BUNDI: ENTRE CHAI, PALACIOS Y MONOS

Varias personas nos habían aconsejado ir a Bundi, «es muy relajante, muy tranquilo…». Pues lo primero que vimos no fue para nada tranquilo. Llegamos con el bus a una ciudad india más: caos, trafico, bocinas… La decepción se iría unos minutos más tarde cuando nos presentamos en el pedazo de hotel que nos estaba esperando. El personal, algo asombrado porque habíamos llegado en bus (una locura de 5 horas insoportable para ellos, que están acostumbrados a recibir a los clientes en taxis), nos entrega la llave y no queremos otra cosa que aprovechar las máximas horas posibles aquí, en paz y armonía… (y piscina incluida…).

Al día siguiente nos cambiamos a la zona más turística, donde se encuentran la mayoría de hoteles y negocios para el guiri de turno (básicamente restaurantes y tiendecitas). El bullicio es menor, pero existe. Aunque puedes crearte una burbuja en algún localillo de la calle principal, como el de los chais más famosos de la ciudad, el Krishna Chai, y ya de paso dejar tu impronta en una de sus paredes (gracias por el consejo Jairo!). Aquí conocimos a Pol y Mireia que están viajando por Asia en bici y a Iuri con el que compartiríamos viajecito al siguiente destino (pero esto es top secret de momento!)… todos muy majetes!!

Pero tampoco es plan de pasarse el día tirado, y aquí hay cositas que ver. Cogemos la mochila y a subir rampas! El camino hacia el palacio de Bundi es corto pero empinado! A lo que hay que añadir el canguelo de que te esperan unos cuantos monos que tienes que combatir con unos palos que te venden a la entrada. Por fortuna si los hay son más arriba, en el fuerte de Taragarh, donde no llegamos.

Nos quedamos en el palacio, una impresionante mole de piedra que se levanta en lo alto de una montaña, desde donde las vistas de la ciudad son fantásticas. Lo tienen bastante descuidado (antes incluso era peor cuando ni había guarda y los locales arrancaban la parte de oro de las pinturas murales), pero merece la pena aunque sea por hacerse una idea de la vida del maharaja, hace varios cientos de años, entre tanta habitación de concubina y salas de reuniones. Las pinturas en las paredes son fantásticas (incluidas las explicaciones del rajputa de 18 años que hace las veces de guarda y guía, delante de un cuadro donde el maharaja tocaba teta…).

Un poquito más arriba está el palacio de Chitrasala. El jardincito es muy relajante y las vistas mejores todavía que en el anterior.

Otra visita que queríamos hacer era a los Baoris, unos pozos bastante profundos a los que se bajaba por una serie de escaleras construidas directamente en los laterales de las paredes. Visitamos 3, claramente el de pago era mejor (Raniji-ki-Baori), el resto los tienen abandonaditos… y llenos de basura! 🙁

Para completar el recorrido turístico nos fuimos al otro lado del lago Nawal Sagar, el pequeño, el de la ciudad, y desde allí vimos atardecer. Nos llevamos una imagen muy bonita de la ciudad y las lecciones de cómo comer un caramelo (y tirar el papel al suelo claro) de un pieza de por aquí. Él y su grupito de gangster fueron de lo más divertido!

¿Es Bundi un lugar tranquilo? Si, el 10% que se ve, el resto es un caos indio… que por esto estamos en India! Pero sí nos gustó, para que engañarnos!

INFO ÚTIL

Cómo llegar Desde Pushkar cogimos un bus hasta Ajmer (7 y 10 rupias: las mujeres tienen descuento del 30% en buses locales). Tarda como unos 40 minutos, y hay que bajarse en la estación de buses, ojo que no es la última parada. Aquí preguntar por el bus a Bundi, que cuesta unas 120 rupias (hombres), y tarda unas 5 horas. Desde la estación hasta el centro el tuctuc nos costó 30 rupias.

Dónde dormir Nos alojamos en el Hadoti Palace y en el Hotel Bundi Haveli

Dónde comer En el Ringo Star hay varios juegos de mesa y se puede pasar un buen rato. En el Tom y Jerry hacen unas pizzas geniales y son unos hermanos muy majetes, además te dan un palo para asustar a los monos jaja. El chai de Krishna está muy rico, aunque por unas rupias más que lo normal, o sea 20 rupias (aquí puedes probar el «badam», una bebida de leche, frutos secos y azafrán que da mucha vitalidad, por 50 rupias)

Entradas El palacio cuesta 100 INR mas 50 de la cámara. El otro palacio es gratuito. Si se quiere subir al fuerte cuesta 100 INR más. El Baori cuesta 30 rupias con descuento de estudiante, 70 sin descuento. El resto son gratuitos.

Conoces más cosas que ver y hacer en Bundi?

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

2 comentarios en “BUNDI: ENTRE CHAI, PALACIOS Y MONOS”

  1. Chicos!!! que recuerdos!!! y que bien nostalgia también :_( como nos gustaría estar allí con vosotros disfrutando de nuevo de Bundi, el Rajastán y de la vida en general!!
    El palacio de Bundi nos encantó, quien fuera maharaja ;P
    Y alli en Bundi me acuerdo que entre en un museo raro, bueno era el museo de la familia maharaja de alli y estaba lleno de tigres (disecados claro)… no me extraña que acabaran con todos ellos en pocos años… :S

    Un besazo enorme a los 2 y… FELIZ NAVIDAD!!!
    os seguimos from BCN 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellenando este formulario nos estás proporcionando datos de carácter personal que serán tratados de forma segura, cumpliendo con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). La legitimación se realiza a través de tu consentimiento explícito, marcando la pestaña de aceptación. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realices en este blog. Los datos estarán ubicados en los servidores de Webempresa, el proveedor de hosting de Mochileando por el Mundo (política de privacidad de Webempresa). Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y eliminación definitiva de los datos. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra política de privacidad.

Ir arriba