10 cosas que ver y hacer en Pekín ¡imprescindibles!

Hay muchas cosas que ver y hacer en Pekín. Muchísimas. Esta ciudad es inmensa, repleta de historia y de contrastes que te van a volar la cabeza. Puedes pasar del bullicio de un mercado callejero con brochetas misteriosas (¿eso era tofu… o medusa?) a un templo milenario que parece sacado de una peli de artes marciales. Y todo en cuestión de minutos.

Pekín es una ciudad que abruma y enamora al mismo tiempo. Tiene esa mezcla de tradición imperial, comunismo a lo grande, modernidad de rascacielos y caos con encanto. Vamos, que aquí no te aburres ni aunque lo intentes. Así que si estás planeando un viaje y no sabes por dónde empezar, hemos preparado una lista con las mejores 10 cosas que ver en Pekín: lugares top, experiencias únicas y algún que otro consejo para sobrevivir al tráfico, al idioma… y al picante.

Aunque bueno, lo de 10 tiene algo de trampa, porque si te pones a sumar cosillas, son muchas más jeje.

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Qué ver en Pekín: los imprescindibles

Tenemos especial cariño a esta ciudad: aquí es donde pasamos los últimos 6 días de nuestro periplo de 9 meses por Asia y la verdad es que la disfrutamos mucho. No solo nos regaló una estancia maravillosa con sol y cielos azules (algo bastante extraño en esta parte del mundo), sino que nos conquistó por completo. Y es normal: con un menú que incluye Ciudad Prohibida, Muralla China, Templo del Cielo, mercados rarunos y hutongs, cualquiera se queda con hambre 😉

Lo ideal para empezar a conocer la ciudad es apuntarse a este free tour de Pekín con el que descubrir los lugares más populares y lo fundamental sobre la cultura china.

lugares que visitar en Pekín

Antes de empezar a hablarte de la capital china, nos parece casi una obligación contarte algo de su pasado…

Pekín empezó a sonar fuerte ya en la antigüedad cuando varias dinastías la usaron como capital regional. Pero el gran salto llegó en el siglo XIII con los mongoles de Kublai Kan, que la convirtieron en capital de su imperio. Aquella época marcó el inicio de una ciudad pensada a lo grande, con avenidas inmensas y una planificación que todavía hoy se intuye cuando caminamos por el centro.

Después llegaron los Ming y decidieron rehacer medio Pekín para dejarle un sello inolvidable. De esa etapa nacen dos iconos: la Ciudad Prohibida y las murallas que un día rodearon la ciudad. Los Qing continuaron con la tradición imperial y convirtieron Pekín en el corazón político y cultural de China, un lugar donde se decidían los grandes asuntos del país.

El siglo XX cambió el guion por completo. Entre invasiones, guerras internas y el fin del sistema imperial, Pekín pasó por una transformación enorme. Con la fundación de la República Popular China en 1949 se consolidó como capital moderna, y desde entonces ha vivido un crecimiento brutal: rascacielos, avenidas futuristas y un ritmo urbano que parece avanzar a toda velocidad mientras su pasado sigue ahí, intacto, en forma de hutongs y templos que resisten estoicos.

Ahora sí que estás listo para descubrir todo lo que visitar en Pekín, así que ¡para allá que nos vamos!

1. Ciudad Prohibida: el corazón de Pekín

La joya imperial por excelencia de Pekín. La Ciudad Prohibida no es solo uno de los lugares más importantes que ver en Pekín, es EL sitio. Fue la residencia de los emperadores chinos durante casi 500 años y es el complejo palaciego más grande del mundo. Cuenta con más de 800 edificios, 9.000 estancias y unos pasillos infinitos que parecen diseñados para perderse. Lo mejor para no ir como pollo sin cabeza es unirse a esta visita guiada a la Ciudad Prohibida, muy bien valorada.

Todo está perfectamente alineado, con simetría milimétrica y colores que parecen recién pintados: techos dorados, columnas rojas, dragones por todas partes… y miles de detalles que cuentan siglos de historia. Y tras visitarla, ve hasta el Parque Jingshan, ubicado sobre una colinita cercana. Con sus espléndidas vistas, es la mejor forma de despedirse del recinto imperial.

Curiosidad: la ciudad prohibida se llama así porque, durante siglos, solo el emperador, su familia y los miembros de la corte tenían acceso a ella. Así que la sensación de adentrarte por donde caminaban los emperadores, los eunucos, las concubinas… es aún más especial.

Ciudad prohibida de Pekín

2. Palacio de Verano

Si la Ciudad Prohibida era el lugar de trabajo de los emperadores, el Palacio de Verano era su sitio de vacaciones. Porque claro, gobernar un imperio da estrés, y a falta de playa, se construyeron un palacio con lagos, colinas, jardines infinitos y vistas que ya quisiéramos para un finde rural. Aquí todo va a otro ritmo: hay sauces llorones, barquitas en el lago Kunming, pabellones decorados hasta el último detalle y paseos con sombra que parecen no acabar nunca.

Algunos sitios que visitar sin falta son: la Colina de la Longevidad, desde donde se tienen unas vistas alucinantes del lago y del parque, la imponente Torre de la Fragrancia del Buda de forma octogonal, de unos 40 metros de altura, y el Jardín de la Virtud y la Armonía, que en realidad es un antiguo teatro, donde la emperatriz Cixi disfrutaba de óperas tradicionales.

Consejo práctico: el complejo es enorme, así que id con calzado cómodo y, si hace calor, llevad agua y protección solar. Para hacer la visita con guía, este tour incluye el Palacio de Verano, el Templo del Cielo y el Templo de los Lamas: completito y entretenido para pasar el día en Pekín.

Palacio de Verano de Pekín

3. Templo del Cielo

Este templo es uno de nuestros sitios favoritos que ver en Pekín. Se trata de uno de los recintos religiosos más espectaculares, y eso que en esta ciudad hay competencia. Fue construido en el siglo XV y era el sitio donde los emperadores venían a pedir buenas cosechas y a hacer ofrendas al cielo. Ya se sabe, si mandas en China, también tienes línea directa con lo divino.

La estructura más icónica es el Salón de Oración por la Buena Cosecha, un templo circular azul que probablemente ya has visto en más de una ocasión en fotos y que parece sacado de una caja de porcelana china. Está construido completamente en madera, sin clavos, y es tan simétrico y armónico que da gustito mirarlo. También es muy interesante la Plataforma Circular del Altar del Cielo, una estructura de mármol donde el emperador se colocaba en el centro exacto para hablar con los dioses.

Pero más allá de lo fotogénico y la carga histórica y espiritual del templo, lo mejor de este sitio es el ambientazo matinal. El parque que rodea el templo es un clásico entre los pekineses de cierta edad: abuelillos y abuelillas haciendo tai chi, bailando con abanicos o simplemente charlando con sus amigos.

Templo del Cielo en Pekín

4. Plaza de Tiananmén

La Plaza de Tiananmén no es solo el corazón político de Pekín, es uno de esos sitios donde sientes el peso de la historia en cada loseta. Aquí han sucedido acontecimientos de los que acaparan titulares durante meses: proclamaciones, manifestaciones, desfiles militares, vigilias y mucho simbolismo. Pero también es un lugar al que acuden cada día miles de turistas chinos con su banderita en mano, listos para hacerse la foto frente al retrato gigante de Mao Zedong.

Y es que justo al norte de la plaza está la Puerta de Tiananmén, esa entrada majestuosa a la Ciudad Prohibida con la famosa imagen de Mao presidiendo el conjunto. Si miras a tu alrededor, verás otros edificios imponentes como el Gran Salón del Pueblo (sede del Parlamento chino), el Museo Nacional de China que alberga una de las mayores colecciones de historia y arte del país…

Y cómo no, el Mausoleo de Mao, donde se conserva el cuerpo embalsamado del líder comunista. Sí, sigue allí, y lo mejor es que se puede visitar. Pero prepárate para una cola larguísima y una revisión de seguridad completita (cuando fuimos, no se podía entrar con mochilas).

Consejo: aquí es mejor evitar temas delicados (guiño guiño) y mantener un perfil bajo y respetuoso. Y no os olvidéis el pasaporte, porque lo piden para acceder a la plaza.

Rober en la Plaza Tianamén

5. Templo de los Lamas (Lama Temple)

El Lama Temple, o Yonghe Gong, hará que te preguntes si sigues en Pekín o te has teletransportado al Tíbet. Nada más entrar, te recibe un aroma a incienso que flota en el aire, verás a fieles haciendo reverencias con varillas encendidas, monjes vestidos con túnicas color azafrán deslizándose y un Buda de madera de 18 metros, tallado en una única pieza de sándalo blanco.

Antiguamente, fue residencia de eunucos imperiales; luego pasó a ser palacio real y finalmente acabó convertido en monasterio budista tibetano.

Templo del Lama en Pekín

6. Hutongs

Si queréis ver cómo era el Pekín de antaño, el de la vida vecinal, los patios escondidos y la ropa tendida entre cables, tenéis que perderos por los hutongs. Son básicamente antiguas zonas residenciales que se formaban alrededor de casas tradicionales con patio (los famosos siheyuan), y donde la vida comunitaria era y sigue siendo el pan de cada día.

Aquí no hay rascacielos ni neones: hay abuelas regando plantas, señores en chanclas jugando al mahjong y bici-carros que aún sobreviven a la modernidad. Y qué gusto. Nos parece una de las mejores zonas donde alojarse en Pekín.

Se calcula que hoy quedan en pie unos 1.000 hutongs, aunque en su momento hubo más de 6.000. Muchos desaparecieron con las reformas urbanas, pero todavía se pueden visitar algunos con muchísimo encanto (y otros más gentrificados, todo hay que decirlo). Entre los más conocidos están:

  • Nanluoguxiang: el más turístico, lleno de tiendecitas de recuerdos, bares hípster y crepes chinos. Está bien para dar un primer paseo, pero es muy turístico.
  • Guozijian Hutong: cerca del Templo de Confucio, más tranquilo y muy bonito, ideal para pasear sin agobios.
  • Yandai Xiejie: uno de los más antiguos, con forma de pipa (sí, como la de fumar) y ambiente muy animado.
  • Dongcheng Hutongs: si buscáis algo más auténtico y con menos guiris, meteos por aquí y dejaos llevar.

Consejo: existe un free tour de los hutongs, perfecto para los que no se animan a explorarlos por libre.

hutongs en Pekín

7. Parque Olímpico de Pekín, de lo más curioso que ver en Pekín

¿Quieres conocer una zona más moderna y curiosa de la capital china? Entonces no puedes perderte el Parque Olímpico, donde se celebraron los emblemáticos Juegos de Beijing 2008 ¡y también los de invierno en 2022! Este enorme complejo deportivo y cultural muestra el lado más vanguardista de la ciudad, con construcciones que no dejan indiferente a nadie. De entre todos, los dos edificios más conocidos —y fotografiados— son:

  • El Nido de Pájaro, es el Estadio Nacional, con su forma de malla metálica que recuerda a un nido gigante, se ha convertido en todo un icono arquitectónico de Pekín. Tiene capacidad para 80.000 personas y sigue usándose para eventos deportivos, conciertos y espectáculos.
  • Cubo de Agua, que fue sede de las competiciones de natación y saltos en los Juegos, además de albergar las competiciones de curling durante los Juegos de Inviern,  se transformó en un espacio polivalente donde hoy se celebran espectáculos de luces y actividades recreativas.

El acceso al parque es gratuito, así que puedes pasear por la explanada y ver los edificios desde fuera sin pagar. Pero si te apetece entrar al interior del Estadio, del Cubo de Agua o subir a la cercana Torre Olímpica, puedes hacerlo comprando la entrada por separado.

Consejos: si vais por la tarde, quedaos hasta el anochecer. La iluminación nocturna del Nido y del Cubo es espectacular: cambian de color y crean un ambiente muy fotogénico.

Durante el viaje por China es imprescindible tener internet en el móvil. La manera más cómoda es a pidiendo una eSIM de Holafly y así estar conectado desde el primer minuto. Además, al ser completamente virtual (el pedido te llega por email), podrás solicitarla desde cualquier parte del mundo. El único requisito será tener un móvil compatible. Desde el enlace tendrás un 5% de descuento 😉

Estadio El Nido en el Parque Olímpico de Pekín

8. Torre de la Campana y Torre del Tambor

Antes de que existieran los móviles y las apps, Pekín tenía su propio sistema para controlar la hora: la Torre de la Campana y la Torre del Tambor. La campana sonaba para dar el pistoletazo de salida al día, y el tambor avisaba de que ya era hora de descansar. Básico y efectivo. ¿Lo mejor? A la hora en punto, fuera de la Torre del Tambor, hay espectáculos de percusión.

Ambas torres están hechas en madera, con techos tradicionales chinos, y se pueden visitar para ascender a la parte superior y disfrutar de vistas panorámicas del Pekín antiguo. En su interior, exhiben los instrumentos originales y hay demostraciones de cómo se usaban.

Por cierto, las torres están justo al lado del Parque Jingshan, ideal para completar el paseo y ver la Ciudad Prohibida desde las alturas, con mucho menos follón que dentro.

Torre del Tambor

9. Mercados que visitar en Pekín

Una de las cosas más divertidas que hacer en Pekín es perderse por sus mercados. Algunos son ideales para probar comida local, otros para comprar recuerdos, imitaciones, té o artesanía, pero todos tienen algo en común: ¡son puro espectáculo! Ruido, luces, olores, gente por todas partes… Aquí te dejamos nuestros favoritos:

  • Mercado Nocturno de Wangfujing: famoso por sus snacks curiosos (brochetas de escorpiones, estrellas de mar, dulces típicos, insectos…). Si no te atreves con sabores exóticos, también encontrarás platos típicos chinos, como dumplings, bollitos rellenos o postres de arroz, o simplemente date una vuelta y curiosear.
  • Mercado de la Seda (Silk Market): todo un clásico entre los viajeros que buscan ropa, zapatos, bolsos, relojes, y otros regalos e imitaciones a buen precio. Eso sí: el regateo es obligatorio y parte del ritual, así que saca tu mejor cara de póker y prepárate para un buen pulso de precios. El truco está en tomártelo con humor y no ceder a la primera. Y, por favor, no te lo tomes personal si los dependientes te lanzan miradas que podrían congelar el Yangtsé (es parte del juego).
  • Mercado de Antigüedades (Panjiayuan Market): algo menos turístico, pero muy recomendable si te interesa la artesanía china, los objetos antiguos, caligrafía, muebles, figuras de jade o artículos curiosos. Aunque no todo lo que se vende es realmente antiguo (¡sorpresa!), sí es un lugar genial para encontrar piezas únicas y pasear entre puestos con mucho encanto.
  • Mercado de las Perlas (Hongqiao Market): otro clásico donde puedes comprar desde electrónica hasta perlas cultivadas, joyas y souvenirs. Tiene varias plantas, con zonas dedicadas a ropa, bolsos, té, gadgets y un poco de todo. También aquí el regateo es ley.

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Consejo: llevad dinero en efectivo (aunque muchos aceptan pago con tarjeta o móvil) y un poco de paciencia con el caos organizado. Los mercados de Pekín son todo un espectáculo cultural, comercial y humano… y una de esas experiencias que no se olvidan.

mercados de Pekín

10. Muralla China

Si vas a Pekín y no visitas la Muralla China, básicamente has ido a un parque temático sin montañas rusas. Esta maravilla de la ingeniería, con más de 20.000 kilómetros, es tan inmensa que te hace sentir como una hormiguita en un mundo gigante (aunque NO, no es la única construcción hecha por el hombre que se ve desde la Luna).

Hay varias secciones para visitar cerca de Pekín, pero las más famosas y accesibles son Badaling, Mutianyu (donde fuimos nosotros) y Jinshanling. Se puede visitar por libre si planificas un poquito los transportes, o bien optar por ir en un tour organizado que incluye el bus, guía en español y la entrada.

⭐ En este artículo te contamos en detalle cómo visitar la Muralla China desde Pekín y nuestra experiencia.

Lety en la Muralla China

Extra: comer, de lo mejorcito que hacer en Pekín

Buenas noticias para los foodies: comer en Pekín es tan importante como visitar la Ciudad Perdida o perderse por los hutongs. La gastronomía en China es algo serio, así que no solo estarás rellenando el estómago, sino también descubriendo siglos de historia y cultura en cada bocado. Vamos, no eres un glotón, eres un cultureta. Toma nota de estos platos típicos de Pekín:

  • Pato laqueado (Peking Duck): es el plato más emblemático de Pekín, un símbolo de la ciudad. El pato se asa lentamente hasta lograr una piel crujiente y carne jugosa, que se sirve envuelta en finas crepes con cebolleta, pepino y salsa hoisin. Buenos sitios donde probarlos son: Da Dong, Quan Jude, y Siji Minfu Kaoya.
  • Jianbing: un crêpe salado típico del desayuno callejero pekinés. Se elabora con una masa fina que se cocina en plancha, se rellena con huevo, salsas, cebollino y una oblea crujiente.
  • Zhajiangmian: fideos gruesos acompañados de una salsa espesa hecha con pasta de soja fermentada y carne picada, normalmente cerdo. Se remata con verduras frescas.
  • Jiaozi y Baozi: dumplings y panecillos al vapor rellenos de carne o verduras. Aunque se consumen en toda China, en Pekín tienen variantes propias y son una opción habitual para desayunos, meriendas o picar algo rápido en la calle.

Consejo: no hay nada como dejarse llevar por los sentidos para probar diferentes restaurantes y puestos, pero también es recomendable apuntarse a este tour gastronómico con el que aprender más sobre la cocina china y su importancia en la cultura. Nos parece muy interesante. Y no tienes de qué preocuparte, la gastronomía china es exquisita, pero por si te sienta mal, recuerda contratar un buen seguro antes del viaje. Aquí te contamos cómo elegir el mejor seguro de viaje a China.

comer, de lo mejor que hacer en China

Más cosas que ver y hacer en Pekín

¿Tienes más tiempo o aún sigues con ganas de recorrer Pekín? Apunta estos planes que hacer en la capital de China:

  • El Templo de Confucio de Pekín fue construido en 1302 y es uno de los más grandes dedicados al famoso filósofo chino. Cuenta con varios patios, salones y pórticos decorados con inscripciones y relieves que narran la vida y enseñanzas de Confucio (no, no es el que inventó la confusión).
  • ¿Sabías que hay Universal Studios en Pekín? Aquí puedes comprar las entradas con adelanto.
  • Si te apetece un cambio radical de palacios y templos, el 798 Art Zone es tu sitio. Es un antiguo complejo industrial reconvertido en distrito de arte contemporáneo, con galerías, cafés con encanto, tiendas de diseño y murales.
  • Otro plan interesante que hacer en Pekín es asistir a un espectáculo de Ópera china. Está muy bien de precio, así que échale un vistazo.
  • Date una vuelta por Qianmen Street donde, entre otras cosas, puedes ver el tranvía histórico.

Lety en 798 Art Zone

Uff, si has llegado hasta aquí: enhorabuena 🙂 Ya lo viste: entre templos que quitan el hipo, mercados donde regatear es deporte olímpico y parques donde practicar tai chi con señores de 80 años que te dan mil vueltas, lo difícil no es encontrar qué hacer… es parar.

¿Conoces más cosas que ver y hacer en Pekín? Y si ya habéis estado, ¡contadnos! ¿Os atrevisteis con los insectos? ¿Os perdisteis en algún hutong? ¿Sobrevivisteis al regateo del Silk Market?

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