distrito gubernamental, todo mientras te cuentan anécdotas e historia de la ciudad. Algunos barcos incluso ofrecen opciones con café, cerveza o cena a bordo. Si vas en verano, es un plan ideal al atardecer. Y si viajas en invierno, hay barcos cubiertos y climatizados, así que también se disfruta mucho.
15. Tempelhof
¿Te imaginas pasear, correr o hacer picnic en plena pista de aterrizaje de un aeropuerto? En Berlín es posible, y se llama Tempelhof. Este enorme espacio, que en su momento fue de los aeropuertos más importantes de Europa durante décadas, hoy es uno de los parques más originales que ver en Berlín.
Cuando el aeropuerto cerró en 2008, lejos de convertirse en un centro comercial o en un complejo de oficinas, se transformó en un espacio verde abierto a todos. Y el resultado es una pasada: kilómetros de pistas donde la gente va en bici, patina, corre, vuela cometas o simplemente se tumba al sol con una cerveza en la mano.
Es también un lugar cargado de historia: durante el bloqueo de Berlín en 1948-49, Tempelhof fue clave para el famoso puente aéreo con el que los aliados abastecieron a la ciudad. Hoy, las antiguas terminales todavía pueden verse, y hay visitas guiadas para descubrir sus rincones más secretos. Si buscas un plan alternativo en Berlín, Tempelhof es de lo más auténtico.
16. Parlamento de Berlín (cúpula del Reichstag)
Visitar el Reichstag, sede del Parlamento Alemán, es una de esas experiencias imprescindibles en Berlín. Las visitas son guiadas y gratuitas, pero eso sí, hay que reservar con antelación en la web oficial (y no te olvides de llevar el pasaporte el día de la visita).
El plato fuerte del recorrido es la famosa cúpula de cristal del Reichstag, una maravilla arquitectónica desde donde se tienen unas vistas espectaculares de Berlín. Mientras paseas por la pasarela en espiral, podrás ver incluso lo que pasa en la sala de plenos, ya que está justo debajo. Literalmente, el pueblo por encima del gobierno… muy simbólico todo.
Diseñada por Norman Foster, la cúpula es también un ejemplo de sostenibilidad: su estructura de vidrio y acero aprovecha la luz natural y mejora la eficiencia energética del edificio. Vamos, que además de bonita y fotogénica, es todo un símbolo de transparencia y conciencia ecológica.

17. Barrio judío de Berlín
Dar un paseo por el antiguo barrio judío de Berlín, conocido como Scheunenviertel (el “barrio de los graneros”), es una experiencia que recomendamos siempre que visitas la ciudad. En el siglo XIX, esta zona fue el centro de la vida judía berlinesa, con sinagogas, escuelas, cafés, comercios y centros culturales que daban forma a un barrio vibrante y lleno de tradiciones. Aunque el Holocausto dejó una huella imborrable, hoy todavía se perciben vestigios visibles y otros más sutiles de esta herencia, todos igual de poderosos.
Si quieres profundizar en la historia, un tour por el barrio judío de Berlín es una gran opción para entender mejor su importancia. Si prefieres descubrirlo por libre, te recomendamos visitar:
- Hackesche Höfe: ocho patios conectados llenos de tiendas, cafés y galerías de arte, con un ambiente muy auténtico.
- Nueva Sinagoga de Berlín: destaca por su imponente cúpula dorada, símbolo histórico de la comunidad judía.
- Antiguo Cementerio Judío: uno de los cementerios judíos más antiguos de Alemania, que aunque sufrió daños durante la guerra, conserva un gran valor histórico y emocional.
- Plaza Rosenstrasse: conocida por la protesta valiente de mujeres en 1943 para liberar a sus maridos judíos. Hoy un monumento conmemora este acto heroico.
- Anne Frank Zentrum: museo dedicado a la vida de Anne Frank, con exposiciones que invitan a reflexionar sobre la tolerancia y los derechos humanos.

18. Unter den Linden
Unter den Linden es una de las avenidas más emblemáticas y llenas de historia de Berlín. Esta gran arteria conecta la icónica Puerta de Brandeburgo con Karl-Liebknecht-Straße, muy cerca de la majestuosa Catedral de Berlín. Curiosamente, se dice que esta avenida, por su monumentalidad, fue la favorita de Hitler durante el régimen nazi.
Entre sus puntos más destacados están: la Ópera Estatal de Berlín (Staatsoper), la embajada de Rusia con su imponente fachada, el Monumento a Federico el Grande, una estatua que rinde homenaje al rey prusiano, o el histórico Hotel Adlon, famoso por su lujo y sus huéspedes ilustres.
19. Neues Museum (Museo Nuevo)
Aunque el Museo de Pérgamo es uno de los más famosos, el Neues Museum (Museo Nuevo) merece un lugar especial en tu lista de qué ver en Berlín. Este museo sufrió daños graves durante la Segunda Guerra Mundial y permaneció cerrado varias décadas, hasta que reabrió sus puertas en 2009. Dentro encontrarás una impresionante colección de antigüedades, arte egipcio, artefactos prehistóricos y obras maestras del mundo clásico.
Entre sus tesoros más destacados están: el cráneo del hombre de Neandertal de Le Moustier, la Cabeza verde de Berlín, una escultura misteriosa y que te va a flipar, o el retrato de la reina Tiy, esposa del faraón Amenhotep III…
Aunque su mayor joya es el Busto de Nefertiti, una escultura de piedra caliza policromada que muestra a la legendaria reina egipcia con su mirada enigmática y expresión serena. Este busto se descubrió en 1912 gracias al arqueólogo alemán Ludwig Borchardt en Tell el-Amarna, la antigua capital fundada por el faraón Akenatón, esposo de Nefertiti.
Recuerda sacar la tarjeta Revolut (con 10 € de promo) para evitar las comisiones al pagar y sacar dinero en el extranjero
20. Alexanderplatz y Torre de Televisión
No puedes irte de Berlín sin pasar por Alexanderplatz, uno de los epicentros de la ciudad y lugar clave en la historia reciente. Allí se levanta la famosa Torre de Televisión (Fernsehturm), que con sus 368 metros, es la estructura más alta de Berlín. Fue construida por la RDA para mostrar el poder del comunismo, pero hoy es todo un símbolo urbano y un mirador con unas vistas panorámicas privilegiadas. Si quieres subir, lo mejor es reservar la entrada con adelanto.
Y no solo la torre atrae miradas: en la plaza encontrarás el Reloj Mundial, que marca la hora en un montón de ciudades del planeta. Así que ya no valen excusas para llegar tarde diciendo que estabas a tiempo en Auckland, ¿eh?
Alexanderplatz también fue escenario de las grandes protestas que contribuyeron a la caída del Muro de Berlín, lo que le añade un extra de historia que sentir al pasear por ahí.

Más cosas que hacer en Berlín
Nos ha quedado mucho por contar, porque Berlín es una ciudad que nunca para. Aquí te dejamos unas ideas para seguir exprimiendo tu visita:
- Bailar en las discotecas más míticas de Berlín y Europa como Berghain, Watergate, Weekend, Farbfernseher o Ritter Butzke.
- Ir de shopping por Kaufhaus des Westens, uno de los centros comerciales más grandes de Europa. Ojo a su sección gourmet de 7.000 m², ¡una locura para los foodies!
- ¿Sabes cuál es el símbolo de Berlín? El oso. Por toda la ciudad verás estatuas coloridas y súper chulas de este animal. Te contamos unas cuantas curiosidades de Berlín aquí 🙂
- Darse un chapuzón en la Badeschiff, una piscina flotante en el río Spree, sin duda es una experiencia curiosa y refrescante.
- Alemania es la patria de la cerveza, y no es broma: ¡cada año se consumen 131,7 litros por persona! ¿Por qué no hacer un tour cervecero por la ciudad para descubrir las mejores cervezas locales?
- Compra unos bratwurst y lánzate a hacer una barbacoa en el Görlitzer Park, que tiene parrillas públicas para quien quiera usarlas.
- Transportarte a la Edad Media paseando por las callejuelas del barrio de Nikolaiviertel, un rincón con encanto y mucha historia.
- Haz amigos o simplemente relájate en el Tiergarten, el parque más céntrico y verde de Berlín.
- Visita la plaza Gendarmenmarkt, una de las más bonitas de la ciudad, con sus iglesias gemelas y el Konzerthaus, un lugar perfecto para sentarse y disfrutar del ambiente.

Mapa de los imprescindibles de Berlín
Para que te sea más fácil organizar tu ruta por Berlín, aquí tienes un mapa con todos los puntos imprescindibles que mencionamos en esta guía. Así podrás planificar mejor tus días y aprovechar al máximo tu visita a la capital alemana.
Ya hemos visto que Berlín es una ciudad que sorprende a cada paso, con su mezcla de historia, cultura y modernidad. Desde sus monumentos cargados de memoria hasta su vibrante vida urbana, aquí siempre hay algo nuevo por descubrir. Esperamos que esta guía te haya dado ganas de perderte por sus calles y vivir tu propia aventura berlinesa.
No importa si vienes por primera vez o si ya has visitado la ciudad antes, Berlín nunca deja de regalar experiencias únicas. Así que prepárate, planifica tu viaje y… ¡a disfrutar de todo lo que esta fascinante ciudad tiene para ofrecer! Y tu, ¿tienes otros consejos de cosas que ver y hacer en Berlín?
| Ahorra en tu viaje |
| Compara y consigue vuelos baratos aquí |
| Encuentra alojamiento a los mejores precios aquí |
| Reserva actividades y excursiones en español aquí |
| 5% de descuento en tu seguro de viaje IATI aquí |
| Reserva los traslados desde el aeropuerto aquí |
| Regalo de 10€ reservando el transporte por Europa aquí |
| Tarjeta para sacar dinero sin comisiones aquí |
| Descuento del 5% en tu eSIM de Holafly aquí |
| Alquila un coche con las mejores ofertas aquí |
| Compara precios del alquiler de furgonetas aquí |
| Los mejores libros y guías de viaje aquí |
| Todos nuestros artículos sobre Alemania |






44 comentarios en “20 cosas que ver y hacer en Berlín ¡imprescindibles + mapa!”
Muy buen trabajo. Les recomiendo tambien visitar el Treptower park, se sentiran transportados a un mundo que ya no existe.
Hola Carlos! Muchas gracias por tu aportación, nos la apuntamos para la próxima vez! Un saludo
Todo hecho ya. Una cosa: ¿Quién te ha dicho que «efectivamente» no es el idioma más bonito del mundo? Efectivamente, lo es.
En serio? Puffff… para nosotros no! Pero oye, cada uno tiene sus gustos!
Me encanta el blog! Tengo semanas leyendolo para mi futuro viaje a Europa en Octubre, planeo visitar 4 ciudades que son Amsterdam, Berlín, Praga y Paris. Qué opinas? Me recomendarías cambiar alguna?
Saludos desde México
Hola Monse! Pues la verdad es que son bonitas ciudades, sin embargo nosotros incluiríamos Roma! Y si hay que sacrificar alguna sería Berlín 😛
Saludos!
miauuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!! :3 so
Wau!
Viajo en febrero a Europa, el 20 de febrero estaré en Berlin, muchas cosas interesantes que conocer.
🙂
Pingback: CASTELLANO – Tenemos fecha!!! – David and Jon's wedding
Muchisimas gracias por todos los consejos , son geniales, seguiré leyendo sus publicaciones
Nos encanta Berlin y nos encanta vuestro blog. Lo único que echamos en falta es algún recorrido por nuestro país que también tiene sitios estupendos, como Asturias 😉
Gracias! Pronto nos dejaremos ver por allí 😉 Tenemos muchas ganas!!
Me gustaría hacer una pregunta .
Con el carnet de estudiante te hacen el 50% de descuento en muchos museos , pero es necesario lel carnet internancional o es suficiente con el carnet que tienes del instituto o la universidad ?
Hola. Nosotros cuando éramos estudiantes, usábamos nuestro carnet de la universidad de España/Italia para los viajes y solían valer. Pero concretamente para Berlín no sabríamos decirte… Llévala y si vale, pues mejor que mejor! Esperamos tus noticias a la vuelta!
ya de vuelta de Berlin, sobre los descuentos que hacen en algunos museos con el carnet de estudiantes, he de decir que si son menores de 18 años directamente con el DNI es suficiente y pueden entrar en la mayoría de sitios o gratuitamente o con el descuento correspondiente , si eres mayor de 18 años el carnet de estudiante de la universidad o de grado medio te vale , pero acompañado de del DNI. La verdad es que depende un poco de la persona que te toque en la taquilla . Así ha sido nuestra experiencia con nuestros hijos.
Hola de nuevo Luisa! Pues te agradecemos de verás las molestias! Seguro que esto puede ayudar a muchos otros viajeros que tengan estas dudas. Un saludo y te esperamos por el blog para contar tus otras experiencias 😉
Ya tenemos todo hecho, más algunos lugares fantásticos que descubrimos de casualidad!! Los monopatines son una pasada y te ahorran tiempo, aunque no son tan económicos vale la pena probarlos!!!!
Nos alegramos de que hayáis disfrutado de Berlín! Un abrazo y gracias por compartirlo 🙂