EXCURSIÓN A NIKKO DESDE TOKIO (POR LIBRE Y EN TOUR)

En este artículo contamos nuestra experiencia en la excursión a Nikko desde Tokio y también te recomendamos todo lo que tienes que ver y hacer en Nikko.

El Toshogu Shrine en Nikko fue el sitio elegido por Ieyasu Tokugawa para descansar eternamente, aunque antes que él fue un monje quien eligió este sitio como un buen lugar para practicar su fe.

El gran shogun, que unificó Japón en el año 1600 y cuya familia, shogun tras shogun (hasta más de 50!) trajo consigo un periodo de paz de más de 250 años, encontró en este santuario la mejor localización respecto a la capital Edo (la actual Tokio) donde trasladó su palacio y a su casa familiar, más al suroeste. Trazó unas lineas sobre un mapa buscando un punto norte entre estas dos localizaciones para huir de los demonios y Nikko fue su resultado.

Cuando el nieto de Ieyasu se convirtió en shogun decidió llevar a cabo una remodelación de este lugar y convertirlo en el más deslumbrante de los santuarios sinto, acorde con la figura de su abuelo, con el que compartió una estrecha relación. Así que no escatimó en lujos, dejando el tesoro del país temblando. Cuando uno entra en este recinto se da cuenta de que consiguió su propósito…

Sabiendo esto no podíamos dejar escapar la oportunidad de una visita de un día a Nikko. La hicimos con la compañía JTB Sunrise Tours, más abajo te contamos más detalles.

Desde el Rinnoji Temple, un poquito más al sur, se entra al Toshogu Shrine a través de un enorme torii de piedra, como no podía ser de otra manera. Lo primero que llama la atención es la pagoda de 5 pisos, la cual se relaciona con la religión budista pues en suelen albergar un pellizquito de las cenizas de Buda. Sin embargo en Japón no es raro encontrarse elementos de ambas religiones en un mismo recinto.

En Japón el 90% de la población cree en Sinto y el 80% en Buda con lo que la mayoría de personas cree en ambas, realizando ritos de una u otra durante su vida según más «interesa». Por ejemplo las celebraciones durante la vida de una persona suelen estar relacionadas con el sintoismo, por abogar por una vida feliz, y los rituales de muerte suelen hacerse mediante el budismo.
Continuando hacia el interior llegamos a establo, donde verdaderamente vive un caballo! Se trata de un potro blanco regalo del govierno de Nueva Zelanda. Es posible verlo a primera hora de la mañana. Pero lo importante de este lugar son las tallas de madera de su capitel, con 9 escenas donde se representa la vida de unos monos. La más famosa de ellas es la tercera donde aparecen los 3 simpáticos monos, cada uno tapándose los ojos, los oidos y la boca, simbolizando la manera correcta de educar y crecer como persona.
Justo de frente al establo hay varios edificios, uno de ellos es, ni más ni menos, que un baño para los 8 mil dioses que por aquí pululan. Por si en algún momento necesitan cagar y ya estan hartos de hacerlo en el campo… Al ser un recinto solo destinado a ellos tendremos que morir y convertirnos en uno para poder ver exactamente que lujos tienen y viendo los baños japoneses para el común de los mortales no me lo puedo ni imaginar.
Uno de los puntos más impresionantes de la visita fue el templo Yakushido, donde se encuentra el «dragón lloron» (la traducción queda bastante mariposona, la verdad…). Se trata del mural de un dragon blanco en el techo del templo. En si el dibujo no tiene nada (de hecho está bastante mal hecho) sin embargo hay una historia detrás… Un monje hace sonar dos palos debajo del cuerpo del dragón, sin que nada extraño pase. Sin embargo cuando se coloca justo debajo de la cabeza y hace sonar de nuevo los palos, un tremendo eco se apodera de toda la sala… por eso se le llama el «Crying Dragon«. Dice la leyenda que solo los que tienen un corazón bueno y puro sienten como todo su interior vibra con este sonido… no es por nada pero a mi me temblaron hasta las orejas. Aquí, como en otros lugares no se permite tomar fotos ni videos, tendrás que ir tu mismo para experimentarlo.
La puerta Yomeimon, con sus dos guardianes, lleva a la parte alta del santuario, donde se encuentran los edificios más importantes de todos.
Normalmente se colocan dos guardianes, uno a cada lado de la puerta, con dos gestos diferentes: el que tiene la boca abierta y el que la tiene cerrada. Tiene su sentido: en sanscrito la primera letra del vocabulario es algo asi como «A» (la cual se pronuncia con la boca abierta) y la última es algo asi como una «M» (con la boca cerrada). Quiere decir que este lugar está protegido contra todo lo que vaya desde la «A» hasta la «M», o sea de todas las cosas habidas y por haber.

   

En el interior del Inner Shrine recomienda hacer alguna plegaria y una pequeña donación, al parecer las monedas de 5 yenes (las doradas con el agujerito) son las que mejor van…

Las plegarias en los santuarios sintoistas se realizan de la siguiente forma. Primero se deposita tu donación (o se toca la campana en otros casos), se da un paso para detrás para sentir el aura del lugar y se hacen dos reverencias. Posteriormente se palmean las manos delante de tu cara también dos veces y se realiza la oración y el deseo. Posteriormente se hace otra reverencia y listo. Varias personas pueden estar rezando a la vez, que los dioses dan pa eso y pa mucho más (sobretodo si hay donación de por medio).
Por allí se encuentra una enorme campana de metal donada por el gobierno holandes a los japoneses para fomentar estas relaciones comerciales entre países que tanto gustaban (y gustan). El problema es que tallaron el símbolo de la familia Tokugawa con un error de bulto. Los japoneses para no hacer peligrar estas relaciones, no dijeron nada y colgaron la campana como si nada. A ver si te das cuenta del error:
Símbolo original de la familia Tokugawa
Símbolo que se expone en la campana donada por los holandeses
Susodicha campana
De aquí, pasando por la puerta Sakashitamon, se llega a un camino que asciende hasta la tumba del gran Ieyasu Tokuwaga. Son 208 escalones entre el bosque en un paraje precioso. La tumba se encuentra custodiada por un árbol de mogollón de años que también recibe los rezos de la gente muy amablemente.
Nos pareció sin duda uno de los lugares más mágicos de todo Japón, muy recomendable!
La visita la hicimos con un tour organizado (de aquí la cantidad de información que ponemos, en comparación con otros artículos que ni puñetera idea…). De aquí nos llevaron a comer un deliciosa comida típica japonesa en un restaurante de la propia Nikko, que dicho sea de paso, es pequeñita pequeñita!
Por la tarde el tiempo no nos acompañó y la niebla era terrible, así que no disfrutamos del todo de las visitas al lago Chuzenji ni las Kegon Falls, aunque tienen buena pinta (por lo menos el sonido del agua al caer impresiona bastante).
Llegamos a Tokio molidos pero con el corazón lleno y vibrando…
 INFO ÚTIL
Excursión a Nikko desde Tokio: nosotros lo hicimos en tour aunque claro que se puede hacer la visita por libre, más abajo te contamos como
Un tour con buenos comentarios y muy bien de precio es este. Incluye:

– Visita a Nikko, donde se incluye la entrada el complejo de Toshogu Shrine. La visita se puede hacer con la guia (lo recomendamos) o por libre, aunque siempre se tiene algo de tiempo para merodear por la zona.

Comida estilo japonesa

– Visita al Lago Chuzenji.

Nikko por libre: Nikko esta conectada a Tokio a través de dos compañías de trenes: la Tobu y la JR:

Tobu: desde la estación de Asakusa hasta la de Tobu-Nikko el tren es directo y cuesta 1.360¥. Tarda algo menos de 2 horas y media. EL JR Pass no es valido. Tobu ofrece varios pases, siendo el más interesante el «Two days Nikko Pass», que incluye la ida y vuelta desde Tokio, buses alrededor de Nikko y trenes hasta el area de Kinugawa Onsen, además de algunos descuentos en entradas y tiendas. El pase es valido en dos días consecutivos y cuesta 2.670¥

JR Limited Express: desde la estación de Shinjuku está el tren «LTD. EXP NIKKO 1» que cubre el trayecto directo hasta Tobu-Nikko (utiliza parte de la red Tobu asi que los poseedores del JR Pass tendrán que abonar parte del precio del ticket). Tarda 2 horas y cuesta 4.000¥. La mala noticia es que solo hay uno al día y sale a las 07:30!!

JR: para los poseedores del JR Pass lo mejor es que cojan el «JR Tohoku Shinkansen» en Tokyo Sta. o Ueno hasta Utsanomiya (49 minutos) y allí cambiar a la linea «JR Nikko Line», para llegar a Nikko (46 minutos). El trayecto tarda algo más de 2 horas y cuesta 5.580¥.

imagen de www.japan-guide.com
La entrada al santuario principal, el Toshogu Shrine, cuesta 1.300¥.

 

 

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5 comentarios en “EXCURSIÓN A NIKKO DESDE TOKIO (POR LIBRE Y EN TOUR)”

  1. Pingback: Japan Wireless o cómo tener internet mientras viajamos por Japón - Viajar Lo Cura Todo

  2. Hola, me gustaría saber si se puede contratar a un guía local ya estando en Nikko, puesto que tenemos el JRP y con este llegaríamos al lugar sin necesidad de pagar trasporte adicional.

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