Algo que nos quedó pendiente durante nuestro primer viaje a Japón fue conocer Ryogoku, el barrio del sumo de Tokio. Pero teníamos claro que tarde o temprano regresaríamos para poder descubrirlo más a fondo. Y así fue, en nuestra segunda experiencia en la capital de Japón, aprovechamos que nos alojábamos en el cercano barrio de Asakusa, para pasar una mañana por sus tradicionales calles y probar suerte en alguna de las escuelas de sumo. ¿Conseguimos ver un entrenamiento de sumo? Sigue leyendo para saberlo 😉
En este artículo te contamos más acerca del deporte nacional de Japón, todo lo que ver y hacer en Ryogoku, las escuelas donde asistir a un entrenamiento y dónde ver sumo en Tokio. No es de los barrios imprescindibles que visitar en un paso de 3 días en Tokio, pero si cuentas con más tiempo, nos parece muy interesante.
¿Qué es el sumo?
Esencialmente y hablando rápido, se trata de lucha libre. Pero no es solo un deporte, el sumo en Japón se estableció hace más de 1500 años y se venera más como un estilo de vida, como un arte ligado a la religión sintoísta, que gira alrededor de numerosos rituales. De hecho, los luchadores que toman el nombre de rikishi, son considerados casi héroes.
Tan importante es el sumo para la cultura japonesa, que es considerado el deporte nacional (aunque, entre los más jóvenes, triunfa más el baseball).
Como decimos, en el sumo los rituales son igual de importantes o más que el resultado final del enfrentamiento. Todos los actos forman parte de una completa ceremonia, por ejemplo, cuando los luchadores tiran un puñado de sal al dohyō (es como se conoce al ring de combate) para purificarlo. O cuando, antes de iniciar el combate, los rikishi se saludan inclinando la cabeza y se presentan con un peculiar “baile”: levantan la piernaca al aire y la dejan caer contra el suelo; de esta forma se cree que asustan y alejan a los malos espíritus. No quiero presumir, pero a mí este bailecito se me da bastante bien, quizás en otra vida era luchadora de sumo (sí, también hay rikishi mujeres).
Y entonces, el jefe de ceremonias o árbitro (el Gyōji), da la señal de inicio y los pechos de los enormes luchadores se chocan en un estruendo brutal.
Las reglas del combate en el sumo son bastante sencillas:
- El rikishi no puede tocar el suelo con ninguna parte del cuerpo, quitando los pies, claro. Vamos, que si alguien se cae o apoya las manos a tierra, ¡zas! Eliminado.
- Tampoco pueden salirse del dohyo, el círculo de arena y arcilla, donde tiene lugar el combate: si un contrincante empuja fuera del círculo al otro, ¡zas! Eliminado.
- Por último, como todo en Japón, el honor y el respeto son fundamentales, así que si alguien emplea trucos bajunos (tirar del pelo o meter los dedos en los ojos…), queda descalificado.
Hay 6 diferentes categorías de rikishi:
- Jonokuchi
- Jonida
- Sandanme
- Makushita
- Juryo
- Makuuchui, la más importante.
Y dentro de esas 6 categorías hay subcategorías. Por ejemplo, la división Maakuchui engloba a las subcategorías: Yokozuna (la más alta), Ozeki, Sekiwake, Komusubi y Maegashira.
Lo más llamativo es el enorme tamaño de los luchadores de sumo, que además de estar entrados en carnes, son unas bestias pardas de fuerza. Aunque bueno, lo que más curiosidad genera es la vestimenta, no nos engañemos: ver esas moles ataviadas con el mawashi, una especie de braga/cinturón de seda que, flipa, desenrollado, mide unos 9 metros de largo.
¿Dónde ver sumo en Japón?
La mejor forma de ver un combate de sumo es asistir a uno de los 6 torneos anuales que tienen lugar en Japón:
- 3 en Tokio (enero, mayo y septiembre)
- Osaka (marzo)
- Nagoya (julio)
- Fukuoka (noviembre).
Los de Tokio tienen lugar en el inmenso estadio Kokugikan. Para ver los precios de los billetes y comprarlos, mira en la web oficial.
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Ahora bien, durante el resto de los meses, los luchadores entrenan en las Heya (en inglés se traduce como»stable»), unas escuelas prestigiosas y muy sacrificadas que se concentran en el barrio de Ryogoku. Verlos durante los entrenamientos es más fácil, aunque tiene su truco: deberás llamar antes para poder solicitar una visita y tienes que hacerlo en japonés, así que si te alojas en un hotel, pide si alguien puede llamar en tu nombre. En teoría, estas visitas son gratuitas.
Otra opción es contratar un tour para asistir a un entrenamiento de sumo en Tokio, con el que además tendrás la posibilidad de interactuar con los luchadores. Son caros, pero ir con alguien local te ayudará a entender todo un poquito mejor.
Si tienes mucha, mucha suerte, puede que al pasear por el barrio de Ryogoku encuentres a algún luchador que te invite (o acceda a invitarte, más bien) al entrenamiento.
Nosotros intentamos seguir sus pasos, pero solo vimos puertas cerradas con carteles de «No molestar» -_- Aunque sí pudimos avistar lo lejos a un luchador de sumo que acababa de salir de su entrenamiento, ¡qué emoción! Iba con su yukata y su tripote por la calle, de verdad que nos hizo súper ilusión jeje.
Establos (Stables o Heyas) en Ryogoku
La principal razón para visitar el barrio de Ryogoku es hacer una ruta por las escuelas de sumo (Stables o Heyas), ¡quién sabe si te tienes la suerte de poder asistir a un entrenamiento! Estos son los establos y escuelas de sumo que encontrarás en Ryogoku:
- Michinoku Stable
- Kasugano Stable
- Izutsu Stable
- Dewanoumi Stable
- Tokitsukaze Stable
Y algo más alejados:
- Hakkau Stable
- Nishikido Stable
- Kataonami Stable
Te marcamos su ubicación en el mapa al final del artículo. Ten en cuenta que las sesiones de entrenamiento empiezan por la mañana temprano y duran hasta mediodía, aproximadamente. Así que NO tiene sentido visitar Ryogoku por las tardes si lo que quieres es cruzarte con alguno de estos mastodontes o probar suerte en alguna escuela.
Qué otras cosas ver y hacer en Ryogoku
Además de poder asistir a un entrenamiento de sumo (o coincidir con algún luchador en las calles), Ryogoku nos parece uno de los barrios que visitar en Tokio si cuentas con bastantes días, para poder conocer una parte menos turística y más local de la capital japonesa. Aquí te contamos otras visitas que realizar en tu ruta por el barrio:
1. En primer lugar, dirígete a la oficina de turismo, que se encuentra en un precioso edificio justo al lado de la estación de JR. No solo podrás preguntar todas las dudas que tienes sobre el barrio y los heya, sino que hay mapas gratuitos y en el mismo edificio hay un buen puñado de restaurantes y una reproducción de un dohyo, el anillo donde los luchadores de sumo se pegan hostias, luchan honradamente.
2. Acércate al enorme Estadio Kokugikan, que se encuentra en el corazón de Ryogoku. Cuando fuimos, estaba cerrado y solo pudimos admirar la inmensa mole del complejo (y sacar una foto a unos luchadores de sumo… de cartón, pero bueno, mejor que nada XD).
3. Aquí al lado también se encuentra un pequeño Museo del Sumo (gratis), aunque también nos lo encontramos cerrado. Al parecer, y según nos comentaron, los horarios son bastante “libres y flexibles”, vamos, que a veces abren y a veces no.
4. Pasa por los jardines Kyu-Yasuda. Desde fuera no parecen gran cosa, pero una vez entras la cosa cambia: son unos jardines japoneses súper bonitos, un remanso de paz auténtico, con puentes entre los laguitos, lámparas de piedra gigantes y una calma casi irreal. Son gratis 😉
5. Come en algún restaurante del barrio. Muchos ofrecen el típico almuerzo del luchador de sumo, el chanko-nabe, un platazo que consiste en un guiso de caldo con carne y vegetales.
6. En Ryogoku, además, se encuentran dos museos bien interesantes: el Museo de las Espadas y el Museo Edo-Tokyo, todo un imprescindible si quieres conocer la historia de esta increíble ciudad.
7. Tras patearte bien el barrio y tener la tripa llena, un buen plan es ir a relajarte a los baños termales EdoYu que cuentan con 6 bañeras de aguas termales, saunas y baños de roca (son públicos, por tanto, separados entre hombres y mujeres). Ojo: no es tattoo-friendly.
¿Cómo llegar a Ryogoku?
Nosotros fuimos caminando desde Asakusa. Son unos 3 Km, pero se hacen agradables, ya que puedes pasear a las orillas del río Sumida (si vas por el lado de Asakusa tendrás vistas increíbles de la SkyTree). Pero puedes acceder desde cualquier lado de Tokio en metro (parada: Ryogoku Station, tanto de metro «Oedo Line», como de tren JR «Chūō-Sōbu Line»).
Mapa de Ryogoku
Aquí te dejamos un mapa con los puntos más interesantes del barrio Ryogoku, incluyendo la ubicación de las escuelas de sumo:
Hasta aquí nuestras recomendaciones de cosas que ver y hacer en Ryogoku. Esperamos haberte aclarado algo más sobre el arte del sumo y su importancia en Japón. ¿Has visto algún combate de sumo? ¿Qué te pareció?
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