¿Sabías que en tu escapadita a Roma podrás hacerte un 2×1? El Vaticano, una ciudad-estado que se encuentra en el corazón de la Ciudad Eterna, es considerado el centro espiritual y administrativo de la Iglesia Católica (además de la residencia oficial del Papa, que no se ha buscado mal sitio, eh). Todos los que visitamos la capital italiana no nos perdemos un salto a este peculiar rincón, así que en este artículo vamos a descubrirte cuáles son las mejores 7 cosas que ver en el Vaticano.
Pero antes nos adentraremos (aunque sea de forma breve y superficial) en la historia de este pequeño país, esencial para entender cómo este trocito de tierra de tan solo 0,44 km² se ha convertido en uno de los estados más poderosos e influyentes del mundo. Sí, el Vaticano es la perfecta personificación del dicho «pequeño y matón«.
Nuestra recomendación es que dediquéis 1 día a recorrer el Vaticano (y el cercano barrio de Trastevere), aunque si queréis visitar los Museos Vaticanos detenidamente, 2 días no serían ninguna locura. Pero tranquilidad, que a lo largo del post os vamos a dar todas las claves para montar una ruta tó guapa (y no cagarla).
Qué ver y hacer en el Vaticano
Lo cierto es que, aunque sea diminuto, el Vaticano tiene algo que te atrae mucho. Tiene su propia atmósfera, sus reglas y una cantidad de arte que abruma (sin mencionar sus misterios, ejem). Es una de esas visitas que apetece sí o sí, tanto si sois religiosos y pisar la Basílica de San Pedro es vuestro sueño, como si os pierden las ganas de pisar los Museos Vaticanos y estar cara a cara con algunas de las mejores obras del mundo.
Así que vamos al lío… ¿Te vienes a conocer el Vaticano con nosotros? Lo primero será aprender un poco de su historia, ya que visitar el Vaticano sin conocer su pasado sería como ver la Capilla Sixtina con las luces apagadas: sabes que hay algo impresionante delante, pero te pierdes lo mejor.
0. Intro: historia del Vaticano
La historia del Vaticano no puede entenderse sin la historia de Roma. Parece casi una serie de Netflix, pero con papas en lugar de actores de Hollywood. Para entender el comienzo del Vaticano, hay que remontarnos a la época de Constantino el Grande (307-337), el emperador que permitió salir de la clandestinidad al cristianismo y lo reconoció como religión oficial. A raíz de esta decisión, los pontífices medievales se asentaron en un territorio al pie de la Colina Janículo (Gianicolo) e iniciaron las obras de lo que posteriormente sería la Basílica de San Pedro.
Poco a poco los pontífices fueron adquiriendo peso en Roma. En 756, con la Donación de Pipino tras la derrota de los lombardos, el papa Esteban II recibió oficialmente amplios territorios (lo que daría lugar a los llamados Estados Pontificios) y con ello comenzó una nueva era en la que la Santa Sede tenía poder espiritual y autoridad territorial.
Hasta la Unificación Italiana en el año 1861, los Estados Pontificios llegaron a mandar sobre prácticamente toda la zona central de Italia (incluyendo las regiones italianas modernas de Lacio, Las Marcas, Umbría y Emilia Romaña). Tras la Unificación, los Estados Pontificios siguieron existiendo, pero su territorio se redujo al Lacio. Esto hasta 1870, año en que se disolvieron definitivamente cuando el rey Vittorio Emanuele II los anexionó al reino unificado de Italia.
En 1929, con el Tratado de Letrán entre la Santa Sede e Italia, gobernada entonces por el líder fascista Benito Mussolini, nació el Vaticano tal y como lo conocemos hoy. Vamos, que ese mini-país pasó a tener nombre y leyes propias (solo les faltó el DNI).
En 1984, el conjunto arquitectónico e histórico-artístico que conforma la Ciudad del Vaticano fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Desconocemos si existe algún informe que valore realmente las riquezas que se acumulan dentro (y fuera) de este territorio (aunque sospechamos que probablemente no hay folios suficientes para tanto cero).
→ Aquí te contamos otras curiosidades sobre el Vaticano que quizás no conocías
1. Plaza de San Pedro
Empezamos con la chicha del Vaticano, que la historia está bien, pero los sitios que visitar son aún más apasionantes… y claro, hay te aconsejamos comenzar en la Plaza de San Pedro, una de las plazas más espectaculares y amplias que existen. Diseñada por Gian Lorenzo Bernini con una curiosa forma ovalada, está rodeada por un pórtico de 284 columnas que simboliza los brazos abiertos de la Iglesia para recibir a sus fieles.
En el centro de la plaza se encuentra el Obelisco Vaticano, un antiguo obelisco egipcio coronado por una cruz que en su día sustituyó a una esfera en cuyo interior, según una leyenda medieval, se guardaban las reliquias de Julio César (hoy se puede ver en los Museos Capitolinos).
Aunque, claro está, la gran joya es la Basílica de San Pedro, de los lugares más icónicos que visitar, no solo en el Vaticano, sino en toda Italia. Y no es de extrañar dada su impresionante arquitectura, su rica historia y su importancia religiosa: es la iglesia más importante del mundo. Vamos a verla en detalle…
2. Basílica de San Pedro
Al acercarte a la Basílica, te sorprenderá la impresionante fachada adornada con una serie de relieves y las estatuas de once de los doce apóstoles (además de San Juan Bautista y Cristo en el centro). El que falta no es otro que San Pedro, cuya estatua se colocó en la misma plaza, en el extremo izquierdo de la fachada.
Vamos, un imprescindible que ver en el Vaticano y uno de esos sitios que te ponen los pelos de punta. Y espera a entrar.
Porque sí, el interior es el verdadero tesoro de la Basílica. Aquí, entre otras cosas podrás ver:
- La Piedad de Miguel Ángel, escultura de mármol del gran artista Miguel Ángel que representa a la Virgen María sosteniendo el cuerpo de Cristo. Se encuentra en la Capilla de la Pietà, a la derecha de la entrada principal. En cuanto la mires, ¡bam! te enamoras al instante.
- El baldaquino de Bernini: un impresionante baldaquino dorado de bronce se erige majestuosamente sobre el altar principal de la basílica. Obra de Gian Lorenzo Bernini, simboliza la grandiosidad de la Iglesia católica y destaca como una de las creaciones más emblemáticas del periodo barroco italiano.
- La Tumba de San Pedro: debajo del altar principal se encuentra un sitio de profundo significado espiritual, ya que los fieles creen que aquí descansa en paz San Pedro, el primer Papa de la Iglesia Católica.
La entrada a la Basílica es gratuita, solo que te tocará hacer una cola bastante larga. Te recomendamos llegar temprano por la mañana para no hacer tanta espera, o bien apuntarte a un tour guiado de la Basílica de San Pedro, que incluye las Grutas Vaticanas, donde se encuentran las tumbas de los Papas, y te saltarás las colas. Si te interesa, resérvalo con adelanto, ya que es una de las actividades más populares de Roma.
3. Subir a la cúpula de San Pedro
Puedes completar la visita al interior de la Basílica con la subida a su cúpula, sin duda uno de los momentos más mágicos de tu paso por el Vaticano. Para ello hay que estar medianamente en forma porque, aunque hay un ascensor, solo te evitará más o menos la mitad del «viaje a las alturas». Las opciones son subir los 551 escalones por ti mismo o hacer trampa y montar en ascensor hasta el primer nivel y luego hacer a pie «solo» los 320 escalones restantes. Precios: 8€-10€.
Tanto si eliges el ascensor como subir enteramente a patita, tienes que saber que la última parte es un poco «chunguilla«. A medida que asciendes esos últimos escalones, probablemente te preguntes si realmente necesitas en tu vida esa vista panorámica épica… Pero entonces llegas a la cima, ves la Plaza de San Pedro desde lo alto y al fondo el Vaticano y Roma extendiéndose ante ti, y te das cuenta de que valió la pena cada gota de sudor. ¡Disfruta de la vista y que empiece la barra libre de selfies y fotones panorámicos!
4. Museos Vaticanos
La Basílica de San Pedro es una pasada, pero para nosotros la medalla de oro de las mejores cosas que ver en el Vaticano se la llevan los Museos Vaticanos… Y es que pocos sitios guardan tanta historia, arte y riqueza entre apenas unas cuantas paredes.
Desde la Galería de los mapas a las habitaciones de Rafael (con frescos espectaculares como “La escuela de Atenas”), pasando por esculturas míticas como la de Laocoonte y sus Hijos o la Escalera de Bramante, hasta llegar a la guinda del pastel: la eterna Capilla Sixtina. Todo allí dentro tiene un valor incalculable y, sacando de la ecuación la carga política/ética, es sin duda un lugar que visitar al menos una vez en la vida.
Importante: compra con adelanto tus entradas en la web oficial o, si están acabadas, en distribuidores fiables como estas entradas a los Museos Vaticanos en Tiqets. O, si lo prefieres, apúntate a este tour en español que incluye visita de los Museos Vaticanos y de la Capilla Sixtina.
Te dejamos un par de artículos que seguro te vendrán bien a la hora de planear tu día en los Museos Vaticanos:
5. Capilla Sixtina, la obra maestra que ver en el Vaticano
Hablar de la Capilla Sixtina en apenas unas palabras no es fácil. Estamos ante una de las más increíbles expresiones artísticas de la humanidad y es considerada una de las obras maestras del arte renacentista italiano, que no es moco de pavo.
El techo de la Capilla Sixtina es el punto culminante de la obra del pintor renacentista Miguel Ángel. En él, encontrarás una serie de nueve paneles que representan episodios del Antiguo Testamento. Entre ellos, el panel central «La Creación de Adán» es uno de los más reconocibles y emocionantes de la historia del arte. La técnica de Miguel Ángel y su habilidad para capturar la anatomía humana son simplemente sorprendentes.
Por cierto, el ábside de la Capilla Sixtina alberga otra obra maestra de Miguel Ángel, «El Juicio Final». Recuerda que sacar fotos está prohibido y no, ni lo intentes, que los seguratas de la Capilla parecen agentes entrenados por el KGB y te pillarán al instante.
La entrada a la Capilla Sixtina se incluye en la entrada estándar de los Museos Vaticanos; de hecho, forma parte del recorrido normal. Obviamente, si haces un tour guiado, podrás disfrutar mucho más de cada detalle de esta obra maestra, ¡que no son pocos!
6. Audiencia papal, algo único que hacer en el Vaticano
¿Sabes que cada miércoles a las 9.00 am tiene lugar la audiencia papal? Una vez a la semana, el Papa León XIV saca fuerzas para reunirse con fieles llegados de todas las partes del mundo en la majestuosa Plaza de San Pedro. Y lo mejor de todo, ¡la entrada es gratuita! Eso sí, hay que saber algunos detallitos, ya sabes… leer la letra pequeña. No, no te preocupes que no tendrás que vender el alma a nadie.
Para asegurarte un lugar en este emocionante evento, simplemente necesitas reservar una plaza. Es mejor que no te duermas en los laureles, ya que son limitadas: la demanda es altísima y no es raro quedarse a dos velas. Así que lo más importante es hacerlo con tiempo. ¿Cómo? Aquí tienes toda la info para solicitar una plaza en la audiencia papal.
Pero si te quedas sin plaza o no quieres liarte con el trámite (la verdad es que podría ser más sencillo, ejem) puedes reservar esta audiencia con el papa León XIV
¿No estás en Roma el miércoles? Tienes otra oportunidad de ver al Papa: durante el Ángelus del domingo (no hace falta reserva, solo ir a la plaza de San Pedro para la misa del mediodía).
7. Visitar el Trastevere
Aunque no se encuentra en el Vaticano, a pocos pasos de allí se encuentra uno de los barrios más bonitos y pintorescos de Roma: el Trastévere. Aprovecha para darte una vuelta por sus coloridas y decadentes callejuelas. Puedes empezar el recorrido pasando por el Parque del Gianicolo, desde donde hay preciosas vistas panorámicas de la ciudad (recuerda que todos los días a las 12 se dispara il Cannone del Gianicolo), y desde aquí ir bajando hasta el corazón del barrio.
→ Aquí te contamos lo mejor que ver y hacer en el Trastévere.
Y mejor aún si coincide a la hora de la comida o de la cena, pues no tardarás en descubrir que es un barrio repleto de restaurantes y trattorias auténticas, de esas que tienen mesas con manteles de cuadros y platos al estilo de la cocina de la abuela. ¡Ñam! Aunque ojo, que en el Vaticano tampoco se come nada mal, ¿eh? Y si tienes que llenar la tripa entre una visita y otra, aquí van 5 restaurantes top donde comer en el Vaticano.
¿Te ha gustado esta ruta por el Vaticano? Dedícale un día entero; a menos que no seas flash, estas visitas necesitan unas cuantas horas de tu tiempo y cierta planificación, especialmente los Museos Vaticanos, y ya que estás allí, te merece la pena dedicarle el tiempo que se merecen.
Otros consejos que te damos son: ponte zapatillas cómodas, entrena tu paciencia y disfruta de cada una de las maravillas que hay que ver y hacer en el Vaticano.
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2 comentarios en “7 cosas que ver y hacer en el Vaticano: imprescindibles (1 día)”
Hola quería preguntaros queremos comprar las entradas para ver los museos del vaticano y la.capilla sentina, pero en la página oficial dice que no hay entradas para comprarlas con antelación, en vuestra página decís que las compres con antelación, si no se puede, entonces que tienes que hacer para comprarlas??? puedes ir allí y esperar cola y comprarlas???
Hola Ana, qué tal? En la web oficial se pueden comprar sin problema. Otra opción es comprar un tour combinado en web como Civitatis o Get Your Guide, este, por ejemplo, incluye visita guíada y entrada a Museos Vaticanos y Capilla Sixtina (en español).