Si estás planeando un viaje a Suiza, hay una ciudad que seguro aparece en tu ruta: Zúrich. No es solo el centro financiero del país ni una ciudad de bancos, relojes caros y trajes impecables. Su casco histórico, las iglesias a orillas del río Limmat, los miradores y el enorme lago que se abre al sur hacen que merezca mucho la pena dedicarle al menos un día. Para animarte a conocerla, te contamos 10 cosas que ver y hacer en Zúrich, unos cuantos planes extra, excursiones y consejos para preparar tu visita.
Además de ser una ciudad muy agradable, Zúrich es una de las mejores puertas de entrada y bases para recorrer Suiza, gracias a sus excelentes conexiones de transporte y a la cantidad de excursiones que pueden hacerse desde aquí. Así que lo dicho: si vas a pisar el país de Heidi, apunta Zúrich en tu mapa. ¿Te vienes a recorrerla con nosotros?
10 lugares imprescindibles que ver en Zúrich
Situada en el norte de Suiza, a orillas del lago de Zúrich y atravesada por el río Limmat, Zúrich es la ciudad más grande del país y uno de los principales centros financieros de Europa. Pero detrás de esa imagen seria y ordenada (y muchas veces ligada a las operaciones de banca un tanto opacas), se esconde una ciudad con más de 2.000 años de historia y un precioso casco antiguo que se recorre estupendamente a pie.
Un día es suficiente para conocer los imprescindibles de Zúrich, aunque si quieres tomártelo con más calma y/o aprovechar su ubicación para hacer alguna excursión, te recomendamos dedicarle 2 o 3 días. Coge papel y lápiz (o abre Google Maps) y toma nota de los 10 planes y lugares que visitar en Zúrich sin falta:
1. Recorrer el casco antiguo de Zúrich (Altstadt)
No se nos ocurre mejor manera de empezar a conocer Zúrich que perdiéndonos por las callejuelas de su casco antiguo o Altstadt, que se extiende a ambos lados del río Limmat y concentra buena parte de los lugares más interesantes de la ciudad.
Uno de nuestros sitios favoritos es Niederdorf, en la orilla derecha del río, un agradable barrio de calles peatonales, plazas, edificios históricos, pequeñas tiendas, cafeterías y restaurantes donde probar los platos típicos suizos. Recorre Niederdorfstrasse sin demasiadas prisas hasta llegar a Limmatquai, el paseo que discurre junto al río. Ya al otro lado, acércate a Augustinergasse, una de las calles más fotogénicas de Zúrich, y pasa por Münsterhof, para nosotros la plaza con más encanto de Zúrich.
En esta parte de la ciudad también encontrarás algunos de los monumentos que vamos a visitar a continuación, como Grossmünster, Fraumünster o la iglesia de San Pedro (St. Peter), que viene con sorpresa. Lo mejor es no limitarse a seguir una ruta demasiado estricta y dejarse llevar un poco por la intuición.
2. Grossmünster
Entre todos los monumentos que ver en Zúrich hay uno que reconocerás enseguida: la Grossmünster, una iglesia protestante de estilo románico cuyas dos torres gemelas forman parte del skyline de la ciudad y aparecen en prácticamente todas las postales. Aunque su importancia va mucho más allá.
Según la leyenda, fue construida en el lugar donde se encontraban las tumbas de Félix y Régula, patrones de Zúrich. Siglos después, la Grossmünster fue uno de los escenarios clave de la Reforma Protestante en Suiza, impulsada en Zúrich por Ulrico Zuinglio a partir del siglo XVI.
El interior es bastante sobrio, pero guarda algunos elementos interesantes, como la cripta (la parte más antigua de la iglesia), el claustro románico y varias vidrieras contemporáneas. Pero lo que realmente merece la pena es subir al Karlsturm, una de las dos torres. Tras superar 187 escalones, algunos bastante empinados y estrechos, la recompensa que te espera es una vista estupenda del casco antiguo, el río Limmat, el lago de Zúrich y, si el día está despejado, los Alpes al fondo.
La entrada a la Grossmünster es gratuita, pero si quieres subir a la torre, la entrada cuesta 5 CHF. Ten en cuenta que el último acceso a la torre es una hora antes del cierre. Es posible que te la encuentres con trabajos de restauración, así que comprueba la info y los horarios actualizados en su web oficial.
3. Fraumünster y las vidrieras de Chagall
Cruzamos de nuevo el río Limmat por el Münsterbrücke (Puente de Münster) para llegar a otra de las iglesias imprescindibles que visitar en Zúrich y, para muchos, la más bonita de la ciudad: la Fraumünster. Fue fundada en el año 853 como parte de una abadía femenina y hoy la reconocerás por su estilizada torre coronada por una aguja de color verde que destaca entre los tejados del casco antiguo.
Aunque por fuera ya mola bastante, lo realmente interesante está en el interior: las impresionantes vidrieras de Marc Chagall, que llenan la iglesia de color. En la década de 1970, el artista bielorruso, que ya superaba los 80 años, creó cinco enormes vidrieras, representando escenas bíblicas y cada una en un tono de color diferente. Hoy se ha convertido en una de las obras de arte más famosas de Zúrich.
La entrada a la Fraumünster cuesta 5 CHF (gratis para menores de 17 años) e incluye una audioguía (lleva tus propios auriculares) y el acceso al pequeño museo de la cripta, donde se conservan los restos más antiguos de la antigua abadía. Más info en su web oficial.
Consejo: si tienes pensado visitar tanto la Fraumünster como subir a la torre de la Grossmünster, existe una entrada combinada por 8 CHF en lugar de pagar 5 CHF por cada una. Además, la entrada a ambas está incluida en la Zürich Card, de la que te hablamos en la sección de info útil.
4. Lindenhof, las mejores vistas (gratis) de Zúrich
Seguimos por el casco antiguo para poner rumbo a Lindenhof, una pequeña colina que ofrece unas vistas espectaculares sobre los tejados de la ciudad, el río Limmat y, en los días despejados, hasta los Alpes asomando en el horizonte. Pero además de ser un buen lugar para sacar la cámara, el Lindenhof está estrechamente ligado a los orígenes de la ciudad…
Aquí hubo un asentamiento celta y posteriormente un fuerte romano, cuando Zúrich todavía era conocida como Turicum. Siglos después se levantaron en la colina varios palacios medievales utilizados por reyes y emperadores. Hoy es un rincón tranquilo de la ciudad, con árboles centenarios, bancos de madera con mesitas donde puedes improvisar un picnic y lugareños jugando al ajedrez con piezas gigantes.
Lo mejor es que está en pleno casco antiguo, así que se puede incluir perfectamente en una ruta a pie por la ciudad. Subir cuesta un poco, ya que el camino está empedrado y tiene su pendiente, pero en menos de cinco minutos estás arriba y con las vistas recompensándote el esfuerzo. Y ya sabes: es gratis, no hay excusa para no acercarse, mejor con la luz del atardecer.
5. Ópera de Zúrich y Sechseläutenplatz
Este es sin duda uno de los edificios más elegantes de la ciudad. Inaugurada en 1891, por su escenario han pasado algunas de las grandes figuras de la ópera y el ballet internacional. La Ópera preside la enorme Sechseläutenplatz, uno de los principales puntos de encuentro de la ciudad, y su fachada neoclásica está decorada con bustos de personajes célebres como Mozart, Wagner, Shakespeare o Goethe.
Nosotros la vimos solo por fuera, pero si eres aficionado a la ópera o al ballet y tienes la oportunidad de asistir a un espectáculo, estamos seguros de que será un planazo para terminar el día. Aquí puedes echar un vistazo a la programación.
6. Bahnhofstrasse, la avenida más famosa de la ciudad
Si hay una calle que define Zúrich, esa es la Bahnhofstrasse. Con casi 1,4 km de longitud, esta avenida peatonal conecta la estación central (Zürich HB) con el lago, y es básicamente el sueño húmedo de cualquier amante del lujo… y la pesadilla de tu tarjeta de crédito.
A ambos lados encontrarás boutiques de firmas internacionales, relojerías y joyerías suizas, o grandes almacenes suizos clásicos como Globus. Y, cómo no, bancos. Muchos bancos. Si tienes pensado darte un capricho, este es tu sitio; y si tu presupuesto es más mochilero, mirar escaparates sigue siendo gratis :-p
Más o menos a mitad de camino llegarás a Paradeplatz, una de las plazas más populares de Zúrich y corazón histórico de su distrito financiero. En una de sus esquinas se encuentra Confiserie Sprüngli, una pastelería que es toda una institución zuriquesa y donde probar los famosos Luxemburgerli, unos pequeños macarons que llevan elaborando desde los años 50. Con la tripita más feliz, continúa hacia Bürkliplatz, donde nos espera nuestra siguiente parada.
7. Lago de Zurich (Zürichsee)
Después de tanto pateo, llega uno de nuestros planes favoritos: disfrutar del lago de Zúrich (Zürichsee) desde la orilla, subidos a un barquito o, mejor todavía… ¡Dándonos un chapuzón! Y es que pocas ciudades pueden presumir de tener un lago como este a dos pasos del casco histórico.
Desde Bürkliplatz puedes darte un agradable paseo por el borde del lago hasta el parque Rentenwiese o, si cuentas con algo más de tiempo, animarte a dar un paseo en barco. Desde el embarcadero de Bürkliplatz salen los barcos de ZSG en diferentes recorridos: desde paseos circulares de 1 hora hasta cruceros más largos. Incluso puedes utilizarlos para llegar a otras localidades del lago, como Rapperswil, y regresar después en tren.
¿Y qué pasa si viajas en verano? Entonces puedes hacer como los locales y darte un chapuzón en alguno de los badis (zonas de baño) repartidos por el lago. Lo malo es que suelen cobrar una entrada de aprox. 8 CHF. Uno de los más curiosos es Strandbad Mythenquai, que incluso cuenta con una pequeña playa de arena (no esperes nada súper exótico).
8. Montar en el Polybahn hasta Polyterrasse
Es momento de alejarnos un pelín del centro, pero de una manera muy particular. Te proponemos montarte en el Polybahn, un mítico funicular rojo que lleva funcionando desde finales del siglo XIX, y subir hasta la zona de la universidad ETH Zürich (por donde, por cierto, pasó Albert Einstein), en la parte alta de la ciudad. El trayecto dura un par de minutos (incluido en la Zürich Card), pero te aseguramos que es toda una experiencia.
El verdadero objetivo es llegar a la Polyterrasse, una gran terraza panorámica desde donde tendrás una estupenda vista del casco antiguo, con las torres de sus iglesias sobresaliendo entre los tejados y el Uetliberg cerrando el paisaje al fondo. Un plan facilísimo y diferente que hacer en Zúrich.
9. Subir al Uetliberg, la montaña de Zúrich
Si las vistas desde Polyterrasse te han parecido chulas, espera a ascender al Uetliberg. Con sus 871 metros de altitud, esta montaña es literalmente el techo de Zúrich y ofrece una de las panorámicas más alucinantes de toda Suiza: la ciudad a tus pies, el lago de Zúrich extendiéndose hacia el sur y una cadena de Alpes nevados en el horizonte… Te parecerá estar delante de un fondo de pantalla de ordenador.
Para llegar desde el centro de Zúrich, puedes tomar el tren S10 hasta la estación Uetliberg (25 minutos de trayecto) y, desde allí, caminar unos 10 minutos hasta la cima. Cómo son los suizos que hasta pusieron una estación de tren en lo alto de la montaña.
Una vez arriba, tienes varias opciones: subir a la torre mirador para ganar unos metros extra de perspectiva, tomar algo en el restaurante con terraza o lanzarte a explorar los senderos que recorren la cresta. El más popular es el Planetenweg (camino de los planetas), una ruta de unos 7 km que conecta Uetliberg con Felsenegg con maquetas del sistema solar a escala a lo largo del camino. Desde Felsenegg puedes bajar en teleférico hasta Adliswil y regresar a Zúrich en transporte público.
El billete de tren desde Zúrich está incluido si tienes el Swiss Travel Pass o la Zürich Card. Y no te olvides de llevar algo de ropa de abrigo, incluso en verano, pues allí arriba suele refrescar.
10. Lindt Home of Chocolate
Hay visitas que alimentan el alma. Y otras que alimentan el alma y el estómago. El Lindt Home of Chocolate (o Museo Lindt), ubicado a unos 10 km de Zúrich, pertenece claramente al segundo grupo y nos parece uno de los planes más divertidos que hacer en la ciudad. Te avisamos desde ya: si te suena a trampa turística, no puedes estar más equivocado.
Nada más entrar, te recibe una espectacular fuente de chocolate de más de 9 metros de altura Es hipnótico, es absurdo y es maravilloso a partes iguales. Bienvenido al museo más goloso del planeta. La visita al museo es interactiva (con audioguía en español) y repasa la historia del cacao, desde sus orígenes en Mesoamérica hasta cómo los suizos perfeccionaron el proceso y se quedaron con toda la fama.
Pero seamos honestos, todos, tanto adultos como niños, estamos locos por hincarle el diente a las degustaciones de los diferentes chocolates. Así que nuestro consejo es que ese día dejes un huequito para el postre 😉 Al terminar pasarás por la enorme Lindt Chocolate Shop, la tienda más grande de Lindt en el mundo, donde encontrarás prácticamente todo lo que fabrica la marca y unas cuantas tentaciones más para añadir peso a la mochila.
Eso sí, una advertencia que no puedes ignorar: las entradas se agotan rapidamente, sobre todo en temporada alta. Reserva en cuanto tengas claras tus fechas, o te quedas fuera literalmente.
→ Puedes comprar aquí la entrada al Lindt Home of Chocolate, con acceso al museo, audioguía y degustaciones incluidas.
Más cosas que ver y hacer en Zúrich
¿Tienes más tiempo? Genial, porque la lista de planes en Zúrich no termina aquí. Además de los 10 imprescindibles que acabamos de ver, hay museos, barrios y rincones curiosos que pueden merecer mucho la pena dependiendo de tus gustos. Apunta:
- Iglesia de San Pedro (Peterskirche): se trata de la iglesia más antigua de la ciudad y destaca sobre todo por su enorme reloj, considerado uno de los más grandes de Europa. Si tienes suerte, quizás coincidas con algún concierto en el interior.
- Museo Nacional Suizo (Landesmuseum): está justo al lado de la estación central y llama la atención porque parece un castillo Disney. Dentro hay un repaso completo a la historia y cultura helvética desde la prehistoria hasta hoy. La entrada cuesta 13 CHF y está incluida en la Zürich Card.
- Kunsthaus Zürich: es el museo de arte más grande de Suiza y alberga obras de artistas como Monet, Picasso, Van Gogh, Chagall o Giacometti, además de la mayor colección de pinturas de Edvard Munch fuera de Noruega. La colección permanente está incluida en la Zürich Card.
- Museo de la FIFA: una visita casi obligatoria si eres futbolero. A lo largo de tres plantas encontrarás más de 1.000 objetos relacionados con la historia del fútbol, experiencias interactivas y hasta el trofeo original de la Copa Mundial de la FIFA. La entrada cuesta 26 CHF y también está incluida en la Zürich Card.
- Café & Conditorei 1842: si en lugar de museos lo tuyo son los dulces, apunta esta cafetería histórica de Niederdorf. Lleva funcionando desde 1842 y conserva unos preciosos salones de estilo clásico repartidos en varias plantas. Su especialidad más famosa es el chocolate caliente, aunque tampoco le haríamos ascos a sus tartas y pasteles 😉
- Cabaret Voltaire: ¿sabías que el dadaísmo nació en Zúrich? Fue precisamente en este pequeño local del casco antiguo, donde en 1916 artistas y escritores comenzaron a reunirse, dando origen a uno de los movimientos artísticos más rompedores del siglo XX.
- Zürich-West y Viadukt: si quieres conocer la cara más moderna de Zúrich, acércate a su antiguo distrito industrial. Viejas fábricas y almacenes se han reconvertido en espacios culturales, restaurantes, tiendas y locales de diseño. Uno de los lugares más curiosos es Im Viadukt, donde los arcos de un antiguo viaducto ferroviario albergan tiendas, cafeterías y un mercado.
- Jardín Chino: situado cerca del lago, fue un regalo de la ciudad china de Kunming a Zúrich y está considerado uno de los jardines chinos más importantes fuera de China. Un remanso de paz precioso, especialmente en primavera cuando todo florece
- Jardín Botánico de la Universidad de Zúrich: otro plan tranquilo y además gratuito. Alberga miles de especies vegetales de todo el mundo, aunque lo más llamativo son sus tres grandes cúpulas tropicales. Un plan a tener en cuenta si buscas cosas que hacer en Zúrich si llueve.
Excursiones desde Zurich
Una de las grandes ventajas de utilizar Zúrich como base es que su ubicación y la excelente red de transportes de Suiza permiten hacer excursiones de un día para todos los gustos. Estas son nuestras 4 favoritas:
✓ Cataratas del Rin
A menos de una hora de Zúrich se encuentran las Cataratas del Rin (Rheinfall), el mayor salto de agua de Europa con 150 metros de ancho y 23 de alto, que impresionan mucho más en persona que en foto. Puedes acercarte a los diferentes miradores para contemplar la fuerza del agua y, durante la temporada de navegación, subir a una de las barcas que se aproximan muchísimo a las cataratas.
→ Si prefieres olvidarte de la logística, aquí puedes reservar la excursión a las Cataratas del Rin desde Zúrich con transporte y guía en español.
✓ Lucerna
Lucerna es la postal perfecta de Suiza: un precioso casco histórico, un lago esmeralda, montañas al fondo y el Kapellbrücke, el puente de madera medieval más fotogénico del país. Pasea sin rumbo por el casco antiguo, siéntate en una terraza frente al agua y disfruta. A veces no hace falta más.
→ Se puede visitar tanto por libre en tren como apuntándote a esta excursión a Lucerna desde Zúrich que incluye el transporte y tiempo libre para recorrer la ciudad a tu aire.
✓ Interlaken, Grindelwald y Lauterbrunnen
Enclavada entre dos lagos y rodeada de los Alpes berneses, Interlaken es el lugar perfecto para disfrutar de esos paisajes alpinos que te dejarán con la boca abierta. Podrás subir al Jungfraujoch (el Techo de Europa a 3.454 metros), practicar paracaidismo, parapente y barranquismo si te van las emociones fuertes, o simplemente flipar con el entorno a bajas pulsaciones.
→ Aquí puedes reservar la excursión a Interlaken desde Zúrich.
Interlaken es la puerta de entrada a los espectaculares paisajes de los Alpes berneses, pero si solo tienes un día desde Zúrich, nuestro consejo es aprovecharlo para conocer también Grindelwald y Lauterbrunnen. El primero está rodeado de algunas de las montañas más impresionantes de Suiza, mientras que Lauterbrunnen ocupa un precioso valle salpicado de cascadas
→ ¿Te animas con la excursión a Interlaken, Grindelwald y Lauterbrunnen en el mismo día?
✓ Monte Titlis
Y terminamos con una excursión para quienes quieren añadir una dosis de alta montaña al viaje. El monte Titlis supera los 3.000 metros de altitud y permite acercarse a un paisaje de nieve y glaciares con relativa facilidad. Un teleférico te lleva hasta la estación de montaña, donde te esperan unas panorámicas de vértigo (sobre todo si decides cruzar el espectacular puente colgante Titlis Cliff Walk).
→ Las excursiones desde Zúrich suelen incluir Lucerna y el monte Titlis.
Mapa con los lugares que visitar en Zurich
Para que puedas organizar tu visita de forma sencilla, en este mapa te dejamos señalados todos los lugares que ver en Zúrich de los que hemos hablado, además de otros puntos de interés que pueden venirte bien durante el viaje.
Consejos para visitar Zúrich
Ahora que ya tenemos claro qué ver y hacer, vamos con unos cuantos consejos prácticos para visitar Zúrich y organizar tu estancia sin complicaciones:
✓ Cuántos días se necesitan para visitar Zúrich
Creemos que 1 día es suficiente para conocer los principales lugares que ver en Zúrich, sobre todo porque buena parte del centro histórico se recorre fácilmente a pie. Con 2 días podrás tomártelo con más calma, subir al Uetliberg, visitar algún museo o el Lindt Home of Chocolate. Y si dispones de 3 días, aprovecharíamos uno para hacer alguna excursión por los alrededores.
Y recuerda que en Suiza no se ha eliminado el roaming, por lo que tendrás que planificar cómo tener internet. Aquí te contamos cómo tener internet en Suiza.
✓ Cómo llegar a Zúrich desde el aeropuerto
El Aeropuerto de Zúrich está a solo 10 km del centro y la forma más rápida y cómoda de llegar es en tren. Hay conexiones cada pocos minutos hasta la estación central Zürich HB y el trayecto dura apenas 10-15 minutos. El billete sencillo cuesta 7 CHF, aunque si compras la Zürich Card, el trayecto desde/hacia el aeropuerto ya está incluido.
✓ Cómo moverse por Zúrich
Para visitar el centro de Zúrich, tus piernas serán el mejor medio de transporte: las principales atracciones están bastante cerca unas de otras y pasear por el Altstadt es parte de la experiencia. Para llegar a lugares más alejados, puedes utilizar la estupenda red de tranvías, autobuses, trenes y barcos, todos integrados en el sistema de transporte ZVV.
✓ ¿Merece la pena comprar la Zürich Card?
La Zürich Card es un pase que incluye transporte público ilimitado por Zúrich y alrededores, incluyendo el aeropuerto y Uetliberg, además del Polybahn y determinados paseos en barco por el lago y el río Limmat. También ofrece entrada gratuita o descuentos en numerosos museos y atracciones. Compensa si vas a utilizar bastante el transporte y visitar varias atracciones. Más información sobre la Zürich Card.
✓ Dónde alojarse en Zúrich
Nuestra zona favorita es el casco antiguo (Altstadt), la zona más bonita de Zúrich (y la más cara también, ops…). Dos buenas opciones (y no excesivamente caras) son Hotel Hirschen y Hotel Marta – 1950’s. Si quieres ahorrar, amplía la búsqueda a barrios algo más alejados: gracias al excelente transporte público, llegar al centro será sencillo.
Y hasta aquí nuestras recomendaciones de cosas que ver y hacer en Zúrich. Como has podido comprobar, la ciudad tiene mucho más que ofrecer de lo que su fama de cara y financiera sugiere: historia medieval, naturaleza a dos pasos, chocolate en cada esquina y excursiones de ensueño para completar el viaje. Esperamos que esta guía te ayude a organizar tu visita y que disfrutes muchísimo de Zúrich. ¡Buen viaje, mochilero!
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