¿Ya os hemos dicho cuál es, para nosotros, la ciudad más bonita de Nueva Zelanda? Exacto: Queenstown 🙂 Bien, hoy os vamos a contar todas las cosas que ver y hacer en Queenstown y disfrutar de tu visita a tope (tanto en la ciudad, como en sus alrededores).
Hemos pasado 3 maravillosos meses aquí e inevitablemente hemos dejado un pedacito de corazón en este rincón neozelandes… Pero hasta siendo objetivos: ¡Queenstown mola mil! Al final del artículo te contamos un poquito como nos fue… pero de momento, quédate con lo mejor que ver y hacer en Queenstown.
Qué ver en Queenstown
Es la capital de los deportes de aventuras (aquí puedes pasar las horas entre tirolinas, dar un paseo en lancha rapida por el río (Shotover Jet), tirarte en bungee jumpling, hacer rutas en bici, senderismo o atreverte con el paracaidismo. Pero también cuenta con rincones tranquilos, con un centro lleno de tiendecitas y alrededores que merecen ser explorados.
1. Lago Wakatipu
Date un chapuzón en el Lago Wakatipu. Eso sí, ten en cuenta que esta experiencia es para los más valientes, porque el agua está congelada. Pero que aburrida seria la vida sin alguna que otra locura, ¿no? Además ¿cuándo vas a tener la oportunidad de volver a bañarte en aguas cristalinas rodeado de montañas, al otro lado del mundo? Vamos, atrévete y no te arrepentirás: es, sin duda, una de las mejores cosas que ver y hacer en Queenstown.
2. Queenstown’s Garden
Visita los Queenstown’s Garden. Darse una vuelta por los jardines de la ciudad merece la pena. Nosotros además tuvimos la suerte de hacerlo con la buena compañía de Flor y Martín. Te encontrarás arboles rarísimos, flores coloridas y patos simpáticos. Consejo: llega hasta el mirador (en Google lo encuentras como Bank am Ufer) y flipa con las vistazas.
3. Callejea por el centro
Para conocer un sitio hay que callejear, siempre lo decimos. Solo así puedes descubrir pequeñas joyas, como el local donde probar fudge gratuitamente o el parquecito (llamado por algunos el pequeño Machu Pichu, bueno solo por Gonzalo :-p) donde relajarte antes de seguir explorando la zona.
4. Espectáculos callejeros
Asiste a algún que otro espectáculo callejero. Cerca de la “playa” hay siempre músicos, magos y diferentes artistas que improvisan sus show para los más pequeños (y para el niño que hay dentro cada adulto). Por cierto, si un mago te pide pensar a un numero… que no sea el 84!! ¿Verdad Jairo?
5. Skyline Queenstown
Para obtener las mejores vistas de la ciudad tienes que subir a Skyline Queenstown. Hay dos formas: la barata, que consiste en subir andando hasta la cima de la montañita (1 horita de camino entre pinos y rocas) o la opción vaga (subir con la gondola, el funicular) para alcanzar el mirador en pocos minutos y morir de amor teniendo Queenstown a tus pies. Puedes comprar online los billetes del Skyline Queenstown.
6. Come, de lo mejorcito que hacer en Queenstown
Prueba algún plato de la gastronomía neozelandesa. Vale, no será la mejor del mundo pero oiga, algo bueno tiene! Lo malo, normalmente es el precio, aunque no todo está perdido: en Pig&Whistle por ejemplo puedes comer un plato de bangers&mash (3 salchichotas y puré de patatas) por 9$. No está nada mal!
Más sitios donde comer en Queenstown:
- Y no dejes de comer en algún restaurante étnico. Que la cocina neozelandesa no es la más rica del mundo es un hecho, aunque las opciones para probar gastronomía de países tan diferentes como Japón, India o México no faltan. ¡Aprovecha!
- Otra de las mejores cosas que ver y hacer en Queenstown es hacer una bbq a orillas del lago. Oh la barbacoa! Una de las cosas que más nos gustan del otro lado del mundo, sí así de osos somos. Si paseas por el lago dirección Glenorchy, encontrarás bbq de gas gratuitas donde poder pasar una tarde/noche genial con los amigotes.
- Come el mejor helado de la ciudad… No es muy cheap que se diga pero si dos ratas racanas como nosotros lo han hecho… tu tambien puedes: un helado de Patagonia merece el desembolso! El sabor de la casa el el tramontana, aunque el dulce de leche o el sorbete de frambuesa están a la altura. Ñamme! ¿Cuánto cuesta? Helado de dos sabores por 6$ (está bien para 2 personas).
- Si necesitas endorfinas pero tu cartera está más vacía que una bolsa de patatas fritas si Lety anda en el radioo de 10 km hay buenas noticias: en la tienda Remarkables Sweet Shop puedes probar fudge gratis y en la de Cookie Time puedes comer galletitas gratis. Mola! (Gracias Elia y Joan por descubrírnoslo!) Y si no, siempre nos quedara el cone del Macca’s!
› Extra: la mejor hamburguesa del mundo
Fergburguer es toda una institución en Queenstown y en Nueva Zelanda, se dice que aquí se come la mejor hamburguesa del mundo. Nosotros la probamos y el resultado fue un “bah no es pa tanto”. ¿Está buena? Si. ¿Es la mejor del mundo? Para nosotros no pero oye, aún así está rica ehhh. Rober, Jairo, Ana, Flor y Martín probaron una ‘ riquiña pero nada del otro mundo’, yo probé una rarita de pollo con especias indias y chutney de mango. Un pelín picantita pero deliciosa. Si te interesa se llama “Bombay Chicken”.
7. Haz un trekking hasta Frankton.
Si te apetece andar (no te preocupes, el paseo es agradable y plano) puedes hacer el track que va desde Frankton al centro de la ciudad. El camino va por la orilla del lago así que las vistas son verdaderamente fabulosas y a cada paso los Remarkable, la cadena montañosa más bonita de la zona, te acompañará.
8. Haz Bungee Jumping
Queenstown es la capital mundial del deporte de riesgo: aquí es donde empezó el puenting como negocio, así que si siempre quisiste hacerlo… ha llegado el momento. Además el lugar es idílico: un rio con aguas color verdemarina te espera y unos cuantos acantilados serán testigos de tu locura.
Dónde? En el Kawarau Bridge, a una media hora de Queenstown. (También hay opción de tirarse en Queenstown, sin embargo la location del Kawaraus Bridge es imbatible).
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9. O sube al jet boat
Disfruta de un emocionante paseo en Jet Boat… una experiencia con adrenalina garantizada! Consiste básicamente en un paseo en lancha ad alta velocidad. Los paisajes por donde se pasa son preciosos!
10. Visita Glenorchy
Este pueblecito perdido en las montañas neozelandesa (está a una horita en coche de QT) tiene su rollete. Por cierto, la carretera que va de Queenstown a Glenorchy es panoramica y pararás cada 2 x 3 a hacer foto… yo aviso.
11. Y el pueblo de Arrowtown.
Otra excursión que merece la pena (pero solo si tienes tiempo!) es la del pueblecito de Arrowtown. Aquí durante los años de la ‘fiebre del oro’ se asentaron mineros chinos y hoy en día se pueden visitar los restos de su poblado. También podrás pasear por la calle principal del pueblo y sentirte en pleno ‘far west’: más vintage que esto imposible! Pronto te contaremos más sobre este pueblecito.
12. Lago Hayes
Otra cosa que ver y hacer en Queenstown es acercarte a ver el Lago Hayes. Si el Wakatipu es demasiado, demasiado, demasiado frio para ti hay otra opción: pegarte un chapuzón en el lago Hayes, cerca de Arrowtown. Aunque la opción es menos glamurosa eh?, las aguas aquí no son tan claritas (así que anímate y báñate en el Wakatipu que mola mucho). Esta a unos 10 km de QT
Recuerda llevar la tarjeta Revolut y/o la tarjeta N26 para que no te cobren comisiones al pagar y sacar dinero en el extranjero
13. Visitar Milford Sound, la mejor excursión desde Queenstown
Si tienes varios días de tiempo aprovecha tu paso por la ciudad para hacer alguna que otra excursión de un día. Las mejores son sin duda las de Milford Sound (si no tienes coche lo mejor es hacer un tour desde Queenstown) y la excursión al Monte Cook.
14. Ben Lomond Track
¿Eres de los que disfrutan haciendo trekkings? Entonces Queenstown será tu paraíso: en los alrededores de la ciudad hay pasajes alucinantes… eso sí, a menudo tendrás que sudar mucho :-p Uno de los trekkings más conocidos es el Ben Lomond Track. Calcula unas 6-8 horitas para completar el recorrido.
15. Compra en Happines (actualización: cerrado)
Ve de compras y sal de la tienda más «happy» que nunca…. y es que Happiness es una tiendecita genial donde puedes comprar ropa de segunda mano a precios baratiiiiisimos y por una buena causa: todas las ganancias son invertidas en la comunidad. Una bolsa de supermercado enterita de ropa/zapatos/accesorios/juguetes/loquesea cuesta 5$ (unos 3,2€ al cambio), media bolsa cuesta 3$. Hay que tener suerte… pero si la tienes puedes salir de allí con verdaderos chollos (como mis zapatos de astronauta purpurosos). Si te interesa la moda más actual las opciones no faltan por la ciudad.
Obviamente hay cantidad de cosas que hacer: navegar por el lago con uno de los muchos cruceros, hacer parapente, animarse con alguno de los trekkings en los Remarkable, desubrir los cafes y pubs de la ciudad, perderse por los barrios de las afueras llenos de casas preciosas… pero si te lo contamos todo no hay sorpresas! Disfruta de tu estancia en Queenstown 🙂
Nuestro paso por Queenstown
Queenstown era una de las paradas más esperadas de nuestro viaje: cada una de las personas que la visitaron se marcharon encantados y nos comentaban que era la ciudad más bonita de Nueva Zelanda. Tenían razón.
Queenstown nos ha enamorado ¿cómo no podría? Montañas con sus picos nevados que la rodean con los Remarkables como protagonistas, un lago –el Wakatipu– tan precioso y transparente como frío, unas callejuelas comerciales que nunca descansan y belleza mires donde mires.
En los siguientes párrafos vamos a contarte como fue vivir en Queenstown, la que se convirtió en nuestra casa neozelandesa durante 3 meses inolvidables…
En Queenstown conocimos con Elia y Joan de voltan pel mon, unos catalanes tan majos como enamoraditos (esperando la boda estamos!!) que nos ayudaron en todo momento a aclimatarnos a esta nueva vida lejos de la furgoneta. Pero no las teníamos todas nosotros, ¿sería el lugar perfecto para establecernos una temporada? Lo supimos en el KFC.
Debéis saber que pasa algo raro con el KFC en Nueva Zelanda: dependiendo del local te sirven en el menú de 6$ una pieza grande o pequeña de pollo. Así que decidimos dejar a la suerte nuestro destino: si en el KFC nos daban una pieza de pollo grande tendríamos suerte y nos quedaríamos trabajando en Queenstown, si la pieza era pequeña no encontraríamos nada y tendríamos que huir a algún que otro, aunque menos bonito. La respuesta fue rara: dos piezas de pollo pequeñas.
– Lety ¿eso que quiere decir?
– Hombre es el doble de lo normal ¿no?
– Pues sí, no se hable más, aquí nos quedamos!
Al día siguiente fuimos a la oficina de Adstaff, una empresa de trabajo temporal, y a las 24 horas ya estabamos trabajando como housekeepers. Moraleja de la historia: nunca desconfíes del pollo.
La primera experiencia de housekeepers fue muy rara: llegamos al hotel y esperándonos había un ejercito de viejecitas (que no paraban de robar leche) de unos 70 años. La que me tocó tenía 75! Entre pausa y pausa (aquel día hicimos más breaks que nunca), la dicharachera viejecita me contó que había sufrido un infarto, que su marido era un cabrón, que su hijo era alcohólico, que su novio también… Así que al final del día entendí que mi vida es genial! (luego pensé que quizás se lo estaba inventando todo para causarme pena y no pegar un palo al agua).
A Rober le tocó el único hombre, un jovencito de 55 años, que casualmente iba vestido igual que él y que no se podía llamar de otro modo: Bob. Muchas ganas de trabajar tampoco tenía aunque por lo menos no había sufrido un ataque de corazón ni tenía una mujer alcohólica.
En cuanto volvimos al coche recibimos un mensaje de Adstaff preguntando si queríamos trabajar de housekeepers durante 15 días. La respuesta fue positiva y tras un finde viviendo en un camping lleno de conejos peludos -que dicho así suena muy mal pero eran super bonitos y graciosos, eres tú que tienes un problema, viejo verde!- comenzamos nuestra aventura con Element Escapes.
Mucho podríamos decir sobre nuestra experiencia. Aquí, aparte de sufrir bastante dolores físicos y encontrar alguna que otra sorpresa gastronómica (nunca olvidaremos las meriendas a base de muffin, el pollo de dos kg que encontramos en una habitación, los mejillones, el vodka, las pizzas, los helados, etc…) hicimos buenas migas con los compañeros. Si algo de verdad nos llevamos de esta experiencia son Bianca, Gonzalo, su peque Nahuel, Ivana, Sanna, Jess, Jairo y Ana.
Hubo alguna que otra movida en la empresa, alimentadas un poco por el hecho de que los españoles (y latinos) somos unas moscas cojoneras, que los neozelandeses son un pelín raros y que los rubios son un poco pequeño Pony, pero en fin… fueron movidas que nos dieron vidilla y que ahora, echando la vista atrás, nos sacan una sonrisa. Eso sí, que Andrew se de prisa en pagarnos lo que nos debe que si no le incendiamos el chiringuito!! (Los autores de este post no asumen ninguna responsabilidad en caso de fuegos sospechosos en las inmediaciones de la sede de Element Escapes).
Durante estos 3 meses tuvimos aparte de tener la suerte de vivir en Queenstown, pudimos compartir piso con Jairo, Ana, Fufi y Fufito, de acoger a Juan como nuestro primero couchsurfer, de conocer a Maria y a Francesco y de tener alguna que otra aventura rocambolesca… como la de noche vieja donde no sabemos ni bien como acabamos celebrando el año nueva en compañía de unos cuantos australianos borrachines.
Dejamos nuestra casita de madera el 6 febrero y el 7, día de mi 30 cumpleaños, dejamos la ciudad: show must go on, pero que buen recuerdo nos quedará para siempre. Hasta luego Queenstown, fue un verdadero placer!
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9 comentarios en “15 cosas que ver y hacer en Queenstown”
Hola Lety, RobertEste post es genial, me encantó como detallaron la información. Me viene bien para mi viaje a Queenstown que será en Noviembre, super emocionada como se podrán imaginar. Me encontré con su blog gracias a Inteligencia Viajera y es realmente un gusto leer sus aventuras!Saludos viajeros!
Hola María! El gusto es nuestro de recibir comentarios como el tuyo!! Muchisimas gracias y ya sabes, si te gusta algun otro articulo… comenta comenta!! Besotes!!
María también en noviembre tarde en queenstown soy de México!! Agrégame a face: Víctor rangel
Muy buenos consejos. Estaré en QT a final de este mes solo 3 días. Gracias por vuestros comentarios.
A ti!!
Me encantan como describen su paso por queenstown, los extrañamos besotes!!! ???
Hola guapos!! Muchas gracias!! La verdad es que fue una gran experiencia para nosotros, corta pero intensa! Ojala podamos coincidir de nuevo en algún lugar. Un beso grande para los tres!
Muy buena info estoy sacando de vuestro blog! Aunque madre mía en 10 años han doblado precios, el Helado Patagonia 2 sabores está a 13$ ahora mismo, nosotros llevamos justo 3 meses viviendo aquí, pero es hora de empezar nuestra aventura y viajar 2 meses por el país con nuestra furgo!
Ya nos imaginamos! Si en el resto del mundo todo se ha disparado de precio, en NZ será eso o más! Os deseamos lo mejor chicos! Un abrazo fuerte