HAPUTALE: ENTRE TE, CASCADAS Y SERPIENTES!

Tras un paso fugaz por Kandy, donde aparte de celebrar el cumple de Lety no hicimos mucho mas, nos hinchamos los pulmones de oxigeno no sea que donde vamos nos falte… siii nos vamos a las tierras altas de Sri Lanka!

Aunque donde empezamos a notar falta de aire fue en el tren de camino a Haputale, se nota que es una ruta turística porque aquí no entraba ni el pelo de una gamba!

Aunque gracias a eso tuvimos ocasión de comprobar cómo hacen de duro los pasillos de los trenes de Sri Lanka…

Haputale es una ciudad a 1.400 metros de altitud donde hace algunos años Thomas Lipton aprovecho el tirón de las plantaciones de té para invertir su fortuna y enriquecerse todavía más. Desde entonces el negocio del té en esta zona ha crecido, brindando unos paisajes increíbles con sus montañas repletas de plantaciones que tiñen el mundo de verde (haciendo competencia a Heineken claro).

Aunque antes de visitar las plantaciones, como teníamos tiempo, empezamos a trastear el google maps a ver qué había en los alrededores. Una antena de teléfono, un templo budista… y una cascada! La googleamos y resulta que es la cascada más alta de Sri Lanka y la 299º del mundo, toma ya! Es la Bambarakanda waterfall y pinta bien, así que allá vamos!

Después de una buena pateada, de atravesar una aldeita de la que Rober se enamoró y de pasar por arrozales por fin llegamos a la cascada. Mereció la pena el esfuerzo! Rematamos con un bañito aunque Lety no estaba «disponible» para el chapuzón y fueron Rober y Jordi los que disfrutaron por tres.

Con el estomago vacío paramos en la aldea de Rober y nos pusimos las botas. La vuelta a Haputale fue más rápida gracias a un viejecito que nos acercó un rato en su furgoneta y un tuctuc que gratis nos llevo el resto.

En Haputale hay otra visita (casi) obligatoria: el Lipton’s seat, o sea donde se sentaba el tío Thomas en lo alto de la montaña (a casi 2.000 metros de altitud!) a controlar que sus empleados no vagueaban. Si el vago eres tú, puedes subir en tuctuc o en bus hasta la fábrica de té y luego tuctuc hasta la cima que fue lo que hicimos nosotros, aunque ojo que el último kilómetro lo hicimos a pie, eh? Una subida muy chula entre plantaciones de té, no apta para los que odian el color verde.

En lo alto de aquella montaña, allí nosotros solos nos sentíamos libres. Como para completar esta sensación lo que se necesita es una tacita de té allí está algún negocio para ofrecértelo. Así que así terminamos cual 3 Thomas sentados en su asiento con una taza de té y una buena charla.

Dejamos las tierras altas como vinimos, en tren, recorriendo el tramo entre Haputale y Ella y esta vez si que nos pudimos sentar en sus asientos de madera y flipar durante una horita de los parajes por donde pasa. Nos acordaremos de esta región por las impresionantes plantaciones de té y por la serpiente y las ranas que nos encontramos en el baño de nuestra cabaña… y por el afeitado estilo «machete» que se nos plantó Jordi! Que majete el barbero… Pero estas son otras historias!

INFO ÚTIL

¿Cómo llegar a Haputale desde Kandy en tren?

Lo hicimos en tren desde Kandy donde pasamos una noche celebrando el cumple de Lety! Quisimos reservar el día anterior pero ya no había plazas así que probamos a ir la misma mañana, a las 08.30, y vendían billetes de segunda clase sin reserva, con lo que nos tocó pringar de pie casi todo el camino, apretados como sardinas. Pero eso mejor que otras combinaciones. Nos costó 210 rupias y duró unas 6 horas.

¿Dónde dormir en las tierras altas de Sri Lanka?

No hay tantas opciones como en su hermana Ella, y algunas están en las afueras. Nosotros nos alojamos en el Greenvalley Cottage.

Visitas

  • Cascada de Bambarakanda: desde Haputale hay que coger un bus que salga hacia la carretera de Colombo. A unos 15 km está el desvío a la derecha (preguntar al conductor). Allí quizá haya algún tuctuc que te quiera llevar o bien puedes patear los 5 km de carretera asfaltada, no es complicado y se pasa por un pueblo muy bonito. Cuando se llega a una especie de parking hay un sendero en medio de la curva que sale a la izquierda, hay que tomarlo y en unos minutos, tras subir unas escaleras, te encuentras debajo de la cascada. La vuelta la hicimos en autostop hasta la carretera principal y allí paramos el primer bus que subía. Por cierto… no hay que pagar para entrar! Increíble pero cierto!
  • Lipton Seat: en Haputale salen minibuses que dejan en la «Tea Factory» por 30 rupias, desde donde se pueden coger tuctucs hasta el Lipton Seat. Es lo mejor, pues son 7 km de subida empinada que pueden llegar a ser una pesadilla. A 1 km de la cima hay un check point donde se pagan 50 rupias por persona y 150 por tuctuc, nosotros preferimos subir este último tramo caminando, así la llegada es más emocionante. Pagamos por el tuctuc 350. La bajada hasta el Tea Fact. también la hicimos en tuctuc por 200 rupias.

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8 comentarios en “HAPUTALE: ENTRE TE, CASCADAS Y SERPIENTES!”

    1. que pasa chicos!! Si se nos ve bien ya sabeis pq es… pq nos mirais con bueno ojos! jeje. Que tal vosotros por nuestra querida Barcelona? Pillasteis piso al final alli? Un abrazote!

    1. Hola Sonia. No recuerdo bien pero creo que fue con un bus local desde Dambulla. Hay mogollon de buses locales, y a Kandy no tendrás problemas de llegar, es una ciudad importante. Saludos y buen viaje!

  1. Hola Sonia. No recuerdo bien pero creo que fue con un bus local desde Dambulla. Hay mogollon de buses locales, y a Kandy no tendrás problemas de llegar, es una ciudad importante. Saludos y buen viaje!

  2. Buenas!
    Estamos organizando nuestro viaje a Sri Lanka y nos gustaría visitar Haputale desde Ella, haciendo la misma excursión que vosotros a las cascadas y a Lypton Seat. ¿Cuántas horas estuvistéis visitando Haputale? Me gustaría volver a Ella por la tarde-noche.

    saludos y felicidades por el blog!

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