La llaman «la pequeña Bora Bora», pero tenemos bastante claro que esta isla de la Polinesia Francesa no necesita vivir a la sombra de nadie. Su laguna de aguas turquesas es una pasada y basta con adentrarse un poco hacia el interior para encontrarse rodeado de montañas cubiertas de vegetación, plantaciones de piña, senderos y miradores espectaculares. Si quieres saber todo lo que ver y hacer en Moorea, te lo vamos a contar.
Durante los 4 días que pasamos en Moorea visitamos sus playas más bonitas (alguna con sorpresa), hicimos snorkel entre rayas y tiburones, navegamos por la laguna con algún que otro susto y descubrimos algunos de sus rincones más icónicos. Para que tú también puedas aprovechar al máximo tu tiempo, en este artículo te contamos nuestros 12 imprescindibles que ver y hacer en Moorea, y unos cuantos planes extra para completar el viaje. Además, te dejamos un mapa final que te será muy útil para ubicarte y unas cuantas recomendaciones para planificar la visita.
Qué ver y hacer en Moorea
Nosotros llegamos en ferry desde Tahití y estuvimos 4 días explorando Moorea a nuestro aire. Y no, no nos aburrimos ni medio minuto: playas, montañas, miradores, senderos, restos arqueológicos, carreteras panorámicas rodeadas de cocoteros, amaneceres y atardeceres de película. Moorea es mucho más variada de lo que imaginábamos antes de llegar.
Si estás organizando un viaje por la Polinesia Francesa, a continuación te contamos nuestros 12 imprescindibles que ver y hacer en Moorea, o al menos aquellos lugares y planes que a nosotros más nos gustaron.
1. Tour en barco por la laguna de Moorea
Empezamos por todo lo alto con el que para nosotros es el PLAN en Moorea. Vale, no es el más barato, pero una excursión en barco por su laguna es la mejor manera de descubrir ese universo de aguas turquesas que rodea la isla y, de paso, contemplar desde el mar su espectacular perfil montañoso. En ese momento entenderás por qué Moorea está considerada uno de los lugares más bonitos de toda la Polinesia Francesa. El contraste entre el agua turquesa, los motus cubiertos de cocoteros y las montañas volcánicas del interior crean un paisaje difícil de olvidar.
Aunque el itinerario depende de cada operador, estos tours suelen incluir paradas de snorkel en jardines de coral y peces tropicales y visitas a zonas poco profundas arenosas donde es habitual nadar con rayas y tiburones de punta negra. Aunque impresiona verlos tan cerca, están acostumbrados a la presencia humana y, por lo general, son completamente inofensivos si se respetan las indicaciones del guía. Algunas excursiones también pasan por los curiosos tikis sumergidos de Papetoai, seis esculturas de piedra volcánica colocadas bajo el agua en 1998.
Además del snorkel, muchos tours incluyen una parada en un motu privado para disfrutar de un almuerzo con cocina polinesia o fruta tropical, e incluso demostraciones sobre cómo abrir un coco, preparar el tradicional poisson cru o conocer el uso de plantas locales. Es una forma muy entretenida de acercarse a la cultura en un entorno insuperable.
Hay tanto tours de medio día como excursiones más completas que ocupan prácticamente toda la jornada e incluyen la comida en un motu. Estas son algunas opciones interesantes que puedes reservar online:
- Tour de 4 horas en barco con bebidas (con opción de ampliarlo a 6 horas con comida)
- Paseo en barco con fondo de cristal
- Tour de snorkel en grupos pequeños (con opción de incluir comida en Cocobeach)
Y si tu presupuesto es ajustado, no te preocupes: hay una forma de llegar por tu cuenta a una de las zonas donde suelen verse rayas y tiburones gastando muy poco. Te contamos cómo hacerlo más adelante porque fue uno de nuestros planes favoritos en Moorea y que no olvidaremos nunca (por un motivo muy concreto que te desvelamos luego).
2. Avistamiento de ballenas en Moorea
Si visitas Moorea durante la temporada de ballenas, que se extiende entre julio y noviembre, esta será una de las experiencias más brutales del viaje. Cada año, las ballenas jorobadas llegan a las aguas de Polinesia Francesa para reproducirse y criar a sus ballenatos, y Moorea es uno de los mejores lugares del archipiélago para observar a estos gigantes marinos.
Pasan los minutos, el océano parece vacío, hasta que una enorme espalda oscura emerge a pocos metros y te recuerda lo maravillosa que es la naturaleza. Y si las condiciones y la normativa lo permiten, existe la posibilidad de lanzarse al agua para observarlas desde una distancia respetuosa.
Eso sí, ten en cuenta que estamos hablando de animales salvajes, así que ni el avistamiento ni mucho menos nadar con ellas puede garantizarse. Además, la actividad está bastante regulada en Polinesia Francesa para reducir el impacto sobre los cetáceos, por lo que es importante contratar la excursión con un operador autorizado y seguir siempre las indicaciones del guía.
En nuestro caso decidimos hacer el tour de avistamiento de ballenas desde Tahití, que encajaba mejor en nuestra ruta. Pero si quieres vivir la experiencia desde Moorea, hay excursiones de avistamiento de ballenas con salida desde la propia isla.
Importante: reserva con antelación si viajas en plena temporada y no dejes esta actividad para tu último día en Moorea. El estado del mar y la presencia de los animales pueden hacer que una salida se modifique o cancele, así que tener cierto margen siempre viene bien.
3. Las mejores playas de Moorea
Aunque la imagen aérea de Moorea pueda hacer pensar que toda la isla está rodeada de playas de arena blanca, en realidad buena parte de su costa no tiene playas como tal. Por suerte, sí hay unas cuantas donde plantar la toalla, darse un baño y, en algunos casos, ponerse las gafas y hacer snorkel directamente desde la orilla. Estas son, para nosotros, las mejores playas de Moorea:
✓ Temae Beach
Es una extensa playa pública de arena blanca salpicada de cocoteros situada en el noreste de Moorea, al lado del Sofitel Kia Ora Moorea Beach Resort y muy cerca del aeropuerto. Frente a ella se extiende una enorme laguna de diferentes tonos de azul, con la silueta de Tahití al fondo.
Además de ser una playa estupenda para bañarse, Temae es de los mejores lugares de Moorea para hacer snorkel desde la orilla. Hay zonas de coral con peces tropicales relativamente cerca de la playa, y si tienes suerte, incluso podrás ver mantarrayas, tiburones de arrecife o tortugas. La corriente se nota, así que lo mejor es empezar en la zona más al norte y dejarse llevar hacia el sur. Como siempre que entres en una zona de arrecife, evita pisar o tocar el coral.
El acceso es gratuito y dispone de una zona de parking amplia. Y ya que vienes hasta aquí, aprovecha para acercarte también al mirador de Toatea, del que te hablamos más adelante y desde donde tendrás una perspectiva completamente diferente de esta parte de la laguna.
Por cierto, el Sofitel ofrece un day pass por unos 100$ que incluye el uso de sus instalaciones más una comida. Nosotros optamos por pasar un par de horas en la playa pública y seguir recorriendo la isla, pero si la idea de pasar todo el día como una reina en el resort te hace tilín, que sepas que existe esa opción.
✓ Ta’ahiamanu Beach
Otra de nuestras playas públicas favoritas de Moorea, escondida en la entrada de la bahía de Opunohu y rodeada por el espectacular paisaje montañoso del norte de Moorea. Quizás es menos resultona que la anterior, pero a cambio cuenta con zonas de sombra, mesas para hacer picnic, parking y baños, por lo que es muy cómoda para pasar unas horas. También puedes hacer snorkel desde la propia playa.
Nosotros pasamos por aquí un sábado y el ambientillo local nos encantó. Además, pudimos conocer a uno de los vecinos más queridos de la isla: un pedazo de cerdo acuático que no paraba de robar la comida directamente de las toallas.
✓ Tiahura Beach
Es una playa algo más estrecha que las anteriores, pero menos concurrida; tiene aguas transparentes y poco profundas, ideales para nadar con tranquilidad, y bajo la superficie hay bastante vida marina, con corales, peces tropicales, rayas, tiburones de punta negra y hasta alguna tortuga, todo a un paso de la orilla. Cuenta con zona de aparcamiento gratuito y merendero con sombra y baños.
Toda esta parte de la isla es especialmente bonita a última hora del día: la costa oeste de Moorea ofrece algunos de los mejores atardeceres de la isla. Pero ojo, porque el parking cierra a las 17.30h, tenlo en cuenta para no quedarte “atrapado”.
✓ Les Tepaniers Beach
Muy cerca se encuentra Les Tipaniers Beach, una playa de arena blanca, con palmeras que dan algo de sombra y unas vistas preciosas hacia los motus que hay frente a la costa. Aunque la playa pertenece al Hotel Les Tipaniers, el acceso es público, pero con zonas restringidas. Hay un restaurante con vistas a la laguna y el club Tip Nautic donde contratar actividades acuáticas o tours.
Lo mejor de Les Tipaniers está un poquito más allá de la orilla. Desde aquí puedes llegar a las zonas poco profundas de la laguna, donde es habitual encontrar rayas y tiburones de punta negra nadando en libertad. Para nosotros fue una de las experiencias más chulas de Moorea. Te contamos cómo organizar esta excursión por libre en el siguiente apartado.
4. Alquilar un kayak o un barco sin licencia en Les Tipaniers Beach
Uno de los planes que más ganas teníamos de hacer en Moorea era visitar Les Tipaniers Beach, no solo por darnos un bañito en la playa, una de las más conocidas de Moorea, sino porque aquí se pueden alquilar kayaks y barquitos sin licencia en el Tip Nautic (gracias, Rudy por el tip) para llegar por libre hasta una zona de arena poco profunda en mitad de la laguna donde es habitual encontrarse con rayas y tiburones de punta negra. Puedes dejar el kayak o el barco amarrado en una boya y meterte a hacer snorkel sin riesgo aparente…
Y decimos aparente porque hasta aquí el plan suena fantástico… Nosotros optamos por el barquito, nos dieron las indicaciones precisas y partimos hacia las mantas. Amarramos, apagamos el motor, nos lanzamos a ver los animalillos y subimos de nuevo al barco para explorar otras zonas de la laguna… Nos desenganchamos de la boya, aceleramos y brum brum brum… El motor se nos para, ¡y no hay forma de ponerlo en marcha de nuevo! La corriente nos llevaba a la deriva, hasta que una familia local nos rescató y nos pudo remolcar hasta la boya. Allí llamamos al del alquiler y nos vinieron a recoger… Casi adelantamos el regreso a Tahití un par de días sin querer.
Pero desventuras aparte, es una opción divertida de conocer lo que se esconde en las aguas de la laguna, y una alternativa más asequible a los tours de barco. Los barcos son relativamente fáciles de manejar, no tienen mucha potencia y cuentan con techo para resguardarte del sol. Aunque ojo con la corriente si alquilas el kayak, si no estás acostumbrado a remar, puede jugarte una mala pasada.
El punto de las mantarrayas y tiburones es fácil de encontrar porque siempre hay barquitos y kayaks (aunque si quieres apuntarlo, en Google Maps aparece como «Banc de sable Raies et requins«). Y si tienes más tiempo, puedes continuar hacia los motus Tiahura y Fareone, donde hay zonas de coral para hacer snorkel. Aquí es donde está el Restaurante Coco Beach, del que te hablamos en el siguiente punto.
Consejos: si sabes cuándo vas a ir, lo mejor es reservar el barco o el kayak el día antes porque no siempre tienen disponibilidad. El precio del barco es de 60.000 XPF 1 hora, 80.000 XPF 2 horas, etc. El kayak individual cuesta 1.000 XPF la hora y el doble 1.500 XPF la hora.
5. Comer en el Coco Beach Restaurant
El Coco Beach es un restaurante situado en Motu Tiahura, en mitad de la laguna y rodeado de aguas turquesas y buenos puntos para hacer snorkel. Así que ya puedes imaginar que la experiencia es mucho más completa que simplemente ir a comer. La gracia es pasar unas horas en el motu, darse un baño y hacer snorkel después de sentarse a la mesa. Es imprescindible reservar con antelación en su web, porque es uno de los mejores planes que hacer en Moorea y hay plazas limitadas.
Para llegar, el propio restaurante ofrece un pequeño barco desde la isla principal (te indicamos la ubicación exacta en el mapa) por 500 XPF por persona ida y vuelta (gratis para menores de 12 años). Los barcos salen cada 30 minutos entre las 10:00 y las 13:00 y, cuando hagas la reserva, tendrás que seleccionar la opción con traslado y la hora de salida (se paga en el restaurante). Otra alternativa es llegar por tu cuenta en barco, kayak o paddle desde Les Tipaniers, como vimos en el punto anterior. En este caso también necesitas reservar mesa, pero seleccionando la opción sin traslado.
En cuanto a la comida, no es tipo buffet como en otros motus, sino que la carta ofrece un poco de todo, desde pescados y carnes a la parrilla hasta ensaladas. Los precios son razonables, con principales entre 2.000 y 3.500 XPF y las bebidas tampoco son excesivamente caras comparadas con otros restaurantes. Nosotros pedimos pulpo y brochetas de atún a la parrilla y realmente estuvo todo brutal y las raciones eran inmensas. De los mejores restaurantes en todo el viaje a Polinesia.
Aunque sin duda lo mejor del lugar es su ubicación y su ambientillo, con mesas junto a la playa, vistas hacia las montañas de Moorea y una zona de snorkel muy cerca del restaurante donde nadar con rayas, peces mariposa y otros peces de arrecife.
Importante: Coco Beach abre únicamente para comer, de miércoles a domingo, y la reserva es obligatoria. Además, al tratarse de un restaurante al aire libre en un motu, pueden cerrar si hace mal tiempo.
6. Belvédère d’Opunohu (Belvedere Lookout)
Dejamos por un momento la laguna para adentrarnos en el interior de Moorea y conocer uno de sus miradores más espectaculares. El Belvédère d’Opunohu está a 240 metros de altitud y desde allí verás a un lado la bahía de Cook y al otro la bahía de Opunohu, separadas por la inconfundible silueta del monte Rotui, de 899 metros. Todo rodeado de montañas cubiertas de vegetación. Una impresionante panorámica que ha convertido a Moorea en una de las islas más fotogénicas de la Polinesia Francesa.
La carretera que asciende está asfaltada hasta el mirador, donde hay parking, por lo que se puede llegar fácilmente en coche, aunque si vas en una de esas scooter de 50 CC o eléctrica que casi no tiran, mejor plantéatelo, porque hay algunas subidas empinadas.
El Belvedere se encuentra dentro del valle de Opunohu, una de las zonas más interesantes de Moorea, donde también se pueden visitar antiguos marae, plantaciones de piña y recorrer varios senderos. De hecho, desde las inmediaciones del mirador parten rutas de senderismo muy populares, como Three Pines y Three Coconuts, de las que te hablamos en el siguiente punto.
7. Trekking al Three Pines Lookout
Ya que has llegado hasta el Belvedere, puedes aprovechar para una o varias de las rutas de senderismo que se adentran en las montañas del valle de Opunohu. La más conocida y accesible es el Three Pines Trail (Col des 3 Pinus), una ruta relativamente corta y sencilla (aunque hay una breve parte en la que hay que «escalar» con la ayuda de una cuerda unas rocas) que te lleva a un mirador espectacular en el corazón verde de Moorea.
El sendero atraviesa un bosque tropical bastante frondoso, con raíces, helechos y algún tramo que puede estar embarrado y resbaladizo si ha llovido recientemente. No tiene grandes desniveles ni una dificultad excesiva, aunque es imprescindible llevar calzado adecuado (nada de chancletas de playa). Calcula unas 2 horas para completar la ruta con tranquilidad, incluyendo la parada en el mirador.
La gran recompensa es el mirador final, que ofrece vistas abiertas a las montañas de Moorea, con el monte Rotui y las bahías de Cook y Opunohu al fondo. Hay 3 pinos que dan el nombre al sendero y una sorpresita extra: un columpio de madera que se ha convertido casi en la foto oficial del Three Pines.
✓ Otros senderos que hacer en Moorea
Si te gusta caminar y tienes más tiempo, hay otras rutas en la isla igual de interesantes, apunta:
- Three Coconuts Pass (Col des 3 Cocotiers): parte también desde el Belvedere, pero es bastante más larga que la anterior. El recorrido completo tiene unos 7 km y atraviesa el valle hasta alcanzar un collado con vistas panorámicas sobre Rotui y las dos bahías.
- Magic Mountain: una caminata corta que asciende por una pista pavimentada hasta un mirador sobre la laguna y la costa noroeste de Moorea. El acceso atraviesa terrenos privados y hay que pagar una entrada de 200 XPF.
- Mont Rotui: la subida al pico de 899 metros es mucho más exigente, con fuertes pendientes y tramos expuestos, así que está reservada para senderistas experimentados y es recomendable hacerla con un guía local.
8. Marae del valle de Opunohu de Moorea
Antes o después de visitar el Belvedere y hacer el trekking al Three Pines, te recomendamos parar en los marae del valle de Opunohu, varios yacimientos arqueológicos escondidos entre la vegetación que permiten conocer una parte de la cultura más ancestral del pueblo polinesio. Los marae eran espacios sagrados al aire libre donde se celebraban ceremonias religiosas, reuniones y otros actos importantes de la comunidad.
En el valle de Opunohu se han identificado más de 500 estructuras de este tipo, aunque el más conocido y visitado es el Marae Titiroa, un antiguo lugar de encuentro ceremonial que todavía conserva su ahu, la plataforma de piedra basáltica de unos 40 metros de largo y 17 de ancho que servía de soporte a la representación del dios, entre grandes árboles.
Puede visitarse con facilidad, ya que está al lado de la carretera y cuenta con paneles informativos que explican su función y su historia. Pero si tienes tiempo y ganas, existe un sendero señalizado conocido como Sentier des Ancêtres (Sendero de los Ancestros) que conecta diferentes yacimientos arqueológicos a través del bosque. El recorrido completo es de aprox 1,7 km. Lleva repelente de mosquitos, porque aquí son especialmente agresivos.
Aunque no resultan tan impresionantes como otros yacimientos arqueológicos en el mundo, son de los pocos vestigios que quedan de la Polinesia anterior a la llegada de los misioneros y tienen un enorme valor cultural y espiritual para los polinesios. Respeta el lugar, no subas a las estructuras ni muevas o pises las piedras.
9. Tour 4×4 por el interior de Moorea
Otra forma de conocer la cara más salvaje de Moorea es apuntarse a un tour en 4×4 por el interior de la isla. Estas excursiones permiten adentrarte por pistas sin asfaltar, atravesar bosques y llegar a rincones a los que resulta imposible hacerlo por libre.
Los itinerarios varían dependiendo del operador, pero suelen incluir plantaciones, miradores, los antiguos marae del valle de Opunohu y alguna parada para probar productos locales y aprender un poco más sobre la historia y la cultura polinesia. Nosotros nos apuntamos a este tour 4×4 por Moorea y nos parece una forma excelente de conocer la Moorea más auténtica.
Por si no lo sabes todavía, Moorea es famosa por sus piñas, y uno de los grandes protagonistas de la excursión es la Route des Ananas (Ruta de las Piñas), una pista que atraviesa enormes plantaciones de esta fruta rodeadas por las montañas volcánicas del centro de la isla. Otra parada es la fábrica de zumos Rotui y destilería Manutea Tahiti, donde elaboran zumos con frutas locales y diferentes licores, que podrás probar. Ah, y también conocimos al habitante de ojos azules más icónico de la isla… pero nada de spoilers.
Si buscas algo con un poquito más de adrenalina, otra opción es hacer un tour en quad por Moorea, que permite recorrer algunas de estas mismas pistas y plantaciones.
10. Mirador de To’atea
Otro mirador que no deberías saltarte es To’atea, situado junto a la carretera circular y justo por encima de Temae Beach. No tiene nada que ver con los miradores del interior; aquí la protagonista es la laguna. Desde el mirador tendrás a tus pies Temae Beach, enfrente la silueta de Tahití y a un lado los bungalows sobre el agua del Sofitel Resort. Es una de las panorámicas más icónicas de la isla.
Hay un pequeño parking en la misma carretera y apenas necesitas unos minutos, así que es una parada muy fácil si estás dando una vuelta en coche o scooter por esta parte de Moorea. Ven por la mañana, cuando el sol ilumina la laguna y el agua luce esos tonos turquesa tan característicos de la Polinesia Francesa.
Curiosidad: en el mirador encontrarás también una pequeña estela en memoria de las víctimas del accidente de un avión de Air Moorea ocurrido el 9 de agosto de 2007, poco después de despegar de la isla.
11. Bahías de Cook y de Opunhohu
Estas bahías, en la costa norte de la isla, forman uno de los paisajes más espectaculares y reconocibles de Moorea. Se trata de dos enormes entradas de mar separadas por el imponente monte Rotui, una afilada montaña volcánica cubierta de vegetación que domina todo el entorno. Ya habrás contemplado su inconfundible silueta desde el Belvedere, pero merece la pena recorrerlas también por sus carreteras y disfrutarlas al nivel del mar.
La bahía de Cook, también conocida como bahía de Pao Pao, debe su nombre al capitán James Cook, aunque, curiosamente, nunca llegó a fondear aquí durante su tercer viaje en 1777. Hoy es una zona bastante desarrollada de Moorea, con el pequeño pueblo de Pao Pao, tiendas, restaurantes, alojamientos y el mercado local, un buen sitio para comprar fruta tropical, vainilla o recuerdos elaborados por artesanos de la isla.
La vecina bahía de Opunohu es mucho más tranquila y salvaje. Se adentra unos 3 km en la isla y está rodeada de montañas cubiertas por una exuberante selva tropical. Sus aguas suelen ser tranquilas, así que no es raro ver las típicas canoas polinesias navegando por aquí cuando las condiciones acompañan.
Y si es hora de comer, te recomendamos parar en Tama Hau Opunohu’s Bay, un restaurante con vistas a la bahía donde probar algunos platos locales.
12. Tiki Village
Cerramos nuestra lista de imprescindibles con una propuesta diferente. El Tiki Village Fenua es una recreación de un típico poblado polinesio, donde sumergirse en la cultura local a través de talleres de artesanía (como pareos, trenzado de hojas de cocotero o tallado de madera), tatuajes tradicionales, gastronomía y danzas de Polinesia.
Leímos que por las noches se celebra «The Polynesian Show», que incluye una cena estilo buffet de cocina tradicional (a menudo cocinada en horno de tierra), seguida de un espectáculo de danzas de fuego y música en vivo que narra, a través de la coreografía, la historia de Moorea desde sus primeros pobladores hasta hoy. Tienen lugar los martes y viernes de 18:00 a 22:00 y es necesario reservar con antelación en su web.
¿Es una turistada? Sí. Pero si nunca has asistido a un espectáculo de danza polinesia, puede ser una buena oportunidad para hacerlo y, de paso, conocer algo más sobre la cultura local más allá de las playas y la laguna. Así que tú decides si te merece la pena o no. Nosotros nos pasamos con la moto, pero no nos dio muy buenas vibras, así que nos conformamos con hacer una foto a otro tiki de la isla…
Más cosas que ver y hacer en Moorea
Si dispones de más tiempo y ya has tachado de la lista los 12 imprescindibles, aquí van unos cuantos planes diferentes y lugares que visitar en tu viaje a Moorea:
- Te Fare Natura: un moderno ecomuseo situado a la entrada del valle de Opunohu dedicado a la biodiversidad y cultura de Polinesia Francesa. Cuenta con acuarios, exposiciones y experiencias interactivas, por lo que también puede ser un buen plan si te toca un día lluvioso o viajas con niños.
- Lycée Agricole d’Opunohu: además de ser una escuela agrícola, se puede visitar parte de su finca y conocer los cultivos del valle de Opunohu. En su tienda venden productos elaborados allí mismo, como zumos, mermeladas, helados y sorbetes. La visita es gratuita, aunque cierra los fines de semana.
- Coral Gardeners: esta organización nacida en Moorea trabaja en la restauración de los arrecifes de coral y podrás conocer sus viveros y aprender cómo desarrollan sus proyectos de conservación. Más info.
- Hacer submarinismo: si tienes certificación (o quieres hacer un bautismo), Moorea cuenta con varios centros de buceo y puntos de inmersión alrededor de la isla. Bajo el agua encontrarás arrecifes, tortugas, peces tropicales y diferentes especies de tiburones, entre ellas tiburones de punta negra y tiburones limón.
- Jardín de Corail du Motu Ahi: otro buen punto para hacer snorkel entre peces tropicales y rayas. Para llegar hay que contratar una embarcación desde la costa y, como puede haber corriente, parte del recorrido está equipado con cuerdas y boyas.
Mapa con los imprescindibles de Moorea
Para que puedas organizar mejor tus días, en este mapa te dejamos la ubicación de todos los lugares que ver en Moorea que hemos mencionado a lo largo del artículo:
Info práctica para visitar Moorea
Terminamos con algunos datos básicos que te ayudarán a organizar tu estancia en Moorea. No nos enrollamos demasiado porque tenemos una guía específica con todos nuestros consejos para viajar a Moorea (LINK).
✓ Cuántos días necesitas para visitar Moorea
Nosotros pasamos 4 días y 4 noches y nos pareció un tiempo perfecto, aunque no nos hubiera importado nada pasar un par de días extra para disfrutar más de playas y relax. Si vas justo, dedicaríamos un mínimo de 3 días, aunque con 4 podrás combinar laguna, playas e interior sin tener que ir corriendo de un lado para otro.
✓ Alojamiento en Moorea
La mayor oferta de alojamientos se concentra en la costa norte, sobre todo alrededor de las bahías de Cook y Opunohu y la zona de Les Tepaniers, aunque encontrarás opciones repartidas por toda la isla. Nosotros nos alojamos en AIMEHO – Moorea Beach Camp, un bungalow sencillo y económico compuesto por una cabañita de madera privada frente al mar, con cocina y baño, que nos vino genial como base para recorrer Moorea por nuestra cuenta. Estuvimos de lujo, la verdad.
✓ Cómo llegar a Moorea
Lo más habitual es llegar en ferry desde Papeete (Tahití). Hay 2 empresas (Aremiti y Tuatea) con varias salidas diarias y el trayecto dura aproximadamente 45 minutos. También existen vuelos desde Tahití, aunque no tiene demasiado sentido a no ser que tengas el pase de vuelos de Air Tahiti. El puerto se encuentra en Vaiare, en la costa este de Moorea.
✓ Cómo moverse por Moorea
Para tener libertad total, lo mejor es alquilar coche o scooter. Moorea tiene una carretera costera de unos 60 km que da la vuelta completa a la isla y conducir por ella, parando en playas, miradores y bahías, es parte de la experiencia. El transporte público existe, pero resulta bastante limitado para hacer turismo. Nosotros alquilamos nuestro scooter con Moorea Rent Car & Scooter y recorrimos la isla a nuestro aire durante nuestra estancia. Eso sí, la motillo era de 50 CC (sin carnet de moto no puedes alquilar una superior) y echamos de menos algo de potencia.
Hasta aquí nuestra guía con los mejores lugares que ver en Moorea. Como habrás comprobado, esta pequeña isla concentra playas de ensueño, montañas cubiertas de selva, miradores espectaculares y una laguna que parece sacada de un filtro de Instagram… pero de verdad.
Si estás organizando un viaje por la Polinesia Francesa, para nosotros Moorea es una parada imprescindible. De hecho, nos parece una de las islas más fáciles de visitar (gracias a su cercanía a Tahití, que es la puerta de entrada al país), completas y entretenidas. Fue una de nuestras favoritas, la verdad.
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