RUTA 66: ETAPA 3, SPRINGFIELD – MIAMI

Millas totales: 125

Lugares de interés de la ruta:

  • Gay Parita
  • Spencer’s Gas Station
  • Red Oak II
  • Cars on the Route (Galena)
  • Brush Creek Bridge, Marsh Arch Bridge (Riverton)

Ciudades por donde pasa la Ruta:

  • Spencer
  • Avilla
  • Carthage
  • Webb City
  • Galena
  • Riverton
  • Baxter
  • Quapaw
  • Commerce

 

Para el común de los mortales la tercera etapa de la Ruta 66, para nosotros la primera! Así somos de especiales, que le vamos a hacer. Nuestro primer contacto con el asfalto de esta emblemática ruta se hizo esperar y quizás por ello, por tenerlo tan cerca pero tan lejos, por mantenernos con esa tensión, lo disfrutamos como dos campeones.

Venimos del norte, de las grandes llanuras, de los estados de Iowa y Missori, para llegar hasta Springfield, girar a la derecha a la salida de la ciudad y ver por primera vez la señal, esa que se parece al escudo del Barça pero con un 66 escrito dentro. Y sin poder evitarlo gritamos de alegría a la par! Yepaaaaaa! Ruta 66, aquí estamos!

No pasan ni 20 metros cuando hacemos la primera parada:

Aunque el stop de verdad fue en la mítica gasolinera de Gay Parita, donde John nos recibió tras bajarse de su cortacésped (lo de los cortacéspedes en Estados Unidos es un caso), con una sonrisa y una enorme amabilidad. Pero que majete!! Nos explico un poco donde estábamos y nos invitó a que tiráramos las fotos que quisiéramos, que estábamos en nuestra casa, además de ofrecernos una bebida o cualquier cosa que necesitáramos. En ese momento eramos los únicos en esta gasolinera-museo, pero poco paso hasta que llego un paisano de Missouri con su mujer montados en un trasto del año de la polca, haciendo un ruido del demonio, pero con una sonrisa igual de amplia que la de su amigo. Gente maja!

Antes de irnos John nos regalo unas postales y un helado buenísimo! Nos aconsejó pasarnos por Spencer’s Gas Station y más adelante por Red Oak II, la primera nos la saltamos por un error de cálculo (cosas de novatos), pero la segunda ni de coña! Y menos mal: pasear por las calles de Red Oak II es como hacerlo por un pueblo fantasma, un escenario de rodaje o un parque temático pero sin gente! Es una locura lo que Lowell ha construido con sus propias manitas! Conocimos a su mujer y a sus perros, encantadores, también los burricos de la parcela de al lado que salieron super contentos a saludarnos, y las vacas de tres parcelas más allá… y el pavo real del vecino… no, este era bastante antipático la verdad. Nos sentimos en un lugar de otra época, como si nuestra autocaravana se hubiera calzado los neumáticos del Delorian de Marty McFly y hubiéramos vuelto al pasado.

El lugar tiene una historia muy curiosa: Lowell Davis creció en la pequeña localidad de Red Oak (Missouri), su vida allí la describe en una frase «Los vecinos ayudaban a los vecinos, todos tenían un jardín y conservaban su propia comida, tenían una vaca lechera y hasta habían hecho sus propias ropas. Visto así desde la perspectiva de nuestros días, eran pobres, pero ellos no lo sabían!». La vida era más simple antes de que el progreso cambiara todo para siempre, su pueblo como otros no sobrevivieron al éxodo a las ciudades y Lowell no tuvo otra idea que comprar algunas de las casas que quedaban en pie, trasladarlas a su granja 23 millas al sur y restaurarlas a su estado original. El resultado: juzga tu mismo:

La ruta 66 se descatalogó en el año 1984, el mismo en que yo nací, pero había caído en desuso mucho antes. Aunque nunca faltaron grupos de defensores y nostálgicos que la siguen queriendo como lo que es: La Carretera Madre. Quien les iba a decir a todos estos carrocillas que una película de dibujos animados le daría a la Ruta 66 un halo de vida, un nuevo resurgir, o por lo menos darla a conocer para los más pequeños o los más profanos, como nosotros. Hablamos de la película Cars, que probablemente hayas visto. Pues bien, algunos de los personajes que aparecen están inspirados en coches reales, y una de las paradas imprescindibles es la que te invita a conocerlos! Se llama Cars on the Route, en Galena (que se pronuncia como gallina), y allí tenemos al amigo Tow «Mate» Mater y al otro lado la réplica de Doc Hudson (el azul).

Miramos hacia el cielo y la oscuridad se cierne sobre nosotros, nos rodean dos pedazo de nubes negras que nos hacen recordar que esta zona, la llamada el Corredor de los Tornados (Tornado Alley) es la que más sufre este tipo de catástrofes en el país. Y que unos chavales nos pregunten si somos cazadores de tornados no mejoran mucho nuestros ánimos. Nos metemos rápido en la furgo y a salir de allí rapidito.

Por fortuna ni tornados ni tornadas, un poco de lluvia, unos cuantos relámpagos y poco más, así que el tiempo nos respeta aunque solo sea hasta la siguiente parada: el Brush Creek Bridge, en Riverton, un puente de hierro pintado de blanco que se ha convertido en uno de los iconos de la ruta.

El tiempo se nos está echando encima, como hemos dicho en varias ocasiones, las distancias en Estados Unidos son tremendas y calcular el tiempo para ir de un lugar a otro, sobre todo cuando haces paradas y te pierdes varias veces por el camino, es prácticamente imposible. Así que volvemos a mirar en la web de campings dónde podemos pasar la noche gratis y el lugar más cercano es, ni más ni menos, que un Casino indio! Así como te lo contamos. Y el sitio mola muchísimo! Tienen unas parcelitas reservadas para vehículos como el nuestro, con su toma de agua, de electricidad y con Wifi! Olé!

Así que desde aquí escribimos estas líneas, contentos como dos bobos, cargando la batería de la cámara, de los ordenadores, de los teléfonos, con el aire acondicionado a tope, con la TV encendida y Lety planchándose el pelo sin miedo a gastar gasolina con el generador… que esto corre a cuenta de los indios!

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