10 COSAS QUE VER Y HACER EN BUJARÁ (BUKHARA)

¡Menuda sorpresa nos llevamos con Bujará (Bukhara)! Si con Samarcanda podíamos hacernos una idea de lo que nos esperaba, esta otra antigua parada de la mítica Ruta de la Seda fue un maravilloso descubrimiento. Si quieres regalarte unos spoilers y saber que ver y hacer en Bujará, en este post te lo vamos a contar con todo detalle. Al final te dejamos un montón de info útil para ayudarte a planificar la visita.

Reino de cúpulas turquesas y palacios que se mimetizarían en el desierto, madrazas, mezquitas, caravasares, minaretes, historia viva de un tiempo pasado. Azulejos vidriados y platos de plov. Bujará es una de las joyas más preciadas de todo Uzbekistán y no es algo que digamos solo nosotros: es Patrimonio de la Humanidad desde 1993. Enterita.

¿Listo para viajar en el tiempo? Súbete a la alfombra mágica y agárrate bien que nos vamos!

Un poco de historia sobre Bujará

Si Samarcanda vivió su momento dorado bajo el reinado de Amir Timur, Bujará lo hizo primero con el Imperio Samánida (del que fue capital, allá por el siglo X), y posteriormente con la Dinastía Shaybánida.

En este periodo emergió el Kanato de Bujará, con gran influencia en el resto de territorios de Asia Central, convirtiéndo la ciudad en uno de los centros culturales y artísticos más importantes de la época. Por aquel entonces era considerada una de las ciudades más bellas y armoniosas de todo Oriente, y no nos extraña en absoluto.

Aunque la historia de Bujará es mucho más antigua: hasta el mismísimo Alejandro Magno pasó por aquí y lo hizo enamorándose de la ciudad. No podemos decir lo mismo de Gengis Khan, pero ya sabéis que el temperamento era otro…

Eso sí, la destrucción que solía dejar este conquistador a su paso, en Bujará fue algo menos aniquilante: dicen que ni su corazón frío pudo acabar con una de las joyas de la ciudad. ¿Cuál? Ah, esto lo descubrirás leyendo el resto del post 😉

panorama de bujara

Qué ver y hacer en Bujará

Al contrario que ocurre en Samarcanda, Bujará es una ciudad con un casco histórico bien definido y cuidado. Las principales atracciones se concentran en esta zona, accesibles todas a corta distancia a pie y por donde es muy agradable pasear.

Nosotros pasamos en total 5 días en Bujará (si, nos lo tomamos con calma), pero si dispones de menos tiempo te recomendamos quedarte 3 días pues, como verás, hay bastantes cosas que ver y sobre todo disfrutar.

A continuación te contamos los lugares imprescindibles que visitar en Bujará:

1. Complejo Lyabi-Hauz (Plaza y madrazas)

Un buen punto para empezar a explorar Bujará es el complejo Lyabi-Hauz, una extensa plaza que durante el Kanato se convirtió en el centro comercial y religioso de la ciudad. Hoy sigue siendo el epicentro del turismo en Bujará, por su ubicación en el corazón del casco histórico, y por sus interesantes edificios.

En el centro de la plaza destaca un gran estanque, prácticamente el único que se conserva de los muchos que se repartían por toda la ciudad antigua. Se trataba no sólo del sitio más cotizado para refrescarse en los calurosos veranos uzbekos, sino también era el lugar donde los habitantes y los mercaderes se abastecían de agua y se juntaban para cotillear (eso solo lo estoy suponiendo, pero vaya, seguro que sí XD).

Hoy al lado del estanque hay un quiosco de café (del bueno) con unas mesitas, que se convirtió en nuestro lugar favorito de Bujará.

En los extremos de la plaza hay 3 edificios importantes:

› Madraza de Nadir Diván Begi

Se construyó en 1622 y lo que más llama la atención es su fachada principal (pishteq): en su decoración se aprecian dos pájaros volando hacia el sol sosteniendo entre sus garras sendos corderos. ¿Por qué debería llamarte la atención? Porque la tradición islámica prohíbe terminantemente el uso de arte figurativo.

Entrar es gratis y como en prácticamente todos los edificios históricos en Uzbekistán, dentro está repleto de vendedores de recuerdos para turistas. Todas las tardes, a eso de las 18:00 se celebra un espectáculo folklórico de música y bailes tradicionales uzbekos.

Curiosidad: en sus inicios se trataba de un caravasar, pero en una de sus visitas el Khan la confundió con una madraza y para no llevarle la contraria (y no jugarse la cabeza), desde entonces cambió de uso.

› Madraza de Kukaldosh

Al norte de la plaza, esta enorme escuela coránica fue construida alrededor de 1570 y según lo que leímos, en su momento fue la madraza más grande de toda Asia Central. Especialmente bonitas las bóvedas decorativas.

Una de las salas de oración (la de la izquierda) fue utilizada como cine en época soviética (todavía se puede ver el cristal de la salita desde donde se proyectaba la película). Allí mismo hay una señora muy simpática con la que aprender más sobre el precioso bordado a mano uzbeko, conocido como suzani.

› Khanaka de Nadir Divan Begi

Una khanaka era un lugar donde los sufíes descansaban y reflexionaban. Al igual que la homónima madraza toma el nombre de Nadir Divan Begi, el visir que las mandó a construir. ¿Sabías que Bujará fue un importante centro del Sufismo?

Visita la plaza de Lyabi-Hauz tanto de día como al atardecer ya que en este momento la luz es fabulosa. Y no te olvides de sacarte una foto con el animal más emblemático de la Ruta de la Seda: el camello (hay unas cuantas esculturas de ellos por aquí, a las que por cierto te puedes subir). Y otra con la simpática estatua del poco cuerdo poeta Nasreddin.

que ver en bujara lyabi hauz

2. Complejo Poi Kalon

Decir que es uno de los complejos arquitectónicos más bonitos de Uzbekistán es quedarse corto. ¿Te acuerdas de la historieta del corazón frío pero templado de Gengis Khan? Es hora de contártela…

Gengis Khan y su pasión por Kalón

Dicen que cuando llegó a Bujará ordenó que nada quedara en pie, as usual. Pero algo le hizo click en la cabeza cuando vio el minarete Kalón. No se hizo buena persona de repente, de hecho mantuvo la orden de destrozarlo todo, todo menos el minarete.

Esta historia nos recuerda a la de Hitler con Florencia, que mandó bombardearla enterita menos el Puente Viejo, que es muy bonito. ¿Verdad verdadera? ¿Verdad con algo de leyendita de por medio? ¿Bazofia? Quién sabe… pero nos gusta pensar que es una historia que ocurrió y que fue embellecida por la leyenda.

En este caso además tenemos la evidencia: el minarete sigue en pie tal y como lo estaba antes de la llegada del conquistador más grande de todos los tiempos.

Pero volvamos al siglo XXI. Hay 3 cosas que ver en el Complejo Poi Kalon: una madraza, una mezquita y el minarete. Vamos a hablar brevemente de cada una.

› Madraza Mir-Arab

A día de hoy sigue funcionando como escuela coránica, de hecho es de las más prestigiosas de Uzbekistán, y justamente por eso NO se permite el acceso a turistas, más allá del recibidor. Nosotros cotilleamos un poquito desde una puerta lateral y fue curioso ver a los estudiantes ir y venir, jugar al ping-pong, o simplemente estar sentados con un libro entre las manos.

› Minarete Kalon

Si ha conquistado a Gengis Khan, ¿cómo te va a defraudar? Dicen que es uno de los más bellos minaretes jamás construidos y, aunque nuestra experiencia “minaretera” no es muy amplia, bello lo es un rato.

Y tocho: su diámetro mide unos 9 metros en la zona baja y unos 6 en la parte más elevada, que alcanza una altura de 47 metros. Se levantó en el lejano 1127 y desde entonces es el símbolo de la ciudad.

Curiosidad: leímos que antiguamente se conocía como el minarete de la muerte ya que los enemigos de la ciudad eran ejecutados lanzándolos desde lo alto. Pero no hay pruebas de ello. También nos contaron que en el pasado fue un faro. ¿Un faro? Bueno, nada que ver con el mar, pero tenía la misión de guiar a las caravanas que cruzaban los desiertos de camino a Bujará y eran sorprendidas por tormentas de arena.

› Mezquita Kalon

Al lado del minarete se levanta esta gran mezquita abierta al público. No dudes en entrar: si ya has estado en Samarcanda notarás una clara semejanza con la mezquita Bibi Khanym y al igual que esta, sus dimensiones impactan bastante. Y el tamaño importa (al menos si hablamos de arquitectura).

Consejazo: ve a tomar algo al café Chashmai Mirob, que cuenta con una terraza con vistas panorámicas al Complejo Poi Kalon (aunque las reseñas no son muy allá).

Complejo Poi Kalon Bujará

3. Mausoleo de los Samánidas

Situado en un agradable parque, este mausoleo alberga la tumba de Ismail Samani, fundador de la dinastía Samánida y la de varios de sus familiares. Tiene forma cuadrada y está construido en ladrillo cocido, con decoración sencilla.

Con el paso del tiempo, este como otros edificios en la ciudad fue sepultado por el lodo y la arena del desierto durante casi mil años. Hasta que en 1943 fue descubierto por pura casualidad por los soviéticos.

Cerca de allí se encuentra otro peculiar mausoleo, el de Chasma Ayub.

4. Arq, la fortaleza de Bujará

Cuando te encuentras frente a frente con el Arq, la fortaleza amurallada de la ciudad, es imposible no sentir un pequeño escalofrío. Inmensa e imponente, se comenzó a edificar en el siglo V y fue el sitio donde residían los emires del kanato de Bukhara hasta la invasión rusa. Incluso se dice que personalidades de la talla de Ibn Sina (Avicena, del que por cierto hay un busto) vivieron una temporada aquí.

Lo primero que llama la atención exteriormente es su muralla defensiva, diferente a las típicas que conocemos: no es recta, sino que se inclina hacia adentro según asciende, e incorpora unos torreones curvos que le dan un toque exótico y especial.

Aunque por fuera la sensación es de grandiosidad, por dentro la cosa cambia: solo está abierta al público una pequeña zona y, a menos que no tengas tiempo y no te importe pagar la entrada, diríamos que con verla desde fuera es suficiente.

Detrás del Arq se encuentra el Zindan, una antigua prisión que en los siglos XIX y XX se utilizó para encarcelar y torturar a presos políticos, espías, criminales y ladrones. La entrada cuesta 15.000 sum y nos parece un sitio bastante interesante (el «pozo de los escorpiones» da un poco de yuyu).

Curiosidad: cuando las tropas de Gengis Khan estaban a punto de entrar en Bujará en 1222, los habitantes se refugiaron en la fortaleza. Aunque al principio resistieron todos sabemos cómo acabó la historia.

Arq, la fortaleza de Bujará

5. Mezquita Bolo Haouz

No demasiado lejos del Arq encontraremos otro de los sitios que ver en Bujará: la Mezquita Bolo Haouz. Construida en 1712 esta mezquita tiene una peculiaridad que la hace diferente al resto de mezquitas de la ciudad: en su patio exterior hay 20 preciosas columnas de madera tallada y ornamentada con motivos coloridos.

Aunque los pilares que sostienen el techo son 20, la mezquita se conoce como la de los “40 pilares”. El misterio se desvela fácilmente: los otros 20 hay que buscarlos en el reflejo del estanque que hay frente a la mezquita.

Nosotros la visitamos un viernes a la hora del rezo y fue uno de los momentazos del viaje. Cientos de hombres acudieron a su cita semanal y, hombro con hombro y al compás de las oraciones del imán, realizaron sus rezos sobre las enormes alfombras que hay en el exterior de la mezquita.

6. Madrazas de Abdulaziz Khan y de Ulugh Beg

En la Plaza de Ulugh Beg, que como te contamos en el post de historia de Uzbekistán fue sobrino de Amir Timur, gran científico y gobernante regulero, se levantan dos de las madrazas más importantes de Bujará, una frente a la otra.

› Madraza de Ulugh Beg

Es una de las madrazas más antiguas de Asia Central (se construyó en 1417) y uno de los pocos ejemplos que se conservan en la ciudad de arte de la dinastía Timúrida.

Al parecer Ulugh Beg la mandó construir con la idea de que Bujará no fuera solo “la Santa” sino que también adquiriera importancia como centro de estudio y cultura. Su objetivo era atraer a los científicos más prometedores de la época, y al parecer lo consiguió.

Como ocurre en tantas otras madrazas, en las hujras (celdas de los estudiantes) hoy hay vendedores de souvenirs (al parecer las alquilan y se encargan del mantenimiento del sitio). Eso sí, más allá de buscar un souvenir bueno, bonito y barato, no te olvides del lema entallado en la puerta de entrada: «La búsqueda del conocimiento es responsabilidad de todo hombre y mujer musulmanes».

› Madraza de Abdulaziz Khan, uno de los sitios más bonitos que ver en Bujará

Es bastante más jovencita que la anterior ya que se construyó más de dos siglos después, en 1652. Si la de Ulugh Beg es armoniosa y sencilla, esta es mucho más llamativa, con una decoración policromada caracterizada por intrincados patrones geométricos que salen de la típica combinación turquesa-verde-dorada.

En ambas madrazas el acceso al interior es gratuito, pero las salas de oración (que suelen ser los rincones mejor decorados y más bonitos de las madrazas) se han reconvertido en pequeños museos, con entrada de pago (10.000 sum).

madrasas bujara

7. Fayzulla Khodjaev House Museum

La figura de Fayzulla Khodjaev fue clave en la historia de Bujará. Este hombre, proveniente de una familia adinerada, fue el primer jefe de la República Socialista de Bujará antes, y formó parte de la República Socialista de Uzbekistán después.

Aunque en sus inicios se alineó con los rusos, su final fue trágico. En el año 1937, tras haber sido detenido por criticar la mano dura de Stalin y confesar que en los años ’20 había pertenecido a un movimiento filo-turco a favor de mantener el Kanato de Bujará independiente, fue justiciado en el marco de la Gran Purga.

¿Y por qué te contamos esto? Porque esta casa-museo fue su residencia y creemos que sería bueno conocer algo más de este capítulo triste de la historia, más allá de que se trate de una casa preciosa con arquitectura uzbeka del siglo XIX. La entrada cuesta 15.000 sum.

8. Madraza Chor Minor, de los lugares más top que visitar en Bujará

Queda algo alejada del centro pero es indudablemente uno de los sitios que ver en Bujará sin falta. ¿Por qué? Siento ser superficial, pero es que es suuuper bonita. Su historia no es ni de lejos tan larga como otros edificios de la ciudad, pues, se construyó en el siglo XIX, y su tamaño tampoco es reseñable, pero en este caso lo más importante es que entra por los ojos.

La pequeña puerta de madera tallada da paso a un interior minúsculo que, como puedes adivinar, alberga una tienda de recuerdos. Por unas estrechas escaleras (ya sabes, aquí todo pequeño) podrás subir al techo (5.000 sum), aunque las vistas no son gran cosa. Eso sí, tendrás más cerca sus fabulosos 4 minaretes coronados por cúpulas turquesas.

A la salida, date una vuelta por la tienda de antigüedades con algunos objetos de la época soviética de lo más peculiares.

Curiosidad: Chor Minor significa cuatro minaretes en tayiko, la lengua más hablada en esta zona del país. Cada uno es diferente, de hecho hay alguna teoría que dice que cada minarete representa a una religión que se practica en Asia Central (islam, budismo, cristianismo y zoroastrismo). Nosotros no pudimos reconocer ninguno de los símbolos…

Madraza Chor Minor

9. Antiguo barrio judío

Una de las cosas más originales que ver en Bujará es la antigua mahalla, barrio judío. Quizás no lo sepas pero hubo un momento en que Bujará fue la zona de Asia Central con la comunidad judía más importante. Según la tradición, los primeros judíos se remontan a las Tribus Perdidas de Israel (VIII a.C.).

Alrededor de los ’70 comenzaron a marcharse, cuando la Unión Soviética eliminó la prohibición de la emigración judía. Pero fue tras la caída de la ex-URSS cuando el éxodo se hizo más notable: la amenaza de un posible antisemitismo y del extremismo musulmán hizo que decenas de miles de judíos se trasladaran a Israel y a Estados Unidos, especialmente a Nueva York.

Hay cerca de 10.000 personas enterradas en el cementerio judío de Bujará, pero hoy en día, solo viven en la ciudad unos 150.

¿Dónde se encuentra el barrio judío de Bukará? Al sur de la Plaza Lyabi-Hauz. Busca en google “Synagogue of Bukhara”.

10. Mercados y bazares que ver en Bujará

Para sentirte al 100% parte de la Ruta de la Seda tienes que recorrer estos bazares de Bujará, ubicados en los cruces de lo que serían las calles más importantes, bajo techos abovedados preciosos.

Aunque tienes que echarle cierta imaginación: no llegarás en camello ni vas a encontrar especias ni artefactos extraños. Aquí lo que se lleva son los sombreros de pelo de camello, telas bordadas (muy bonitas por cierto), las alfombras hechas a mano, platos de cerámica, pañuelos de seda o los muñequitos de típicos uzbekos. Eso sí, podrás vivir la experiencia de regatear y buscar pequeños grandes tesoros.

Apunta estos mercados y bazares:

  • Taki Zargaron
  • Taki Sarrafon
  • Tim Abdulla Khan Trading Dome
  • Taki Telpal Furushon

Ains, quien pudiera viajar con la bolsa de Mary Poppins y la cartera del Tío Gilito para llevarse de aquí cientos de cosas.

Mercado en Bujará

Mini excursiones desde Bujará

Te proponemos dos mini excursiones que podrás hacer sin (casi) salir de la ciudad:

› Necrópolis de Chor-Bakr

A solo 15 minutitos desde el centro de Bujará, se halla esta necrópolis que conserva los restos de varios miembros de la dinastía Juybari. Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

› Palacio de Sitorai Mokhi Khosa

Este palacio fue una de las residencias de verano de los emires de Bujará. Toda una joya oculta que mezcla perfectamente estilo oriental con algo de influencia occidental (es lo que se llevaba en el siglo XIX). Está a unos 8 km al norte de la ciudad y la entrada cuesta 25.000 sum.

Palacio de Sitorai Mokhi Khosa Bujará

Más cosas que ver y hacer en Bujará

Por supuesto hay muchísimos más sitios que visitar en Bujara, aquí te dejamos una pequeña recopilación de cosas que, por un motivo u otro, han quedado fuera del listado principal (menos importancia respecto a los demás puntos, falta de tiempo o de interés):

› Mezquita Magoki Attori: de las más antiguas de Bujará (siglo IX). Hoy alberga un museo de alfombras (entrada 10.000 sum). Alrededor de la mezquita hay un yacimiento con los cimientos de la antigua ciudad.

› Mezquita Khoja Zayniddin: una pequeña joya poco visitada. Sus mosaicos y techos decorados, con las típicas estalactitas de estuco (ganch) policromado son una auténtica maravilla.

› Sukhov Water Tower: es la Torre Eiffel de Bujará LOL, no. No se parece nada, la verdad. Pero esta torre es uno de los edificios de estampa claramente soviética que podemos apreciar hoy en Bujará. Está al lado del Arq y en lo alto tiene un mirador que debe tener bonitas vistas (subir cuesta 40.ooo sum, tiene ascensor).

› Mezquita Hoja Zayniddin: si tienes tiempo no dudes en acercarte y entrar. Las bóvedas y las decoraciones de la cúpula son alucinantes.

Los otomanos dejaron varios regalitos… el mejor probablemente son los hammams, los baños árabes famosos en todo el mundo. En Bujará tiene bastante fama el Hammam Bozori Kord, en un edificio del siglo XVI maravilloso. Precio masaje y exfoliación en 2021: 250.000 sum (20€ aprox).

› Bukhara Photo Gallery: en el interior de una pequeña madraza se encuentra esta galería con antiguas fotografías en blanco y negro de la vida corriente de Bujará (se venden copias por 10.000 sum). Si encuentras unos viejecitos jugando al ajedrez a la entrada asómate a ver quien va ganando.

› Mezquita y Minarete Khoja: al lado de la galería fotográfica este conjunto es como el Poi Kalon pero en pequeñito.

partida ajedrez Uzbekistán

Información útil

Para planificar tu viaje a Bujará toma nota de estos consejos:

› Para llegar a Bujará podrás hacerlo tanto en avión (tiene aeropuerto con vuelos nacionales e internacionales a Rusia) como en bus y tren. De bus ni idea, pero el tren creemos que es la mejor alternativa. Está en la línea entre Jiva y Samarcanda, por lo que las conexiones son relativamente frecuentes.

› La mejor zona donde alojarse en Bujará son los alrededores de la Plaza de Lyabi-Hauz. Probablemente en Bujará es donde se encuentran la mayor cantidad de alojamiento y de mejor calidad de todo el país, así que no tendrás dificultad en encontrar algo interesante (bien algún hostal de gestión familiar, bien algún hotel algo más pijete).

Nosotros nos quedamos en el Hostal Khalima y lo podemos recomendar al 100%. Otros alojamientos interesantes pueden ser el Lyabi House Hotel muy chulo y con un restaurante de lo mejorcito de Bujará, o el Hotel Sultan Bukhara con la mejor ubicación, en la misma plaza y con una terraza panorámica para envidiar.

› En el casco histórico de Bujará, solo encontramos dos cajeros automáticos, ambos a la espalda del Labi hovuz restorant.

› Para moverte por Bujará te bastan los pies. A menos que quieras hacer alguna de las miniexcursiones que te proponemos, en ese caso lo mejor es tirar de taxi (son muy baratos).

– Para llegar al alojamiento desde la estación de tren (Vokzal) nosotros pagamos 30.000 sum, se encuentra bastante a tomar por saco.

Mapa de Bujará

Aquí te dejamos un mapa con los lugares de interés más importantes de la ciudad:

Hasta aquí nuestras recomendaciones de cosas que ver y hacer en Bujará y toda la info útil para planificar tu visita. Y tú, ¿has estado? ¿Tienes alguna recomendación que nos falte incluir?

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