10 RAZONES PARA IR A TIOMAN ISLAND

La verdad es que no es difícil encontrar cosas maravillosas en una islita perdida por la costa este de Malasia, pero si eres de los que prefieren ver que creer, aquí te doy mis razones ilustradas para ir a Tioman Island.

RELAX

Unos días donde la rutina pura y dura no existe: olvídate de despertador, oficina, citas y reloj. Mi rutina en la isla consistía en dormir, despertarme, paseo en la playa, baño, comida, siesta, internet, baño, paseo, baño, atardecer, cena, internet, dormir. Una vida muy dura, pero alguien tenía que hacerlo!

BAÑOS

No soy una gran amante del bronceado (de aquí mi colorido cadavérico en barriga y piernas) y no entiendo a aquellas personas que en cuanto ven dos rayos de sol se transforman en lagarto y se tumban bajo nuestra estrella más luminosa durante horas y horas (y horas, y horas…). En cambio soy una gran amante de los baños, así que en cuanto piso una playa: zas! Al agua! (De aquí mi colorido fresón de Huelva en cara y hombros). Y ¿cómo resistirse con aguas claritas como estas de Tioman island?

NOODLES Y ARROZ

Me encanta la comida de Malasia. Pero lo bueno de las islas es que aparte de encontrar lo típico del país hay marisco por todos lados y más barato yuhuu! Así que mis 5 días en la isla estuvieron llenos de gambas, calamares, mejillones, langostinos… siempre con noodles y arroz ¿eh? No te creas que me he pegado un festín, pero estaba todo tan rico que no podía parar de comer. W mee (noodles) y nasi (arroz) goereng (frito)

ATARDECERES

Aquí vi uno de los atardeceres más bonitos de siempre y es que por cuanto tópico pueda resultar, los atardeceres frente al mar tienen aquel je ne sais quoi (una que es muy políglota mon deu!)
 

SOLEDAD

Obvio que hubiera preferido compartir este viaje con Rober, pero me ha encantado pasar esos días en la casi completa soledad sin hordas de guiris por todos lados y teniendo mi playa desierta para mi solita y todo el tiempo del mundo para poder escribir y leer.

NATURALEZA

Tioman es pura naturaleza: está formada por varios pueblos, el “mio” se llamaba Genting Village y, aparte de las pocas casitas que tiene, el muelle y el campo de basket, hay solo una cosa: naturaleza! Playa y mar por un lado, bosques con senderos, cascadas y animalillos salvajes por otro. Aquí vi a un lagartón nadar por un río, a una serpiente verde fosforita en el jardín del hostal, miles de pececitos de colores… me sentía como Mogli, eso sí, iba vestida ¿eh? Que aquí el topless está prohibido!

HELADO

Ese pedazo de helado (ice-kakang) fue de lo mejor que me pasó en este viaje: que cosa más rica por favor! Colorantes y sustancias no identificadas a un lado, este helado-granizado me robó el corazón, lastima haberlo descubierto la última noche (maldita racanaaaaaaaa). Aparte de hielo y jugos de fruta tenía trocitos de gelatina, maíz y judías dulces, sé que no suena muy bien pero juro que estaba de muerte!

HOTEL

No solo mi cabañita me hizo muy feliz sino sobre todo los encargados del hotel: Atan y Mr Goh. Se portaron super bien conmigo, siempre fueron super amables y hasta me invitaron a cenar en más de una ocasión!

PASEOS

No me gustan los trekkings (en Nueva Zelanda no sé como sobreviviré) pero me encanta pasear por las ciudades (es la mejor forma de conocerlas) y como en Tioman no había una ciudad en sí, pasé muchas horas paseando por la playa, por el muelle, por la playa y por la playa!

LLEGADA Y SALIDA

Bueno, eso no pasó en Tioman, pero si no hubiese habido viaje a Tioman no hubiese pasado (uy si parece un tragalenguas!). La llegada a Mersing (la ciudad donde se toma el ferrry para ir a Tioman) fue legendaria: llegar a una estación desconocida a las 12 de la noche no es buen plan y menos cuando descubres que no hay taxis que te lleven al hotel… Pero si te cruzas con personas como Haliza el plan cambia: te lleva en el coche con su madre y su hermana al hotel, te ayuda a hacer el check in, te invita a tomar una bebida, te presenta a sus amigas y queda contigo para desayunar al día siguiente. La magia de viajar!

Y a la vuelta en Mersing, me esperaba otra sorpresa: un amigo nuevo. Nada menos que el vendedor de fruta de la estación! Hemos hablado de los viajes, de su vida, de cómo le gusta su trabajo porque cada día conoce gente nueva… Muy majoooo e incluso me regaló muchas bolsitas de fruta para que las comiera en el viaje a Melaka!

La gente de Malasia es super hospitalaria, me encanta este país.

Estas son mis razones para ir a Tioman… ¿te animas a encontrar las tuyas?
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4 comentarios en “10 RAZONES PARA IR A TIOMAN ISLAND”

    1. Hola Carlos. Yo diría que es un lugar para ir por temporadas o de vacaciones. A partir de octubre-noviembre sufre la época de lluvias y practicamente cierra todo. Si buscas algún sitio para ir a vivir durante todo el año, bonito y con buenos precios, por qué no miras Bali? Un abrazo!

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